“Hay una contracción en la salud”
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El cirujano Sebastián D’Abramo consideró necesario avanzar en infraestructura básica. Opinó que la ciudad es lerda y que, en los últimos 30 años, ha habido una contracción en el sector de la salud
Julieta Moreno
Redacción
“Necochea es una ciudad que está buena por sus cuestiones naturales, pero es muy lerda”, opinó el cirujano Sebastián D’Abramo, y se refirió a la necesidad de que se invierta en infraestructura básica. “En otros lugares, la ampliación de servicios está dentro del plan de desarrollo”.
Sebastián D’Abramo nació en Neuquén, donde vivió su infancia y adolescencia. Al terminar el secundario, se fue a vivir a La Plata para estudiar Medicina y, cuando se recibió, se volvió a Neuquén para hacer la residencia en Cirugía. Estuvo algunos años allá trabajando en un hospital y clínicas privadas y luego se vino a vivir a Necochea. Empezó como médico general en consultorio privado y, de a poco, empezó a trabajar en el área de cirugía específicamente. Se desempeñó un año en el hospital Ferreyra y luego ingresó a la clínica privada, donde aún continúa. Actualmente también cumple funciones en los hospitales municipales “José Irurzun” de Quequén y en el de San Cayetano. Además, es presidente de la Cooperativa Médica y vicepresidente del Círculo Médico.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Habló de la situación de la salud y advirtió que hay una contracción que se ha ido produciendo en los últimos 30 años. Mencionó la inseguridad y el tránsito en la avenida 10 como temas pendientes.
“Acá se mantiene todo medio estático”
“Desde que llegué me pareció que es una ciudad que está buena por sus cuestiones naturales, pero muy lerda, estancada”, fue lo primero que dijo Sebastián D’Abramo al describir a Necochea.
Esta situación de estancamiento la ve principalmente en lo que respecta a servicios básicos e infraestructura y se refirió puntualmente a las redes de agua y cloacas, pero también al gas, asfalto, iluminación, etc.
“Acá hay que hacer un consenso o una gestión para tener un servicio o comprar un foco y donarlo, mientras que en otros lugares la ampliación de servicios está dentro del plan de desarrollo”, se quejó. En este sentido, contó que, para lograr la ampliación de algún servicio, hay que presentar expedientes, ponerse de acuerdo con vecinos, participar de reuniones, es decir, hacer la gestión para que se haga. “Hay cuestiones que necesitan debates para llegar a puntos intermedio, pero hay cosas que son de infraestructura básica, más allá de quién esté en el gobierno”.
Lo mismo, señaló, con respecto a los parques industriales y a la necesidad de contar con la energía necesaria para que se puedan instalar industrias. “Hay otras ciudades aledañas que crecen y acá todo se mantiene medio estático, hay otra dinámica”.
El problema del tránsito
Para él, la necesidad de mayor infraestructura básica es uno de los temas en los que se debe avanzar, pero también mencionó su preocupación por la seguridad, aunque entiende que es un problema que trasciende a la ciudad.
Asimismo, se refirió a la problemática del tránsito y a la falta de respuestas con respecto a las motos que circulan sobre la avenida 10. “El asfalto nuevo es una pista”, indicó y contó que, en varias oportunidades, ha avisado el horario exacto de las picadas y “van los móviles y las motos les pasan por el costado”.
Además, relató que cuando se ha quejado le han dicho que tiene que presentar una nota para que Tránsito coordine con la Policía para que venga la policía motorizada de Mar del Plata. “Como vecino tenés que hacer una logística para que detengan una moto. Uno, como ciudadano, ve cómo las motos a las 11 se juntan en el puente y, de ahí, arrancan una gira por toda la ciudad. Son cosas que a uno le molestan y no encuentra ningún tipo de resorte”.
En este aspecto, analizó que “el Estado se corre de esos lugares o hace como que nada pasa y entonces va ganando lugar lo indebido” y aclaró que “el Estado hace oídos sordos o mira para otro lado, quizás porque está puesto el foco en otros lugares y se vuelve poco ejecutivo. Se habla mucho y se ejecuta poco”.
Sobre el rol de la ciudadanía, indicó que “uno tiene tantos problemas que se pone básico y se preocupa por la familia y por el bienestar de cada uno, porque tampoco uno puede ser policía o juez”.
“Que se haga algo”
Con relación al casino, lamentó el estado en que se encuentra y dijo que “se pasa la vida y no se hace nada”. Y se preguntó: “¿Qué sentido tiene para la gente activa que vive en el día a día?, ningún sentido, es más linda una foto que lo que hay”. En este sentido, advirtió que quiere “que se haga algo”.
Al referirse al parque Miguel Lillo, se mostró de acuerdo con que se hagan intervenciones y elogió especialmente el trabajo que hacen los clubes deportivos. No obstante, dijo que le parece “vergonzoso” lo poco que pagan los campings sindicales de canon. “Son lugares bárbaros y que están cerrados porque uno no puede entrar”.
En este sentido, dijo que “está espectacular que hagan algo, pero me parece que deberían tener otro impacto social como tienen los clubes porque un espacio público en concesión debe tener otra apertura, deportiva o de alquiler, no puede ser un lugar privado”.
“Hay una contracción”
Al pensar en la situación que atraviesa el ámbito salud, consideró que “está peor que hace 30 años” y agregó que “si hace 30 años había tres clínicas y ahora hay una y había una clínica en Lobería y no está más, hay una contracción de ese sector”.
Además, indicó que “Necochea no es un lugar que atraiga al profesional en el sentido de que sea un polo de formación como son otras ciudades como Mar del Plata, que tienen más tecnología”.
A este panorama, se le agrega –según explicó- que “cada vez menos los profesionales quieren hacer especialidades de cirugía, terapia intensiva, neonatología porque sienten que se arruinan la vida. Son siete años de carrera y cuatro o cinco años de formación en una especialidad para tener un sueldo menor en relación a otras actividades”.
“El sueldo no es sólo lo que te pagan, sino que se tiene que medir con el riesgo de tu profesión”, explicó, dando a entender que los sueldos bajos hace que los médicos trabajen muchas horas y “se cansen, se agoten y ninguno se jubila porque tienen que seguir trabajando”.
Debido a esta situación, detalló que muchos médicos que se reciben se vuelcan a actividades más rentables como, por ejemplo, aquellas que tienen que ver con la rama de la estética o directamente se van del país. “El mes pasado se homologaron 60 títulos en el Colegio de Médicos de Mar del Plata de la zona para irse del país, entre los cuales, la mitad eran extranjeros que vinieron a hacer la residencia acá y se vuelven a su país”.
“El costo-beneficio impacta y en Necochea, por ejemplo, hace muchísimo que no vienen médicos clínicos porque no se están formando y entonces hay un vacío gigante”, detalló para explicar la falta de profesionales en distintas especialidades.
Mejoras estéticas
Con respecto al gobierno de Arturo Rojas, señaló que “hay cuestiones estéticas que cambiaron en la ciudad, pero ahí llega” y agregó que en la salud no ha habido cambios, pero aclaró que lo mismo ha pasado con las últimas gestiones.
“Piensan en tomar acciones para que tengan impacto positivo político más que social porque que un barrio tenga agua potable no tiene impacto”, explicó y volvió a insistir con que “tener servicios es básico, agua luz, cloacas, asfalto más si tenemos capacidad”. Además, mencionó las dificultades que existen para llevar el gas a un terreno más alejado.
Para terminar, remarcó que “Necochea va ir encontrando el rumbo, pero hay que exigirlo”.///