Informe técnico, el primer paso para construir un nuevo puente
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Definirá el costo de la obra y donde sería el lugar más conveniente. Financiación
Hace 38 años una inundación marcó un hito en la historia de Necochea, dado que una de las principales consecuencias de ese fenómeno meteorológico fue la caída del puente “Ignacio Ezcurra”. Hoy continuamos con los restos de ese puente.
Debido a esto, desde ese momento siempre se cuenta la obra de construcción de un nuevo puente como algo más que necesario, tanto por la comunicación entre Necochea y Quequén como también por la logística para la producción, lo que ayudaría a bajar costos de las diversas mercaderías que son operadas en la estación portuaria Local.
A raíz de diversas declaraciones y reuniones que se han desarrollado en el último mes las principales autoridades de la ciudad, hoy parecería que estarían dadas las condiciones para que al menos haya un interés en concretar tamaña obra.
Según pudo saber Ecos Diarios, el primer paso que se debería dar y que probablemente se lleve adelante en breve es el estudio técnico. Mediante el cual una vez terminado se podrá tener conocimiento de cuál podría ser el lugar más conveniente para construir el nuevo puente, como debería ser, con qué materiales se utilizarían y una de las cuestiones más importantes qué costo tendría.
De aquí vendría después el análisis del estado, de diferentes organismos y de empresas para ver si se puede llevar adelante esta obra.
En caso que –en este estudio- se indique que para la concreción de dicho puente se necesita una inversión de alrededor de entre 8 y $9.000.000 podría haber una respuesta positiva. Mientras que si la misma anda por los $20.000.000 sería mucho más difícil que se concrete esta obra.
Pero más allá de eso, que no se va a saber hasta tanto no se termine el citado estudio, lo más importante a saber sería la forma de financiación.
La misma podría ser integra por parte del estado nacional o provincial. O mixta con aportes privados.
Sin duda que la última opción es la que corre con ventaja. Por diferentes motivos.
El primero porque si en 38 años el estado no levantó el puente, difícil es que lo haga ahora. La segunda es que el sector agroexportador se vería beneficiado directamente dado que en caso de contar con un puente cerca del puerto, podrían bajar muchos los costos de logística y transporte, dado que de la margen de nuestra ciudad hasta la zona portuaria de Quequén sólo se debería cruzar el rio y no realizar un recorrido de varios kilómetros como sucede ahora. Y la tercera es porque el pasado fideicomiso que llevó adelante el Consorcio de Puerto Quequén para garantizar el calado y el dragado del Río Quequén fue un éxito y dejó muy buena impresión en los responsables de las diferentes empresas que operan en esta estación portuaria. En otras palabras hay confianza por parte de las empresas privadas que operan en nuestro puerto.
Y además esta sería una oportunidad para que tanto el estado, el Consorcio como los privados, aporten lo necesario para que se pueda financiar dicha obra, que sin duda cerrará un ciclo, ayudará a mejorar la operativa portuaria y la comunicación entre las dos orillas.