Interés por conocer la historia de distintos lugares de la ciudad
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/01/turistas-2.jpg)
Ayer se llevó adelante la última jornada de “Necochea bajo la lupa” en el Parque. El viernes sigue en el Puerto
En la víspera llevó adelante una nueva edición de “Necochea bajo la lupa”, un proyecto que impulsa el área de Turismo y que ha tenido muy buena aceptación por las personas que visitan la ciudad y que se han enterado de estas visitas guiadas en las que se va contando la historia y la utilidad que se le da a cada espacio.
En el caso de ayer, Ecos Diarios acompañó el último recorrido que se hizo por el parque Miguel Lillo, donde un grupo de alrededor de veinte personas escucharon atentamente la historia de cada lugar e iban preguntando a medida que les iban surgiendo dudas.
Las encargadas de guiar el recorrido, que duró poco más de una hora, fueron las jóvenes María Candela Petta y María Sol Sierra, quienes mostraron tener conocimiento sobre muchos datos históricos de nuestro Parque.
Cabe destacar que el ciclo de visitas guiadas se viene realizando en dos turnos: a la mañana comienza a las 9 y a la tarde a las 17.30. En el caso del Parque, ayer fue el último recorrido y el viernes seguirá en el Puerto, continuando así por diversos puntos de interés de la ciudad.
Además, los interesados en participar deben inscribirse a través del WhatsApp, al (2262) 431153, y será confirmado según el cupo, recibiendo tanto su validación como itinerario, mapa y recomendaciones.
Recorrido y críticas
El recorrido inició en la esquina de 89 y 10, donde esperaron a completar el cupo máximo de 20 personas preinscriptas que se permiten por protocolo. Allí les tomó la fiebre, les pusieron alcohol en gel en las manos a cada uno e iniciaron la visita guiada que, según contaron, fue un éxito el pasado fin de semana.
En el inicio del recorrido, Candela y María Sol contaron que el origen del Parque tuvo como incentivo la fijación de médanos, en 1946.
También contaron que la Provincia había enviado al ingeniero Edgar Gatti para ver qué especies eran mejores para la zona y que las hectáreas en las que hoy se encuentra el Parque fueron expropiadas a familia Díaz Vélez.
Las guías también hicieron mención de cada una de las especies que se han plantado en el Miguel Lillo y que el predio fue patrimonio provincial hasta 1979, mientras que en 2010 se declaró patrimonio histórico cultural de la ciudad.
La primera parada fue en el Jardín Francés, donde la gente hizo preguntas mientras observaba la fuente y el reloj solar.
En ese momento, una turista que realizaba la actividad dijo que le parecía extraño que no se haya puesto ninguna placa que diga que ese lugar es el Jardín Francés.
La siguiente parada fue el Anfiteatro, donde también se contó la historia y sus principales características. Allí, un hombre se mostró sorprendido porque “si uno lo mira de afuera parece que no vale nada” pero “adentro es re lindo”. La sorpresa mayor fue cuando les contaron que en ese lugar había estado hasta Guy Williams (El Zorro).
Más tarde la visita fue por el Área de Museos, donde conocieron el sector del Proyecto Jardines Contemporáneos y se sacaron fotos con la impresora rotoplana que se usó por poco más de 20 años en Ecos Diarios, a parir de los inicios de la década del 60. La misma se encuentra en exhibición desde hace años junto al Museo Histórico Regional.
En este punto de la visita, luego de llegar al Museo de Ciencias Naturales, una mujer de las que participaba dijo que le parecía “ridículo” que hagan visitas guiadas y que los museos estén cerrados. A partir de ese momento, comenzó a tomar distancia del grupo, mientras que a los demás no les pareció algo tan grave y siguieron hasta el final.
También se les mostraron las piletas dónde se empezaron a hacer las primeras pruebas con semillas y plantines, por lo que una turista preguntó a las guías por qué no se están replantando árboles como antes, siendo que “se sacan constantemente”. La respuesta fue atribuida a decisiones políticas de los últimos años, aunque las jóvenes coincidieron en que era “una lástima” que pase eso.
La visita continuó por el Jardín Japonés, el destacamento de Guardaparques, el acceso a los senderos saludables, donde hicieron una parada para ir al baño, descansar y tomar algo.
Finalmente, el recorrido siguió por la plaza Rotary, el Lago de los Cisnes, el inicio del camino de los fieles católicos y el mirador de Sahara.///