Inquietud por el ruido que generan los molinos
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La energía eólica es limpia y económica en cuanto a su producción, pero no es silenciosa y puede generar sonidos perjudiciales
Descripto por el propio intendente Facundo López como la obra que significará “un antes y un después para el distrito de Necochea”, la construcción del parque eólico “Vientos de Necochea”, que empezaría en los próximos días, crea algunas inquietudes respecto al efecto sonoro que se producirá cuando estén funcionando los once molinos que se dispondrán en el lugar.
El hecho de que los molinos de viento sean una gran fuente de energía limpia y renovable, hace que siempre sean recibidos.
Sin embargo hay una cuestión de la que poco y nada se ha hablado ante la inminente puesta en marcha de la construcción del parque en tierras del parque Miguel Lillo frente al mar donde en poco tiempo llegará la urbanización: la energía eólica es económica, pero no es silenciosa.
Diversos portales y notas publicadas a cargo de expertos en la materia dan cuenta que en la mayoría de los casos el ruido de los molinos afecta a las personas que viven hasta 2 kilómetros de distancia.
En el mismo tono recientemente se difundió un estudio realizado en Australia, indicando que el ruido y los infrasonidos que producen los molinos de viento provocan, entre otras molestias, migrañas, acúfenos y sensación de presión en el pecho, los ojos y la garganta.
Los antecedentes revelan que el problema es que las molestias generadas por este tipo de energía tienen más que ver con los infrasonidos y vibraciones que generan los molinos de viento que con el volumen del sonido en sí, por lo que la legislación que limita el número de decibelios permitidos no sirve de mucha ayuda.
Aunque a los ojos de algunos la puesta en actividad del parque “Vientos de Necochea” parezca lejana, las empresas que ejecutarán el proyecto prevén el comienzo para fines de 2019.
Si bien se presume que los ejecutores de la obra, tienen experiencia en este tipo de proyectos, consideraran los efectos invasivos que pueda generar el funcionamiento de los molinos durante las 24 horas del día.
Lugar de desarrollo
Desde hace varios años y cada vez con mayor intensidad, la ciudad viene creciendo hacia el oeste y obviamente seguirá siendo así.
La construcción de los campings sindicales, la instalación de decenas de familias y la actual pavimentación de un tramo de la avenida 10, que en el pensamiento de los gobernantes está continuar en el futuro hacia los campings, lo dejan en claro.
Bajo este panorama ya se han escuchado voces opositoras a la cesión de 158 hectáreas del parque Miguel Lillo por tres décadas para montar y explotar el parque eólico y con un ínfimo reporte económico para el municipio, ya que oficiará como “tapón” para el desarrollo de la ciudad.
Está claro que ya es cosa juzgada la instalación del parque. Sólo resta esperar que se exijan todas las condiciones para no alterar el medio ambiente y que los molinos no causen molestias a los residentes en la zona. Sería un lamentable freno para el ansiado desarrollo de Necochea siendo que a nuestra ciudad lo que le sobra es viento.///
¿Perjudicial para las aves?
Si bien parecen contar poco ante diversos emprendimientos que lleva adelante el hombre en lugares abiertos, las aves suelen ser afectadas y terminan migrando.
En el caso del parque Miguel Lillo, donde se emplazará el parque eólico, viven aves de distintas especies, que ya vienen sufriendo los efectos del ruido por el paso de cuatriciclos, aunque esto no se produce con la continuidad que sí tendrán los molinos, que funcionarán las 24 horas.
Asimismo cabe recordar que entre las voces que en su momento se oponían a cesión de las 158 hectáreas, estuvieron las de los integrantes de los Vecinos Autoconvocados en Defensa del Parque, quienes sostenían que se deberían colocar plantas en ese predio y ampliar la masa forestada.///