Hermanos idénticos, unidos también por la pelota de fútbol
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/07/montesmelli.jpg)
Fernando y Federico Montes, de reciente paso por Villa Díaz Vélez, Juan y Fermín Meana, campeones con Palermo, y Edgar y Oscar Jensen quienes lo lograron con Independiente de San Cayetano
Los hermanos Barros Schelotto en Boca, los Funes Mori en River y hasta los holandeses de Boer y van de Kerkhof para los más memoriosos en el plano internacional, resuenan rápido como hermanos gemelos o mellizos futboleros, que trascendieron el tiempo, a veces uno más que el otro por su calidad en la cancha, jugando juntos con la misma camiseta. En el fútbol de la Liga Necochea también tenemos nuestras propias historias de hermanos idénticos que dejaron huellas juntos.
Viajando en el tiempo, nos encontramos con los hermanos Hugo, Juan, Fermín y Miguel Meana, todos coincidiendo con los colores del Club Atlético Palermo. Fermín, en el arco, y Juan, en la delantera, son gemelos. Se iniciaron juntos jugando en el “baby” fútbol del club y “empujados” por la familia, llegaron a Primera con apenas 16 años. Sobre sus inicios, Juan recordó que “empecé a alternar en el equipo pero jugando de 3. Y fue en la cancha de Mataderos -aquella donde hoy está la Plaza de Las Carretas- que les faltaba un arquero y les dije que lo pusieran a Fermín ‘que ataja bien’. Aunque no me creían, así fue y así se inició y empezamos a jugar juntos”.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/07/meanamelli-450x375.jpg)
Palermo 1973
Sin dudas para ellos, el momento más significativo fue compartir entre hermanos el título de campeón de la Liga Necochea de Fútbol en 1973. “Vino un día Albano (Jorge, el DT) y me preguntó si me animaba a jugar de ‘wing’ derecho. Yo no tenía vergüenza, jugué hasta de 5. En la final con Huracán me puso de ‘wing’ por derecha, junto a Roberto Baliño”. En aquellos dos partidos frente al “Globo”, empataron 2-2 en el primero, luego de que Palermo estuviera en ventaja por 2-0 con goles de Juan Baliño y Luis Fraile. El juego decisivo fue un triunfo por 4-2, con tantos de Silveyra, Baliño y el propio Juan Meana, en dos ocasiones. “Fueron años maravillosos, jugar a cancha llena, y junto a Fermín, fue de no creer. Teníamos grandes compañeros. Gracias al “Chueco” Fraile salí goleador, te ponía la pelota como con la mano”, recordó Juan. Hugo Meana era el capitán de ese equipo.
Fermín seguiría luego su carrera en Tres Arroyos hasta que se retiró con 28 años, también tras un paso por Villa del Parque. Juan fue llamado por Rivadavia. “La casa que tengo es gracias a esos 6 años en Rivadavia, club que tengo también en mi corazón”. Los gemelos volverían a juntarse en una cancha muchos años después. “Fue en un amistoso de verano. Yo estaba volviendo a Rivadavia pero no había arreglado y el DT no me ponía. Jugábamos contra La Dulce donde atajaba Fermín. Yo estaba mirando el partido nomas y me pidieron si quería jugar para ellos y les dije que sí y le terminamos ganando a Rivadavia 3-0”.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/07/jensenmelli-472x375.jpg)
En San Cayetano
Otros hermanos campeones son los mellizos Edgar y Oscar Jensen, en este caso en 1982, con Independiente de San Cayetano, cortando entonces 30 años sin títulos en la Liga Necochea para el “Chimango”. Pero sus inicios fueron en Necochea, jugando juntos desde que tenían 6 años, al handbol, como buena familia de raíces danesas, y al fútbol en la Escuela Cruz. Subieron a Primera en el Club Mataderos, luego de ser campeones juntos en Quinta y en Cuarta. “Debutamos en Primera cuando teníamos 16 o 17 años. Pero yo me fui al campo y dejamos por un tiempo de jugar”, recordó Oscar que siguió despuntando el ‘vicio’ del fútbol en la Liga Amateur de San Cayetano. “Me fue a buscar Ordoñez, que entonces era el DT, y nos llevó a Independiente. No se armó un equipo para ser campeón, eran la mayoría de San Cayetano, salvo el Vasco San Sebastián”, aclaró Oscar sobre la consagración con el Albo, en 1982, ya con Emir Más como DT. “Porqué fuimos campeones no lo sé. No teníamos un gran equipo, pero éramos organizados defendiendo. Teníamos pocos goles a favor, pero tampoco nos hacían goles. Los corríamos hasta abajo de la cama, yo adelgazaba tres kilos en cada partido”, recordó Oscar. Por su parte, Edgar compartió que “aprendimos mucho jugando en Independiente. La base física era muy importante y con mi hermano nos complementábamos muy bien”.
Ambos marcadores de punta, coincidieron en que nunca hubo una rivalidad por sobresalir. “Uno llevaba al otro, nos complementábamos bien. Ninguno era goleador, jugábamos en defensa y en el mediocampo”, explicó Edgar, mientras que Oscar apuntó que “los dos sabíamos lo que teníamos que hacer. No precisábamos hablar. De mirarnos ya sabíamos lo que teníamos que hacer”.
En Villa Díaz Vélez
En los últimos años, los gemelos Fernando y Federico Montes, se destacaron vistiendo los colores de Villa Díaz Vélez, uno como defensor y el otro como delantero. Federico, por una lesión en la rodilla dejó de jugar, pero Fernando viene de ser uno de los goleadores de la pasada temporada con 10 tantos en la Liga Necochea, conformando una notable dupla con Eduardo Berón que este año quedó trunca por la pandemia.
La “separación” deportiva es inédita para ellos. “Nosotros desde chicos siempre hicimos lo mismo juntos, los mismos deportes e íbamos en el mismo turno a la escuela. Vivíamos en el campo y nos fuimos a vivir para Necochea cuando comenzamos la Escuela. Ahí arrancamos a jugar al fútbol”, relató Fernando sobre los primeros pasos en una cancha. “Pero mi hermano tenía problemas respiratorios, sobre todo en invierno, y no podía entrenar, por ende dejé yo también. Por eso fuimos a jugar al voley, que era en un espacio cerrado y ahí no teníamos problemas. Jugamos varios años al voley y también nos fuimos a jugar a Tandil. El fútbol no lo dejamos completamente y cuando terminamos la escuela y nos fuimos a estudiar a Balcarce, arrancamos a jugar en Agrarias, el club de la facultad, por lo que nuevamente nuestro deporte principal pasó a ser el fútbol”.
A la hora de encontrar un puesto en la cancha, Fernando compartió que “de chico jugábamos de defensores, pero yo en el fútbol 5 lo hacía arriba. En Agrarias, como cabeceaba bien, arranqué jugando de “9” en los entrenamientos y como me fue bien me quedé en ese puesto”. Federico dejó de jugar por un problema en la rodilla que ya lo había obligado a operarse años atrás. “Ahora se dedica a ser ‘barrabrava’ de Villa Díaz Vélez, no le quedó otra”, bromeó Fernando.