Inseguridad, una demanda vigente

La comunidad de Costa Bonita se movilizó esta semana que pasó para reclamar a las autoridades una solución para el problema de la inseguridad que no se cesa.
En los últimos días, hubo varios hechos de robo y daños materiales en casas del balneario, situación que mantiene en alerta a los ciudadanos y que los obligó a pedir a una reunión con la Policía y el delegado de Quequén.
La reunión se llevó a cabo en buenos términos, aunque los vecinos se mostraron firmes para lograr una respuesta en el corto plazo. Como siempre sucede, hubo un compromiso para reforzar la vigilancia y dotar mayor iluminación al paraje. Después que se cumpla y que se mantenga en el tiempo, es otra cosa. Hay sobradas muestras de promesas inconclusas o medidas que se cumplen por un período y luego aflojan.
En principio, será asignado un efectivo policial, que será encargado del patrullaje diario a partir de mañana. A la luz de los hechos, la respuesta parece pobre. ¿Qué puede hacer un solo policía para detener los hechos de inseguridad? Pero antes que nada…
Las dificultades que sufren las poblaciones más alejadas de la zona urbana, no son fáciles de resolver. Y en este sentido, no solo hablamos de seguridad, sino también de falta de servicios en general: comunicación, salud, calles, agua, cloacas, iluminación. En distintos momentos, han surgido varios reclamos en este sentido y las respuestas del Estado nunca han alcanzado.
Balneario Los Ángeles, Bahía de los Vientos, Costa Bonita, Villa del Deportista, son solo algunas de las poblaciones que han solicitado desde postas sanitarias hasta de seguridad con respuestas positivas, pero sin concreciones en el largo plazo.
Tampoco es fácil para el Estado llevar los servicios a sectores tan alejados, pero una respuesta hay que darles a las personas de esas comunidades porque no puede ser que no cuenten, en algunos casos, ni siquiera con posibilidades de comunicación para hacer un llamado si sucede algo.
En todos los sectores mencionados, se han prometido postas policiales, pero en ningún lugar se concretaron. La falta de personal policial y móviles suele ser un impedimento en este sentido y, por más que lo prometan a la larga surgen inconvenientes para llevarlo a la práctica.
Si bien la seguridad sigue siendo una de las principales demandas de la población, pocos candidatos abordaron el tema y recién ahora con el crimen del kiosquero en La Matanza volvió a ocupar un lugar preponderante en la opinión pública nacional.
Si bien son muchas las problemáticas locales, provinciales y nacionales en las que hay que trabajar, la seguridad también es un tema que sigue afectando a la población junto con la economía.