Inconvenientes que se repiten todos los años en la playa
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/01/perro20.jpg)
Chicos perdidos, perros, juegos con pelota y circulación de vehículos son los problemas que deben controlar once inspectores
Los días de mucho calor y principalmente los fines de semana cuando más personas disfrutan de la playa, surgen algunos inconvenientes que se repiten todos los años. Chicos perdidos, perros, juegos con pelota y circulación de vehículos en los lugares prohibidos son los problemas que, pese a los controles y advertencias, siguen ocurriendo.
Once inspectores de playa, recorren el sector de los balnearios de 12 a 20 para tratar de evitar consecuencias mayores. Hablan con los turistas o locales para explicar los peligros, según el caso, o para pedirle directamente que desista de su accionar, evitando de esta manera, accidentes o discusiones innecesarias entre vecinos de sombrilla. Están en permanente contacto con los guardavidas que avisan cuando surge algún problema.
Si bien desde el operativo de playa, se considera que se está más organizado que otros años, algunas normas siguen sin respetarse.
Cada vez más familias bajan con la mascota a la arena con los inconvenientes que esto acarrea, desde ensuciar la playa, molestar al de lado con los ladridos o asustar a algún chico que está jugando y cuando no, una pelea entre perros. En los últimos años, crece la tendencia de considerar a la mascota como un integrante de la familia, lo que hace que a veces no todos entiendan que deben retirar el perro. Si bien generalmente, aunque con quejas, hacen lo que pide el inspector, suele pasar que al otro día vuelven a la playa con la mascota, como si nada.
El juego de pelota tampoco está permitido, más que nada en los casos de adolescentes o jóvenes que juegan al fútbol fuerte en grupos de 10 personas. Los pelotazos no sólo pueden llegar a molestar a alguien sino que también son un peligro, ya que pueden lastimar a un niño, por ejemplo. En este caso, se solicita que dejen de jugar. En el caso del tejo, si bien se puede jugar, la idea es que no se moleste a nadie, por lo que a veces se solicita que se trasladen a la arena seca para evitar inconvenientes.
Treinta chicos en un día
Los chicos perdidos es otro tema recurrente, principalmente los días que hay mucha gente. Lo máximo que llegó a haber fueron 30 chicos en un solo día. A veces el aviso llega porque los padres lo están buscando o porque el niño da cuenta que no encuentra a su familia. Gracias al trabajo conjunto que se hace entre guardavidas e inspectores, siempre se han resuelto estos inconvenientes. Antes o después, se reencuentran padres con hijos.
De los once inspectores, uno de ellos, se encarga de controlar el límite de la playa en el que pueden circular vehículos, es decir calle 71 de un lado y Kabryl, del otro. Allí se controla que no se pasen al espacio no permitido, mientras que se acude si algún guardavidas detecta vehículos circulando en los lugares permitidos para estacionar, pero no para circular. En este caso, se han hecho algunas infracciones este año, pero menos que en 2017.
La seguridad en la playa la completan los guardavidas que se ocupan de la vigilancia y prevención de los bañistas y rescates, si es necesario, aunque también son referentes para la comunidad ante cualquier inconveniente.///