Importante mención para la novela inédita de Juan Pablo Morales
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El escritor y periodista, nacido en Necochea, fue galardonado con el premio Casa de las Américas por su primer trabajo literario, “La vida cosida”
El periodista y escritor, Juan Pablo Morales, oriundo de nuestra ciudad, fue galardonado en la 60ª edición del premio literario Casa de las Américas, unos de los más importantes de Latinoamérica con su primera novela “La vida cosida”, un trabajo inédito que compitió con otras 166 obras de todo el continente.
Radicado en La Plata desde hace varios años, los medios de aquella ciudad lo consideran local dado que allí ha desarrollado gran parte de su quehacer periodístico y de productor cultural.
Además, Morales será declarado «personalidad destacada de la cultura» en el Concejo Deliberante de La Plata, en el transcurso de un acto que se desarrollará entre marzo y abril.
Nació en Necochea en 1980. A los 17 años llegó a La Plata para estudiar periodismo en la Universidad Nacional. Además, es magíster en Periodismo de la Universidad Torcuato Di Tella, mejor promedio del año 2006.
“La vida cosida” es la primera novela de Morales, y narra una historia de amor en tiempos de WhatsApp y nuevas tecnologías. Morales, de 38 años, ha trabajado como periodista en medios del interior bonaerense, en agencias de noticias y en el diario La Nación, donde fue periodista político. En La Plata fue uno de los creadores de Ciudad Alterna, un festival de arte que marcó una época para la cultura joven de la ciudad.
En la actualidad, trabaja como especialista en comunicación corporativa y es padre de Paulina, su primera hija y respecto al premio dijo “estoy sorprendido y muy feliz por esta mención. Un galardón en un concurso tan prestigioso es un honor muy grande”.
Disparador
Luego de intensas jornadas de trabajo y de escribir algunas cosas breves que mostraba a unos pocos. El año pasado empezó a escribir esta novela cuyo disparador fue una extraña escena que presenció, cuyo escenario es la vida contemporánea, la vida moderna y la tecnología incide severamente en nuestros vínculos, cuyos protagonistas sin edades definidas oscilan entre el amor y los mandatos.
Con un estilo claro, dotado de ideas generales que no entorpecen la acción, Morales sorprende tratándose de su primera novela. “Intenté no ser pretencioso. Leerlo de principio a fin y que tenga ese ritmo. Por lo tanto edité mucho. Tardo más en editar que en escribir. Infinitamente más. Para tres páginas puedo estar seis horas”, explicó el autor.
Comenzó a escribir desde muy chico y su primer cuento “Instrucciones para soñar”, “tenía un estilo Cortázar muy obvio, casi infantil pero tenía 13 años”, evocó.
Esta faceta siempre fue bastante secreta y acotada a amigos y familiares, influenciada por la figura de su abuelo, Hugo Nario, que vivía en Tandil, que era periodista, escritor, historiador, muy influyente en su ciudad, cultor de grandes amistades. “Ese mundo mágico para mi vida de niño, se convirtió en una huella para los años que vinieron”.
Su faceta pública fue el periodismo y su debut fue en el canal local TSN, cuando tenía 20 años y luego siguieron otros medios en La Plata hasta llegar a ser periodista político de La Nación, y tuvo la posibilidad de conocer numerosas ciudades del mundo y aprender junto a grandes periodistas.
Después se enamoró, fue papá, decidió volver a La Plata, y cambió la redacción por la comunicación corporativa, sobre todo dedicada al sector energético, oficio que mantiene hasta hoy.
En 2018 escribir se convirtió en un impulso vital, dejó casi todo, menos su trabajo formal y su hija y escribió durante largas jornadas, a solas, los fines de semana,
La historia la leyó un acotado círculo de familiares y amigos, que se entusiasmaron y lo azuzaron con bellos comentarios y un pedido casi unánime: “que me animara a dar a conocer ese universo de personajes. Les hice caso, en secreto. Presenté la novela al Premio Internacional Casa de las Américas, en Cuba, uno de los más prestigiosos del continente, en septiembre de 2018”
Y finalmente ese secreto volvió en forma de reconocimiento, a primera hora del último día de enero, recibió un correo electrónico, y a la noche se hizo público: premiaron a «La vida cosida» con una mención especial. El primer premio también fue para otro argentino, Eduardo Varela, por su novela “La ruta”, fueron los dos únicos argentinos premiados en esta edición, la número 60.
Además de las tecnologías y los mandatos, hay otro elemento omnipresente: la música. “En vida la música es casi mi primer consumo cultural. Hay música que me lleva a escribir cosas”, sostuvo.
También destacó que Necochea fue su lugar en el mundo hasta los 17 años, hasta los 14 vivió en el barrio de la Central Termoeléctrica, donde trabajaba mi viejo.” Abría la puerta del patio y había un bosque de pinos y eucaliptus, un poco más atrás un médano, y después el mar. Es una imagen mítica que te queda para siempre, y que algún día retomaré en alguna historia”, puntualizó.
Debido a sus ocupaciones cada vez viaja menos pero conserva muchos amigos y gente que quiere, “lugares de la infancia que siempre querría conservar”.
Su segunda novela está ambientada en La Plata y contará la historia de un personaje muy particular y, a través de él, cómo languidece en el olvido una época dorada de la ciudad.
Por otro lado, luego de la mención, está en conversaciones con editoriales de La Plata y de Capital para finalmente editar “La vida cosida” y guarda el deseo de volver a hacer Ciudad Alterna, que organizó durante cinco años consecutivos, y que le gustaría traerla a Necochea.