Iba a primer grado y se ganó más de 150 kilos de galletitas
Walter Llinás recuerda uno de los momentos más increíbles de su vida, cuando abasteció de galletitas por largo tiempo a su colegio, a su familia y a un almacén
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El necochense Walter Llinás, recordó el día en el que salió ganador de un sorteo y ganó más de 150 kg de galletitas.
Por entonces, su mamá trabajaba, por lo que pasaba mucho tiempo junto a su tía abuela, hermana de su abuela, quien solía comprarle ejemplares de las revistas Billiken y Anteojito.
Un día, en una de las ediciones de Billiken se presentó un concurso de historia y geografía y su tía abuela le dijo a Llinás: “Vamos a llenarlo y vamos a mandarlo, a ver si tenemos suerte”. Así, sin más, lo completaron juntos y lo enviaron. Fue a principios de 1981.
Algunos meses después, en agosto, les avisaron que habían salido ganadores. “El premio ya se sabía: era mi peso de ese momento en galletitas para mí, para un almacén amigo y 100 kg para el colegio”, explicó Llinás. La primera en enterarse fue su tía. Él estaba, en sus palabras, “en la luna de Valencia". "Todos estaban contentos y yo no sabía qué estaba pasando”.
“Un día vinieron, apareció la camioneta de Canale, con los directivos. Fue muy lindo”, recordó. Esa mañana llegó una F100 en la que se leía “Canale” y todos los niños del colegio salieron a recibirla. El momento quedó registrado en una imagen, con las cajas y los alumnos junto a la camioneta.
Su colegio de entonces, el Colegio Nuestra Señora De Nueva Pompeya, y el mercado “El rinconcito del queso”, ubicado por aquel entonces en la esquina de 65 y 44, fueron los beneficiarios del premio. Fueron 26 kg para Llinás, 26 kg para el almacén y 100 kg para el colegio. La institución los entregó a la cantina, que los utilizó para recaudar fondos.
“Siempre comía tortas negras y las cambié por galletitas Canale. No sé cuánto me duraron, pero cada vez que salía a algún lugar, llevaba. Eran cualquier cantidad, un mueble lleno de galletitas”, confesó Llinás.
Además, compartió con Ecos Diarios recortes del ejemplar del día en el que ganó, entonces titulado “El chico de las galletitas”; imágenes del recibimiento y el sobre que le llegó de Canale, con la carta en la que se le notificó que había resultado ganador del concurso, el 7 de agosto de 1981
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