Hora de accionar con decisión
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«A menudo cualquier decisión,
incluso la decisión incorrecta,
es mejor que ninguna decisión»
Ben Horowit.
No hay sociedad exitosa sin la activa participación de sus diferentes sectores que marcan la vida de una comunidad. Son instituciones con identidad propia como la Cámara de Comercio, Cámara de Profesionales de Puerto Quequén (Caproq) o otras entidades intermedias como el Rotary Club o el de Leones, culturales asociaciones barriales y toda aquella que aporte ideas que conlleven desarrollo sustentable, siendo éstas portadoras de un reconocimiento en la sociedad que se vinculan.
Presionando, afianzando una idea, apoyando otras, son actores fundamentales que dejan oír sus opiniones. Nunca deben alejarse de su accionar, cualquiera sea el color político del gobierno municipal. Son la contracara de esas voces que atrasan, expresiones de pequeños grupos minúsculos bañadas por el conservadorismo anacrónico.
La participación de vecinos involucrados está a la vista, por dar un ejemplo, en el camino de la ribera, un lugar privilegiado que va adquiriendo día a día una renovación constante gracias el esfuerzo y trabajo de la actividad privada. Una nueva imagen de una ciudad que incomprensiblemente le había dado la espalda a la zona ribereña del río Quequén.
El constante trabajo de clubes sin importar el mayor o menor poder económico, en barriadas o en lugares céntricos o de la Villa Díaz Vélez todos vienen aportando acciones para el elogio; contenedores de chicos y adolecentes de ambos sexos, nucleando además familias, ampliando lugares de esparcimiento o actividad deportiva. Algunos esperando resolución judicial para poder dar marcha a sus canchas de tenis, demoradas en la Justicia desde hace meses, por esa cuestión del anacronismo.
Participar no es sólo criticar y menos aún quejarse anónimamente por redes sociales tan de moda en la actualidad o en charlas inconducentes mientras se toma un café, en los numerosos centros de reunión de filósofos donde el más sabio es, el que más hora permanece en el lugar, curiosamente, arreglando el mundo.
Para cambiar hay que comprometerse inclusive los propios partidos políticos pasan más tiempo hablando de su propio micro clima que de los temas vitales de nuestra región. No sabemos cómo piensan sobre la venta del ex complejo casino ni que decir de abrir el frente costero o intervenciones en el parque.
Ni una palabra a favor ni en contra sobre el proyecto de instalación de la explotación petrolera, a trescientos kilómetros de nuestra costa, un propósito que viene del gobierno «macrista» recogido e impulsado por el actual, en una de las escasas cosas donde parece plantearse algo tan importante como lo es las cuestiones de Estado.
Otra oportunidad de crecimiento, a la que se le ha dado cero de importancia es la instalación de una “zona franca” que fomente el comercio y la actividad industrial exportadora a través de la reducción de costos operativos, almacenando las mercaderías y simplificando procedimientos administrativos, caso los aduaneros, con incentivos fiscales como la exención del IVA y cargas patronales, subvención estatal en los pagos de las ART y obras sociales como existen en otros lados, rebaja de impuestos nacionales y provinciales, reducción de ganancias, tributando un importe o arancel de importación solamente sobre el componente que ingrese para su posterior transformación en el producto final a exportar y no sobre la totalidad como en el presente.
En los períodos 2001/2002 el Concejo Deliberante de Necochea se expidió a favor de la creación de una zona o subzona franca para la radicación de empresas, ratificado por la legislatura de la provincia de Buenos Aires, quien dictó una resolución adhiriendo por unanimidad a lo resuelto por el Concejo Deliberante para su creación, habiendo antecedentes jurídicos para una zona aduanera en especial en el ámbito de Puerto Quequén.
Todos, especialmente nuestra dirigencia política debe mirar más allá de los tradicionales del día sin descuidar prioridades incursionando en los grandes temas pendientes. Cada uno cumpliendo las obligaciones que compete a cada área y el Departamento Ejecutivo encargado de la administración municipal y la cosa urbana. Una ciudad limpia y ordenada, con un plan para su desarrollo industrial y comercial coadyuvaran a la inversión privada y la consecuente generación de empleo.
Algunos temas que se deberían definir
Agregamos como para cerrar estas apreciaciones que se debería reducir la planta de funcionarios políticos y dar esa jerarquía a empleados de carrera quienes conocen y manejan desde hace años expedientes y vericuetos del orden municipal, teniendo en cuenta que el político necesariamente necesita de la idoneidad del agente de carrera. Ya lo hemos señalado en esta misma columna por qué no tercerizar áreas como el servicio de comida en los hospitales de Necochea y Quequén donde habría que hacer un serio estudio mensual para establecer cuántos son los gastos en personal y variedad de alimentos necesarios para atender la demanda de los pacientes internados, más la atención mensual de cantidad de proveedores.
Tal vez ese estudio pueda llevar al Estado a tercerizar luego de una licitación otorgado a una empresa esa tarea, imitando al Hogar «Raimondi», que desde hace años lo viene realizando, acortando gastos y suministrando calidad en la alimentación de sus internados y personal general.
No es descabellado recorrer otras áreas que podrían manejarse de la misma manera, caso concreto el reparto de las tasas municipales, multas, etc. para que efectivamente lleguen a cada domicilio e incluso volver a discutir la posibilidad de un equipo profesional de cobranzas para intentar recaudar de aquellos morosos que, pudiendo pagar no lo hacen, esperando su momento anual que son las moratorias.
Resulta irrisorio que comercios del distrito sigan pagando un canon por el cartel que identifica el local, la publicidad exhibida de marcas de diferentes productos, debería dejarse sin efecto al igual que la gabela por habilitación de un nuevo local, el que se supone al no existir no tributa nada y con su apertura comienza a funcionar el taxi mensual de los distintos impuestos, como también el llamado pago de derecho de construcción, tasa de Seguridad e Higiene, rozando lo inconstitucional y todo lo que se pueda eliminar o reducir beneficiando al vecino bienvenido sea.
Esto no equivale decir que no se deba tributar impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales pero ojo que sumados llegan a la curiosa cifra de164 en el país. Estamos a la cabeza del mundo en esta materia, algo que no debe enorgullecernos, al contrario, hacernos un serio replanteo, los países serios tienen pocos impuestos y todos pagan.
El Estado municipal necesita imperiosamente salir del círculo recaudatorio que, según dicen desde hace varias administraciones municipales promedia el 45 % algo más que el histórico 40 % de muchos años atrás. Habría que aplicar apremios, seguimiento a morosos consuetudinarios e ir a fondo con un equipo de cobranza, no es tarea imposible, hay tecnología suficiente para detectar la evasión.
Todo esto no es desconocido por quienes tienen la responsabilidad de conducir los destinos de Necochea, una ciudad que ha perdido desde su atractivo como segundo centro turístico de la costa atlántica, como así también de servicios básicos como tren, avión y con una población estimada de 100.000 habitantes que solo ocupa en su actividad privada algo más de 12.000 personas.
Accionar significa unión de todos sin distinción ideológica para avanzar en algo en común.///