“Hay una tendencia mundial a usar cada vez más electricidad”
El necochense Juan Carlos Bolcich advierte desde hace años sobre la necesidad de cambiar la matriz energética. Elon Musk coincide con su punto de vista
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Tiempo atrás los medios nacionales replicaron un artículo en el que Elon Musk, propietario de Tesla y de la empresa aeroespacial Space X, hablaba del peligro de que en 2025 el sistema energético mundial colapse debido a la cantidad de nuevas tecnologías y dispositivos que dispararán exponencialmente la demanda de energía.
El artículo en cuestión señalaba que esta misma preocupación ya había sido expuesta años atrás por un científico argentino, más precisamente, un necochense: Juan Carlos Bolcich.
“Hay una tendencia mundial, a la cual no escapa Argentina, que es la de usar cada vez más electricidad”, dijo Bolcich, un pionero en el desarrollo de investigaciones del uso de hidrógeno como combustible limpio que en los noventa creó en nuestra ciudad un auto que utilizaba ese tipo de energía para funcionar.
Bolcich nació en nuestra ciudad y estudió en el Colegio Industrial para convertirse con los años en un referente mundial en el uso de hidrógeno como combustible.
Desde hace años advierte que se debe cambiar la proporción de la matriz energética, que hoy está dividida en combustibles sólidos y electricidad.
Señaló que el creciente parque automotor eléctrico, además del uso de nuevas tecnologías que impulsan el uso de cada vez más dispositivos electrónicos podrían sobrecargar las redes de distribución.
“Eso va requerir de una infraestructura de la red eléctrica importante. Uno en una vivienda usa habitualmente 5 o 6 kilowatts, pero si uno le agrega un cargador de auto hay que ir a 20, 20 o 22 kilovatios”, dijo Bolcich. Pero en el caso de los camiones o vehículos de transporte se puede llegar hasta 300 kilowatts.
Y el ingeniero señaló que a eso se debe añadir el consumo generado por los grandes procesadores que se utilizan para la inteligencia artificial, la nube y las criptomonedas, entre otros usos que incrementan la demanda de energía eléctrica.
En este marco, Bolcich advierte que a pesar de la incorporación de molinos de viento y la generación de energía eléctrica mediante otros sistemas alternativos, “el techo es relativamente bajo, tal es así que hoy uno de los grandes dilemas”.
Para el reconocido ingeniero uno de los problemas es que la mayoría de las opciones de generación de energía alternativas están volcadas a la electricidad.
“El techo es bajo, miremos al cielo, apostemos al hidrógeno”, dijo Bolcich. “Las fuentes renovables van creciendo en su penetración en la matriz energética, pero lo hacen en el sector de la energía eléctrica, con estas limitaciones que estamos hablando”.
Hacia el hidrógeno
Años atrás Bolcich fue recibido por el papa Francisco, quien destacó su trabajo en el desarrollo del hidrógeno como combustible económico, sustentable y limpio.
El Papa había dado a conocer en 2015 una encíclica en la que habla de la necesidad del cuidado de la casa común.
El uso de hidrógeno, según el necochense es “la única solución para no seguir emitiendo gases que contaminan, que cambian el clima y afectan la biodiversidad”.
No obstante ello, dijo que la implementación de esta tecnología siempre ha tenido en contra “los intereses de los lobbys” y dijo que un reflejo de ello es que en nuestro país los dos principales proyectos de desarrollo energético están dirigidos a la explotación petrolera y los combustibles fósiles.
Incluso indicó que si bien el gas genera menos efectos que los combustibles tradicionales, puede tener un efecto nocivo para el futuro.
En ese sentido señaló que Rusia quiere explotar el subsuelo antártico, donde hay gas. “Quemando todo ese gas la cantidad de dióxido de carbono se elevaría en 100 partes por millón más la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera”, señaló.
Por ello reiteró que la solución es el hidrógeno, “ya que cuando se quema o se usa vuelve a generar agua entonces no hay emisiones nocivas”.
No obstante, repitió que siempre han existido trabas para estos desarrollos y lo sabe de primera mano, ya que en los últimos 20 años ha participado en varios proyectos, entre ellos uno en Pico Truncado.
Pese a ello, lamenta que la Argentina, aunque fue uno de los primeros países en estudiar el hidrógeno como combustible, ha quedado rezagado respecto a otros países, incluso vecinos, como Chile, Uruguay y Brasil le han dado gran impulso a la investigación en este sentido.
Bolcich no pierde las esperanzas de que a pesar de todos los inconvenientes, se le de al hidrógeno el lugar que merece. Y sueña que Necochea recupere el lugar que tuvo alguna vez en este campo, cuando se desarrolló en la ciudad un proyecto para producir hidrógeno a partir de los molinos eólicos.
El auto del futuro
En abril de 1997 Ecos Diarios publicó un artículo sobre la presentación “en sociedad el primer vehículo prototipo de América latina, adaptado para funcionar con hidrógeno”. Aquel acto se hizo en las instalaciones de la Usina Popular Cooperativa, donde disertó Bolcich, como el creador del auto, y el cubano Enrique Fernández Navarro, que también había trabajado en Necochea en la puesta en marcha del vehículo.
Aquel día se explicó el proceso de creación de este motor adaptado y luego el auto recorrió las calles de la ciudad, escoltado por las autoridades e invitados.
Ya en aquel entonces, Bolcich afirmó que “el hidrógeno es el combustible del futuro”, teoría que a sus 76 años sigue sosteniendo.///
¿Quién es Bolcich?
Juan Carlos Bolcich nació el 28 de agosto de 1947 en Necochea y en 1969 se mudó Bariloche, aunque nunca dejó de visitar y pasar tiempo en su ciudad natal. “Hacia el 20 de julio pienso ir y quedarme allá un par de semanas”, contó a Ecos Diarios.
En 1972 se recibió de licenciado en Física en el Instituto Balseiro del Centro Atómico Bariloche, y luego continuó la carrera de posgrado, para finalmente doctorarse en física de metales y materiales nucleares, en 1982.
Su inquietud por la investigación de las posibilidades que brinda el hidrógeno lo transformó en vicepresidente para Latinoamérica de la International Association for Hydrogen Energy (IAHE), desde 2012, y en presidente de la Asociación Argentina del Hidrógeno (AAH), desde 1996.///
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