Hay superpoblación de detenidos, pero la Alcaídía nunca se hizo
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Hace 10 años. El entonces ministro de Seguridad, Ricardo Casal, prometió la licitación de la construcción del edificio penitenciario en 90 días
Con la llegada del mes de marzo, se cumplieron diez años desde la visita de Ricardo Casal, quien por el 2012 se desempeñaba como ministro de Seguridad y Justicia de la Provincia de Buenos Aires, y al llegar a Necochea anunciaba que la entonces presidenta, Cristina Fernández, destinaría a Necochea “las inversiones más importantes”.
En el acto llevado adelante en la Municipalidad, el ministro aseguró que entre esas inversiones estaba “la apertura en 90 días de la licitación para la construcción de la Alcaídía Departamental de Necochea”.
Quizá el funcionario kirchnerista en ese entonces cometió un error y quiso decir “90 meses”, en lugar de “90 días”, porque ya pasó una década y el edificio jamás se empezó a construir. Incluso estando hoy Cristina Kirchner nuevamente a la cabeza del Poder Ejecutivo nacional.
“Este anuncio se realizó hace más de dos años y se creó expectativa en la sociedad, pero por diversas razones se fue postergando y ahora hemos acordado con el intendente, Horacio Tellechea que no hay más excusas para dar”, decía en conferencia de prensa el ministro Ricardo Casal, el 2 de marzo de 2012, antes de comentar que el Gobierno provincial había construido en los años previos ocho edificios de este tipo y que para él, la obra que se debía hacer en Necochea era “una espina que duele”.
En realidad, la Alcaídía fue un pedido que surgió en 2008, por iniciativa del Foro de la Comisaría Primera, a los efectos de descongestionar de detenidos las dependencias policiales.
Incluso, la Municipalidad llegó a gestionar la manzana de la calle 37 y avenida 98 para este edificio, mientras que arquitectos y otros profesionales arribaron a la ciudad para hacer el proyecto del inmueble que podría alojar entre 50 y 70 detenidos.
Sobrepoblación
Ecos Diarios hizo ayer un sondeo de la actualidad de las comisarías de Necochea y Quequén y la situación parece ser peor cada año, haciendo muy difícil la labor tanto de los efectivos policiales como así también de abogados penalistas y jueces. Además, se genera un estado de hacinamiento que es inevitable, sobre todo ante la gran cantidad de delitos que hay en la ciudad.
En el caso de la Comisaría Primera, ubicada sobre la avenida 58, en el centro de Necochea, cuenta con cuatro sectores para dos detenidos cada uno, por lo que solo podría alojar, en teoría, a ocho personas. La realidad dista muchísimo de esto, ya que debido a la alta demanda llegan a tener detenidas a 20 personas o más.
En Quequén, la Comisaría Segunda tiene una situación muy similar, pudiendo alojar también a ocho detenidos en dos calabozos para cuatro cada uno, aunque en ese caso suelen tener hasta diez.
La Tercera, que se encuentra en la villa Díaz Vélez, no suele tener detenidos por la falta total de espacio y calabozos, aunque estaría previsto que pueda tener hasta cuatro de manera muy temporal.
Muchas veces, las personas que quedan detenidas son llevadas al penal de Batán o se toma alguna medida excepcional porque los calabozos están absolutamente saturados.
Evidentemente, la “espina” que tenía el ministro de Seguridad por el 2012, no era tan dolorosa como dijo en su aplaudido discurso.///