Hugo Baños, presente en el rico historial de los Mar y Sierras, con infinidad de títulos
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Suma siete y su hijo Matías es bicampeón con el mismo Ford
Daniel Emilio Pereyra
Redacción
Llegó a sus primeros cincuenta y siete años de vida; sigue vigente y siempre es mencionado para contarlo entre los potenciales a las invitaciones para correr en la potente divisional del Sudeste: Mar y Sierras.
Hugo Luis Baños se ganó un lugar exponencial dentro del automovilismo zonal y por donde se lo encuentra pasa desapercibido y la mayoría de los pilotos jóvenes recuerdan sus campeonatos aunque no lo conozcan.
El prólogo aparece como extraño para una de las máximas figuras de la potente divisional; pero en los boxes y ahora, otorgando su trabajo y consejos a su hijo Matias, se lo puede ver (únicamente) en la carpa que ocupan junto a un auto que lo conoce como la palma de sus manos: el Ford que totaliza (nueve o diez campeonatos, ahora lo detallaremos…) y esto dentro de los cincuenta torneos que se han disputado hasta el momento.
Por pura casualidad se subió a un auto de carreras. Fue como acompañante en una “tirada” junto a Walter Arenzo y con el vehículo de Pototo Gavio, en General Lamadrid.
“A poco de ese acompañamiento me ofrecieron el auto para que fuera el piloto. No lo podía creer y más adelante se dio el poder contar con auto propio y todo se fue dando casi sin darnos cuenta. Siempre fui competitivo y los resultados nos ayudaron por la eficacia que manteníamos en todas las carreras del año”, analizó Hugo.
Durante años todos apuntaron a que el motor Ford estaba por debajo de la potencia de otros impulsores y de allí la pregunta.
“Es cierto, teníamos un motor flaco y bien relacionado para mantener el ritmo deseado y casi sin gastar dinero durante el torneo. Eso me lo había mencionado Ricardo Oberti, uno de los que armó el motor y bueno… lo demás es una historia linda”, agregó.
“Se aplicó el recurso de correr gastando poco y aprovechando lo que el reglamento nos habilitaba. Relacionar la caja de velocidades es una de mis pasiones y yo ya tenía una tablita para aplicar en cada carrera”, sintetizó.
Logró tres bicampeonatos (1989/1990); (1992/1993) y diez años después reapareció para seguir cosechando campeonatos (2003/2004) y en medio de ellos, lo títulos de Juan Carlos De Ormaechea, su eterno rival con Chevrolet.
Luego de suma el de 2006 y en el historial no figura su octavo título; algo que concretó en un torneo nocturno desarrollado en Laprida.
Luego se alejó por una década de la potente Mar y Sierras y en medio de todo esto estuvo junto a su hijo Matias, trabajando en el Karting donde el benjamín de la familia se destacó y peleo varios torneos para consagrarse en APPK, uno de los más concurridos del País.
“Tuve la suerte de que Matias escuchara mi propuesta y fuimos a probar el Ford a Tres Arroyos. No tenía dudas que iba a andar bien y me recuerdo que giró mucho más rápido que yo… Esto me motivó mucho más”, destacó.
En 2016, Matias debutó en la categoría y desde allí su nombre y apellido se instalaron definitivamente en el rico historial de las Mayores del Sudeste.
En 2016 se quedó con el número tres; en 2017, el dos y en 2018 y 2019, el bicampeonato y con el mismo Ford, aunque en esta etapa a cargo del chasista Walter Waldbillig.
“En 2017 con Matias sufrimos mucho con un motor sin el potencial de otros pilotos. Por ello recurrimos a Jhonny Laborito, para que nos entregue un motor potencialmente ganador y recién en el Coronación contamos con lo que se necesitaba para llegar al objetivo. Estábamos lejos y todos se recordarán cuando Juan Bautista De Benedictis corrió con Giancaterino y en ese abandono, estando a 45 puntos, conseguimos el campeonato”, indicó.
Volvió a conducir un camión y disfruta de andar en la ruta, respetando la velocidad máxima y compartiendo junto a otras figuras consagradas del automovilismo, caso José Maria Romero, Rody Aldasoro., Carlos Alberti, entre otros el arribo a una planta cerealera y ser recibido como una persona más.
Grandes campeones y como lo que trasladan se asemeja a lo cosechado por ellos; aunque a máxima velocidad.