“Hola, te vengo a robar dijo y luego me tomó del cuello”
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La expresión pertenece a la propietaria de una ferretería de avenida 75 al 2000, donde hubo un asalto a mano armada
“Trabajo trece horas en mi negocio de lunes a sábados y los domingo también atiendo al público y no soy la única que ha sufrido robos, en la panadería de la esquina también robaron y no se puede trabajar de esta manera”.
Las palabras pertenecen a la comerciante de nombre Claudia, quien regentea una ferretería en avenida 75 al 2000, donde un ladrón solitario asaltó a la mujer con un arma de fuego y le sustrajo un teléfono celular.
“Te vengo a robar dijo el individuo en un momento y a cada momento pedía la plata. Entonces, reaccioné enseguida y le contesté que no tenía plata, y me tomó del cuello”, acotó la mujer.
El malviviente llegó al local comercial de avenida 75 en una motocicleta que estacionó en la vereda y luego con ese rodado se dio rápidamente a la fuga.
“La situación está muy difícil y, dentro de todo, esto no pasó a mayores. Uno tiene que agradecer que no lo lastimaron, pero es grave lo que ocurre”, manifestó Claudia.
El ilícito fue caratulado como “robo calificado por el uso de arma de fuego” y la investigación está a cargo de la Seccional Primera y de la Fiscalía Nº 30, de delitos con armas.
“Hola, te vengo a robar…”
El individuo cometió el atraco a cara descubierta y ni siquiera llevaba un barbijo, es decir, actuó con absoluta impunidad.
“Yo estaba con la computadora y en un momento de la mañana del pasado domingo, entre las 9 y las 9.30, apareció el individuo que estacionó la moto en la vereda”, recordó la comerciante durante el diálogo con Ecos Diarios.
“Hola, te vengo a robar, dijo el asaltante y mostró tener el arma de fuego en su poder, aunque no me apuntó con ella. Estuvimos cara a cara y, anteriormente, no lo había visto al delincuente”, puntualizó Claudia.
El ladrón se apoderó del teléfono celular y exigía también la entrega del dinero existente en el negocio, pero la mujer se negó a entregarle plata en ese momento, además, hacía poco tiempo que el local estaba abierto al público.
Dudas en denunciar
“En un principio, no pensé en hacer la denuncia, la verdad, uno no sabe si sirve o no hacer la denuncia, ya que me pasó a mí y les ha sucedido a otras personas lo mismo. Además, tardé casi tres horas en la comisaría y me preguntaban lo mismo a cada momento”, narró la damnificada.
Cabe acotar que la comerciante ya había sufrido un robo en el local de avenida 75 al 2000, donde delincuentes rompieron parte de la vidriera y sustrajeron algunas herramientas que estaban más al alcance de la mano.
En esa oportunidad, no radicó la denuncia policial, reconoció durante el contacto mantenido ayer con el cronista de Ecos Diarios. ////