Inspirarse de osadía y tenacidad
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Adrián Stolarczuk – Desde Rusia
Este martes la Selección Argentina se juega una «final» adelantada obligado a un triunfo que le permita seguir en el Mundial de Rusia. Es evidente la necesidad del equipo de cambiar sus actuaciones previas. Es el momento límite para recuperar la osadía para ir a buscar un resultado y mostrar tenacidad, esa actitud que tanto se reclama ante la adversidad.
El partido se disputará en San Petersburgo, ciudad que ha largo de sus pocos más de 300 años de historia sabe mucho de osadía y tenacidad. La osadía que tuvo Pedro I, El Grande al romper los esquemas y pensar en una capital del imperio zarista lejos de Moscú y a orillas del Mar Báltico. Pedro conquistó ese territorio a los suecos para tener salida al mar y allí donde lo soñó, casi sobre un pantano congelado, construyó su ciudad «europea» con palacios y catedrales tan lujosos como en Viena, Paris o Roma.
Visitar Peterhoff, la residencia veraniega donde Pedro instaló su corte pero disfrutó completa sólo un par de años hasta su muerte, puede opacar a Versalles.
Las calles de San Petersburgo, bautizado Leningrado durante el época soviética, también saben de tenacidad. La que mostró su pueblo para sobrevivir 900 días citiado por los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Sin nada más que comer que una rodaja de pan por día. El monumento y mausoleo en la Plaza de la Victoria en honor a los «heroicos defensores» de la ciudad, con objetos y films de esos días, hiela la sangre.
Que la belleza y la historia de San Petersburgo inspiren a los de celeste y blanco en busca de su propia gesta deportiva con una pelota. Que el Río Neva le lave la cara a un equipo dormido y se encuentre por fin para llegar más lejos en la tierra de los zares.///