Internas, fiebre que afecta a los políticos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2023/02/ucr-1.jpg)
«Las personas van de una
ambición a otra, primero
buscan asegurarse contra
el ataque y luego,
atacar a otros «. Maquiavelo.
Las internas en los partidos políticos suelen fortalecer y en otros casos debilitar estructuras. Elecciones solo para quienes están afiliados a un partido y que sigue utilizando principalmente, la Unión Cívica Radical porque no ha olvidado ni dejado esa histórica tradición que la distingue.
La interna fortalece si es con contenido y seriedad respetando la mayoría a la minoría, con marcados proyectos que contribuyan para adentro y afuera colocando un sello de unidad sin apelaciones ni contradicciones, sin futuros «golpes bajos» y que todo sea luego reproches del pasado o presente abriendo cicatrices no simples de cerrar. Así fue como la última interna de la Unión Cívica Radical no pudo conseguir criterio de unidad ni acordar un proyecto común.
Por otro lado, cambiando el tinte político, la verticalidad del Frente de Todos ha terminado en elecciones laxas con resultados intranscendentes logrando conseguir, últimamente, tan sólo dos concejales para sumar al legislativo.
Hay que tener verdadera vocación democrática para participar de una interna partidaria. En ciertas ocasiones éstas dejaron perdedores mal heridos que luego no acompañaron y propiciaron, algunas veces, el corte de boleta para beneficiar al adversario más fuerte en una elección general. Asimismo ocurrió ante el asombro de los ciudadanos cuando recibían las boletas trocadas, distribuidas con total tupé por ciertos militantes doloridos.
Conseguido el objetivo de hundir al adversario partidario la minoría perdedora exhibe el éxito del ganador como un trofeo propio de una sangrienta cacería. Podríamos llenar páginas con estas extravagancias de quienes no aceptan la derrota. El nombre y apellido de políticos que con esos manejos han restado posibilidad a sus propios partidos e incluso hacerle perder claras chances electorales a quienes estuvieran a punto de conducir los destinos de la ciudad.
Esta fiebre internista tiene su eje en la Unión Cívica Radical y el Frente de Todos, este último por cierto a la hora de tomar decisiones más amigo de los antifebriles. Tampoco escapa la versión moderna del PRO y también parece que ha comenzado a calar hondo en el vecinalismo de la Agrupación Comunal Transformadora.
Otra semana de calor
interno en la UCR
Bajo el título «Radicales de Necochea», un grupo de afiliados, los exconcejales Juan Pablo Villarreal y Graciana Maizzani, encabezaron con los dirigentes Diego Cersósimo, Roberto Glen, Victoria Sarasíbar, Gervasio Caputto y Marcela Pardiña, entre otros, un comunicado que en síntesis expresa diferencias con la nueva conducción del radicalismo que encabeza su presidenta Carola Bertoldi quien todavía no alcanzó a sentarse en la silla y ya fue recibida, por un sector, con algunos dardos parecidos a los usados durante el mandato anterior.
El espacio mencionado hace alusión a que, en la última interna sacó el 45 % de los votos emitidos, prácticamente la mitad de los sufragios traduciéndose como la oposición interna; agregaba que propusieron en el último plenario la integración de tres secretarías para el espacio como «expresa la carta orgánica del radicalismo». Aclarando que mientras la mayoría debería conducir cuatro secretarías, a la oposición minoritaria le corresponden tres de una mesa integrada por siete. Esto «lamentablemente fue descartado por el oficialismo, desconociendo el resultado eleccionario dejando un solo lugar para la oposición” explica el contenido de la nota; ofrecimiento no aceptado por la lista opositora 133.
Parece el mismo documento de la UCR de hace algún tiempo casi una fotocopia, cambian algunas situaciones varía el momento y la conducción del «Emiliano Abasolo» pero perdura el mismo sentido contradictorio al dejar plasmadas claramente las diferencias a pesar que tener que enfrentar un año electoral bajo las mismas circunstancias a las dos últimas elecciones, para no ir más lejos.
Cada sector aduce su de razón y es evidente también que ninguno resigna nada y están más cómodos en la diáspora que en la unidad, algo que termina perjudicando al conjunto y al partido sin caer en la ingenuidad de no creer que a río revuelto ganancia de pescadores y que siempre algunos sacan ventaja; unos conservando la conducción, otros manteniéndose sin responsabilidades esperando la oportunidad sin dejar de mirar su propio panorama aguardando más derrotas que triunfos para situarse en el centro de la escena a costa del debilitamiento colectivo.
Nada cambia, si analizamos luego de las PASO del 2021 al presente todo parece igual, casi una petrificada estatua apuntan los mismos nombres, se repiten las mismas situaciones, los discursos no cambian, las ambiciones lógicas continúan y se acentúan y aquellos que en serio ansían y militan la unidad suelen ser una pequeña minoría. Inexorablemente la Unión Cívica Radical parece encaminarse a un sinuoso camino poco claro ocultando verdaderas intenciones, propósitos, acciones y objetivos corriendo por una cornisa peligrosa con más de una lista hacia las PASO.
«Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados» afirmaba Alberto Einstein. Sería una excelente frase para colgar al ingreso del Comité.
También hay ruido en el PRO ya que en pocos días se sumaría un nuevo o nueva precandidata a los dos ya conocidos. Con brillo propio, Eugenia Vallota aun sin definición pero con seria voluntad participativa y Martín Migueles precandidato a la intendencia ya lanzada. De ambos nos hemos referido en columnas anteriores, Migueles parece querer o no tiene mayor margen de maniobra que «peronizar» el PRO lo cual puede servirle para armar su estructura pero no debe desconocer que no está jugando en una interna del justicialismo, el PRO es un campo minado al que deberá adaptarse y ganar la confianza de este electorado antiperonista. Mientras Vallota no debe afirmar nada ni exagerar en poses impostadas acariciando niños ni ancianos es el PRO mismo por historia, la comunidad así la identifica como un sello distintivo muy fuerte ante un público que ya la votó en buen número en las PASO del 2021.
Siempre decimos que en política nada está firme hasta el mismo día de los comicios, hoy parecería más cercana la posibilidad de unificar listas en el PRO que en la UCR; la ecuación parece sencilla más allá de la persona del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales: si en la interna próxima uno de los sectores en pugna va unificado y el otro con más de una lista no es tan difícil determinar el final, con una realidad inevitable y que no se podrá esquivar ya que PRO, que tiene hoy dos precandidatos presidenciales con chances ciertas de sentarse en la Casa Rosada el 10 de diciembre y están en carrera como el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta o Patricia Bullrich, con el interrogante que supone Mauricio Macri que aun no siendo precandidato tiene peso propio y puede desnivelar las intenciones de la pareja porteña que en Necochea tiene claramente identificados a sus seguidores, Migueles con Larreta y Vallotta con Bullrich y el grupo Ferrazzini-Marcela Fernández Palma todavía no quieren expresarse sobre éstos porque prefieren tener sus propio vuelo. Hay que ver en los próximos días que altura alcanza este dúo y qué pretenden de mínima: estar en la mesa final de decisiones o de máxima, contar con un precandidatos/as propio.///