Interesante apertura
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/02/biblio-cic.jpg)
Una de las cualidades de la actual conducción del Centro Cultural de Necochea es que intenta, en forma constante, innovar en pos de reimpulsar el interés de la sociedad por las actividades culturales y educativas.
Ideas como las de trasladar la biblioteca infantil al mismo lugar donde funciona la sala de lectura de mayores de la “Andrés Ferreyra”, es decir al piso superior del edificio de la calle 64, entre 61 y 63 y dejar en la planta baja una especie de salón de usos múltiples; o la de mantenerlo abierto en horario corrido a partir de las 9 de lunes a viernes, han sido encaradas en pos de ofrecer mayor servicio al socio e intenta que crezca la masa que, con su pago anual mantienen la entidad. Un aporte, que siempre resulta insuficiente para el mantenimiento de la entidad.
Estos cambios que ha generado el grupo directivo y las múltiples gestiones que se han realizado en pos de conseguir nuevos recursos económicos para mantener el Centro abierto, han sido avalados por el reconocimiento y premiación de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), organismo dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación que fomenta el fortalecimiento de las bibliotecas populares del país.
La instalación de un bar y un local de venta de libros internos además de una nutrida cartelera en materia de presentaciones, eventos de todo tipo (alquilando a otras entidades las instalaciones), se han sumado a estas revitalizantes innovaciones.
La institución también acometió recientemente, junto a otras entidades ligadas a la cultura, la idea de sumar su aporte a la organización del pasado 58º Festival Infantil.
Y siguiendo con esta integración a la sociedad, ahondando la relación con la Municipalidad en los últimos días ha concretado la apertura de una extensión de la biblioteca al Centro Integrador Comunitario (CIC), enclavado en el popular Barrio Norte.
Hasta allí se han trasladado libros y otro material, con el fin de captar y fomentar el interés de la población de dicha barriada, en especial los niños.
Esta “sucursal” de la biblioteca “Andrés Ferreyra” está a cargo de una profesional en la materia y se transforma en el primer peldaño de un objetivo más ambicioso, de expandir el servicio a otros barrios.
Los proyectos de “La hora del cuento” y “Después del cole” también tendrán su correlato en la sede ubicada en 49 y 92.
La apertura y promoción del placer de leer es el principal objetivo de esta extensión. Algo vital para contener el avance constante de la chabacanería y falta de interés por la cultura, al caer en la vulgaridad privilegiando la trivialidad farandulesca.
Hay que rescatar el uso de una herramienta que sirve para formar y cultivar al individuo, en este caso a nuestros conciudadanos. En buena hora la Biblioteca Popular “Andrés Ferreyra”, que el año anterior cumplió 110 años, y el centro que la cobija, siguen innovando su accionar para entusiasmar a las nuevas generaciones.