“Incorporé lo artesanal desde chica, es lo que me hace feliz”
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Milagros de Elia. Estudió joyería e incorpora a sus piezas materiales reciclados y fibras vegetales
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Vivió su infancia en el campo y allí, Milagros de Elia Testardini, comenzó a experimentar con las artesanías, luego se formó en joyería, y con el paso del tiempo amalgamó estos conocimientos incorporando materiales reciclados y fibras vegetales a sus piezas, logrando trabajos únicos.
Se define como artesana porque le gusta trabajar diferentes materiales, tanto nuevos como reciclados, en tanto que en lo que se refiere a metales, utiliza alpaca, plata o bronce, “en la joyería suelo utilizar cobre reciclado de cables que encuentro en la calle y voy armando con lo que tengo”.
Su emprendimiento lleva el nombre Milagros del Fuego y empezó con el armado de joyas hasta que se dio cuenta que podía incorporar otros materiales.
Cabe mencionar que la artesana vivió toda su infancia en el campo, en la zona cercana a Energía, y contó que “de chica siempre estaba buscando cositas, cortando maderas, haciendo casitas en el árbol o modelando barro. Así incorporé lo artesanal que era lo que me hacía feliz”.
El primer curso de joyería lo realizó en Buenos Aires, aunque ya venía haciendo bijouterie. Compraba materiales, armaba y diseñaba y vendía en distintos lugares, lo que le permitía juntar dinero para viajar. En ese sentido contó que “unos materiales y las pinzas son infaltables”.
Regreso
Estuvo viviendo en Chile durante seis años y regresó a Necochea en el mes de julio. A poco de llegar participó de una feria que se realizó en La Alcira y dictó un taller de joyería en el Centro Cultural de Niños.
Actualmente, colabora con María Petrarca y se siente a gusta trabajando y creando con los niños que concurren a ese espacio.
Milagros regresó a su casa materna y está encaminándose con algunos proyectos y define esta etapa como “de reencuentro y de fortalecimiento de los vínculos”.
Cabe destacar que se fue a Chile a hacer un curso anual y ahí pudo reafirmar lo que es la joyería en su vida “para moverme y trabajar”, destacó.
El proceso creativo tiene diferentes caminos, a veces trabaja con lo que tiene y va diseñando a medida que lo arma, mientras que cuando es por pedido hace un pequeño bosquejo para mostrar cuál es la idea a desarrollar.
La joven artesana contó que, en un principio compraba piedras y otros materiales sin embargo ahora “recolecto, en Chile en la cordillera junto cuarzo y acá encuentro piedras, caracoles, fósiles y vidrios pulidos”.///
Proceso de
descubrimiento
Nació en Necochea, estudió la primaria y secundaria en el Colegio de Hermanas. Se fue a Santiago de Chile a hacer un curso y, una vez finalizado, junto a su “compa”, viajó durante un año para el Norte de aquel país. Estuvieron tres años en La Serena, recorriendo la región y trabajando, “en un proceso de descubrir lo que quería ser y hacer”, sostuvo.
De esta forma Milagros puedo salir de las estructuras rígidas para encontrar otro ritmo de vida.
Vende sus trabajos a través de Facebook e Instagram y también se dedica a hacer trabajos comunitarios con amigos, como el armado de casas de barro. “nos reunimos en un espacio que necesite ser trabajado y lo hacemos entre todos”, explicó.
Siempre busca amplitud y tierra para vivir y durante su estancia en Chile realizó un viaje en bicicleta, “luego de ese año en Santiago vendí todo y compré la bici y las alforjas. Fuimos hacia el sur y llegamos hasta el Lago Puelo donde trabajamos un tiempo. En el viaje siempre había amigos que nos recibían, fue una maravillosa experiencia, es un viaje de ida porque después no se puede parar”.