Inactividad: profesionales preocupados
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/04/profesionales.jpg)
La pandemia y el aislamiento obligatorio han frenado muchas actividades y todavía es incierto cuándo volverán a ejercer
La pandemia también preocupa a los profesionales de diferentes rubros ya que desde hace un mes con el aislamiento obligatorio tuvieron que cerrar sus estudios, oficinas y consultorios, frenando todo tipo de actividad y el panorama a futuro es aún incierto en muchos casos, ya que no saben cuándo volverán a ejercer su profesión.
Las expectativas no son buenas con respecto a la reactivación de la actividad económica, sin embargo, hay quienes se adaptarían a los nuevos protocolos a fin de poder volver a la actividad.
“Consecuencias irreparables”
Marcelo Schwarz es abogado y afirmó que desde que se decretó la cuarentena su estudio ha permanecido cerrado y sólo han atendido consultas por teléfono y canalizaron inquietudes a través de otros mecanismos, sin tener contacto con la gente.
En este marco, y teniendo contacto con otros colegas, indicó que “hay distintas expectativas y proyectos de diferentes sectores que tienden a una rápida recuperación de la actividad, porque si todo sigue como está, en la proyección de dos o tres meses toda la sociedad va a sufrir consecuencias irreparables”.
Asimismo, apuntó que el país ya estaba complicado antes de la pandemia y ahora esta situación hizo profundizar una crisis que amenaza con ser histórica en toda la sociedad argentina.
Brindando un panorama de cómo está viviendo esta situación la abogacía en general, detalló que “hay personas que no lo están pasando bien, tienen mucha preocupación y están bregando por la rápida recuperación de los servicios de justicia porque hay muchos profesionales que tienen como única herramienta el ejercicio de la profesión”.
Hoy por hoy, la colegiación está viviendo momentos de mucha angustia y para ellos es imperioso que se reactive la actividad.
Schwarz reconoció que “hay una enorme necesidad de generar recursos porque la economía de una familia no la podés parar, de lo contrario la sumís a una situación de empobrecimiento y hoy la gente tiene que comer, alimentar a sus hijos y hay sectores que están muy expuestos”.
“Un parate importante”
El panorama de los arquitectos también es complicado y el presidente del colegio a nivel local, Omar Del Giorgio puntualizó que desde el 20 de marzo la sede permanece cerrada.
Si bien desde un principio se implementó un visado en línea para los trámites administrativos la actividad estaba paralizada y recién ahora se están empezando a dar algunos permisos.
Del Giorgio detalló el procedimiento que ellos deben realizar en un trabajo, teniendo mucha interrelación con clientes y otros profesionales. “Para una obra en construcción necesitas primero un boleto de compra en una inmobiliarilla, después una escritura y si la persona tiene comprado el terreno hay que ver a un agrimensor para que haga la mesura y recién ahí nosotros podemos presentar toda la documentación, pero en este marco estuvo todo paralizado”.
Durante todo este periodo los arquitectos han estado imposibilitados de ver a los clientes y con el tiempo esperan que se vaya liberando la actividad con todas las precauciones.
“Las reservas se terminan y hay obligaciones, nosotros estamos sufriendo un parate muy importante”, indicó.
Con respecto al visado en línea y el uso de la tecnología, opinó que sirve, pero hasta cierto punto porque luego esa documentación tiene que ser firmada.
Intercambio entre colegas
Frente a esta situación preocupante, los colegas intercambian opiniones y mantienen conversaciones diarias. Así lo indicó la odontóloga Luciana Luján, quien comentó la complicada situación que están atravesando estos profesionales.
“La mayoría no estamos trabajando por el riesgo que implica y porque hasta el momento no teníamos los métodos de seguridad para poder trabajar”, relató.
Los odontólogos requieren de un kit de bioseguridad que incluye cofia, guantes, camisolín, botas y el barbijo N95, teniendo un costo entre los 800 y 1.500 pesos, y es descartable cada vez que se atiende a un paciente.
Hasta el momento muy pocas obras sociales cubren este gasto y los pacientes no lo quieren afrontar, por lo tanto, estos profesionales solo atienden urgencias y particulares.
Al mismo tiempo, para poder ejercer les recomiendan que entre paciente y paciente haya 40 minutos de circulación de aire, luego de haber desinfectado el consultorio.
“De esta manera solo podríamos atender a 4 o 5 pacientes por día”, indicó la profesional preocupada.
Los odontólogos representados por el Colegio profesional, están esperando un respaldo de las autoridades y que estas puedan hacer convenios con las obras sociales y faciliten la adquisición de los kit de seguridad.
Al respecto Luján detalló que “todos de a poco vamos adquiriendo los elementos, algunos hemos comprado por Internet, otros han comprado friselina y los hacen artesanalmente”.
Las prácticas han sido restringidas solo para urgencias, aunque en primera instancia se medica con un antiinflamatorio o antibiótico y si empeora el cuadro o continúa igual, se cita al paciente para hacerle la práctica.
La odontóloga analizó la situación y afirmó que “hay muchos trabajos que no podemos realizar porque no podemos utilizar el torno que genera partículas que quedan en el ambiente 3 o 4 horas, y al mismo tiempo no podemos decir que no atendemos porque estaríamos perjudicando al sistema de salud, este colapsaría y realmente hay gente que lo necesita”.
Panorama desalentador
Leonardo Spaltro como contador expresó que al igual que sus colegas continuaron trabajando desde sus casas, pero frente a la dificultad que cierta documentación la tienen en los estudios, se presentó a través del Consejo al Gobernador que les permita trabajar en el estudio sin atención al público, pero hasta el momento no hubo respuestas desde gobernación.
Spaltro detalló que “el trabajo así es complicado porque muchas cosas las tenemos en papel, para poder hacer liquidaciones, vencimientos de IVA y si bien gran parte de los clientes trabaja con facturas digitales, no todos los clientes la tienen y hay que hacer una logística para poder realizar la documentación”.
Al momento de analizar la situación aseguró que hay mucho miedo, incertidumbre y los empleadores mantienen a los empleados, inclusive por un tema humano y también porque ellos mismos se plantean qué van hacer si cierran.
En este sentido, puntualizó que “los clientes están aguantando al personal porque se espera que esto termine, pero al mismo tiempo se les está haciendo muy difícil enfrentar los gastos fijos e inclusive están interesados en sacar créditos a tasa cero pero todavía no hay reglamentación al respecto”.
Asimismo, la facturación de abril fue muy baja en ventas y algunos facturaron menos de la mitad en el mismo mes del año pasado.
Kinesiólogos inactivos
Esta situación angustiante también abarca a los kinesiólogos, quienes no han podido ejercer desde que se decretó la cuarentena. Carlos Rens manifestó que “el panorama es bastante complejo porque todos estamos inactivos y estoy de acuerdo con el asilamiento, pero las consecuencias económicas y laborales son complicadas”.
A través de un grupo de WhatsApp, a nivel local los profesionales hacen un intercambio dinámico, coincidiendo en la preocupación de que no han podido generar ingresos.
“Nosotros estamos gestionando a través de nuestro colegio para que la norma nos ingrese como profesionales para exceptuar el aislamiento y poder atender en consultorio externo, ya sea fracturas, tendinitis, personas con ACV, patologías respiratorias, neurológicas”, enumeró.
Además, gestionaron la posibilidad de contar con un crédito blando.
Mostrándose optimista, Rens, señaló “creo que nos van a liberar a principios de mayo, con todas las normas de protección que se requieren”. ///