Homenaje a la exquisita cantante española Montserrat Caballé
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En el ciclo Encuentro Musical que conduce la profesora Ana Gabino
Este jueves, a las 18, se realiza un nuevo Encuentro musical en el Centro Cultural de Necochea, de 54 Nº 3062, conducido por la profesora Ana Gabino, y en esta oportunidad se recuerda especialmente a la cantante española Montserrat Caballé, que falleció el domingo pasado; incluyendo el programa sus mejores interpretaciones.
Vale destacar que, Montserrat Caballé fue una de las más grandes sopranos de la historia. Tenía una voz exquisita y una expresividad inigualable, potenciadas por el sabio manejo de la voz. Famosa en todo el mundo, su enorme repertorio incluía óperas de todos los estilos, desde el barroco hasta el modernismo. Era, además, una persona admirable y muy querida. Su fallecimiento, ocurrido el pasado 6 de octubre en Barcelona, su ciudad natal, enluta a España y al mundo artístico que compartió su larga carrera musical. También a sus muchos seguidores y amantes de la ópera.
Nació en 1933 en Barcelona. Creció en el seno de una familia muy modesta, empobrecida en la posguerra y durante su infancia pasó muchas estrecheces. Tuvo un hermano, Carlos, que se convertiría en su representante. Gracias a una beca y al mecenazgo de una familia, pudo estudiar en el Conservatorio del Liceo junto a destacados profesores.
Papel principal
En 1950, cantó por primera vez en un escenario con el papel principal en La serva padrona de Giovanni Battista Pergolesi, en el Teatro Fortuny de Reus.Debutó en 1956, en la ópera de Basilea (Suiza), tuvo que sustituir a la cantante principal de La Bohème, de Giacomo Puccini, consiguió un gran éxito obteniendo desde entonces papeles de protagonista.
Se hizo con un amplio repertorio: La flauta mágica de Mozart, Tosca de Puccini y Aida de Giuseppe Verdi, entre otras. En 1959 cantó Salomé, de Richard Strauss, en la ópera de Viena.Para la ópera de Bremen (Alemania) interpretó, por primera vez, los papeles de Violetta (en La Traviata, de Verdi) y Tatiana (en Eugenio Oneguín, de Chaikovski).Debutó en el Liceo de Barcelona el 7 de enero de 1962 protagonizando el estreno en España de Arabella, de Richard Strauss. Algún tiempo después lo hizo en La Scala de Milán como muchacha-flor en Parsifal de Richard Wagner, y en 1964 en la ciudad de México, con Manon Lescaut, de Puccini, casándose, ese mismo año, con el tenor Bernabé Martí, con el que tuvo dos hijos, Montserrat y Bernabé.
Por su parte, en 1965, sustituyó a Marilyn Horne en la ópera de Gaetano Donizetti Lucrezia Borgia, en el Carnegie Hall de Nueva York consiguiendo uno de sus mayores éxitos. El público neoyorquino le dedicó una ovación de 20 minutos. Compartió escenario con todos los grandes artistas, aunque afirmó tener una química especial con tres de ellos: José Carreras, Pavarotti, y Plácido Domingo.
Anécdotas
Además, cuenta la historia que cuando Montserrat Caballé estaba por debutar en el Teatro Colón de Buenos Aires en septiembre de 1965, el director Fernando Previtali decidió que la catalana no era apta para interpretar a Liù en Turandot. Los pianísimos de la Caballé no eran del agrado del maestro; «¡No! ¡Así no! ¡Voz! ¡Voz! ¡Voz!». «Maestro, yo este papel lo canto así» se excusó la cantante. «O canta como es debido, o nada», sentenció el director.
Sin nada que hacer, Caballé regresó a su hotel esperando el regreso a Europa sin cantar. Pero algo pasó; la gran soprano sueca Birgit Nilsson, encargada del rol protagónico en la ópera de Puccini, amenazó: «Si no canta ella, no canto yo». Montserrat recibió el llamado desde el Teatro, y volvió para su gran debut como la joven esclava Liù en la ópera de Puccini.
Al año siguiente, Caballé regresó al Colón e interpretó el rol protagónico en Manon Lescaut, también de Puccini. Y en agosto de 1986 dio dos recitales líricos que tuvieron la particularidad de tener más de 20 bises.
En el año 1991 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Recibió la Orden de Doña Isabel la Católica, el Comandeur des Arts et des Lettres de Francia, el Premio Nacional de Música (1988) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1973). Además fue embajadora honoraria de Naciones Unidas y Embajadora de Buena Voluntad de Unesco.