Alvarez aclaró dudas
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Confirmó ante el Concejo que se realizaron once intervenciones y se hizo responsable por lo ocurrido. Dijo que no habló con el Intendente de una posible renuncia
En una interpelación que se extendió varias horas, José María Alvarez, secretario de Salud municipal, confirmó que se efectuaron once operaciones oftalmológicas en el Hospital Municipal “José Irurzun” y admitió que fue un error permitir su realización, pero dijo que hasta el 1º de marzo desconocía que el convenio con la empresa privada oferente del servicio no estaba homologado.
Alvarez confirmó que el doctor Alejandro Tucci efectuó las operaciones el 1º de diciembre y el 1º de marzo y afirmó que fue en esta última fecha cuando se enteró de que se estaban realizando las intervenciones en Quequén y ordenó al director del nosocomio, Carlos Guerra, que se detuvieran las mismas.
Hasta el momento, como ya es de conocimiento público, no se ha homologado el convenio entre el Municipio y la empresa de Tucci para realizar las operaciones oftalmológicas a afiliados de PAMI y personas sin obra social.
Tal como lo había explicado hace unos días a Ecos Diarios, Alvarez confirmó en el Concejo Deliberante que de las once operaciones, ocho fueron realizadas a afiliados de PAMI y tres para vecinos que no tienen obra social.
“Nos equivocamos porque el director (Guerra) creyó que el convenio ya estaba homologado y yo porque no lo frené a tiempo”, dijo Alvarez al final de la interpelación ante la consulta de una de las concejales.
Alvarez fue acompañado durante la interpelación por el director del Hospital Municipal de Quequén, Carlos Guerra, y por el asesor legal Julio Zapata.
El cuestionario
La interpelación comenzó con un cuestionario acordado entre los concejales de 51 preguntas, varias de ellas reiterativas. Ya en las primeras preguntas Alvarez admitió el error de haber permitido las operaciones y se responsabilizó por la irregularidad.
Las primeras preguntas de los ediles estuvieron orientadas a conocer la idoneidad de los profesionales vinculados a las intervenciones quirúrgicas, tanto los del hospital como del mismo Tucci.
Luego trataron de determinar quién autorizó a Tucci para utilizar el quirófano, cuestión que se repitió varias veces durante la velada y que en cada oportunidad fue respondida por Alvarez.
El Secretario de Salud dijo que se trató de un error del hospital de Quequén creer que el convenio estaba homologado y afirmó que creía Tucci también desconocía que el acuerdo aún no se había firmado.
Ya en la parte final del debate, la concejal Carolina Roberts expuso la copia de una autorización que el director del Hospital de Quequén le extendió al jefe de oftalmología, Pablo Rojas, para el uso del quirófano para la realización de una serie de operaciones oftalmológicas. El citado documento tiene fecha del 28 de noviembre de 2018.
Sin embargo, como bien indicó la concejal, no existe ninguna orden escrita para que Tucci utilice el quirófano.
A esta cuestión Alvarez respondió que no siempre las autorizaciones para el uso del quirófano se dan por escrito y que la mayoría de las veces se realizan de palabra.
Sin embargo, el Secretario de Salud dijo que esto no indica que las intervenciones se hayan realizado en forma clandestina. “No se puede ser clandestino en un hospital público”, dijo Alvarez, quien dijo que las operaciones se efectuaron días de semana con gran cantidad de personas en los pasillos del hospital.
¿Quién lo autorizó?
Alvarez señaló que es habitual que profesionales que no son cirujanos utilicen los quirófanos en los hospitales y dijo que él, como odontólogo, los ha utilizado.
Pero en el caso de las intervenciones realizadas por Tucci, dijo que “el director del hospital tiene la autorización de dejar operar en el quirófano” y que fue Guerra quien autorizó a Tucci “pensando que el convenio ya estaba homologado”.
Además señaló que rojas también tenía autorización para el uso del quirófano como jefe del servicio de oftalmología del hospital.
En cuanto al convenio, señaló que él mismo concurrió a una reunión de la Comisión de Salud del Concejo Deliberante para hablar del mismo.
Y dijo que en la oportunidad los concejales le manifestaron que faltaba completar alguna documentación de Tucci.
Manifestó que recién el 1º de marzo se enteró de que se estaban realizando las operaciones en el hospital de Quequén y que inmediatamente le ordenó al director que detuviera las prácticas, a pesar de que había personas en espera.
Afirmó que sabía que el convenio debía ser homologado por el Concejo Deliberante y dijo que anteriores oportunidades se han realizado prácticas con privados sin acuerdos aprobados debido a que existía riesgo de vida para los pacientes y nunca se cuestionó tales acciones.
Ante la ambigüedad de algunas de las preguntas planteadas por los concejales, el doctor Alvarez recurrió en más de una oportunidad a contar casos particulares en las que se refleja la necesidad de actuar de los médicos y dar respuestas a las necesidades apremiantes de los pacientes.
No cuestionó la determinación de Guerra de autorizar las intervenciones. “El director del hospital es el que está en la trinchera. Es el que tiene que solucionar los problemas”, dijo Alvarez.
Sin participación de los concejales oficialistas ni de Cambiemos, los ediles opositores pidieron detalles sobre las prácticas, los costos de las intervenciones, si el estado municipal debió pagar algo y sobre la responsabilidad penal en caso de que se hubiera producido una mala praxis.
En todos los casos, Alvarez reiteró su responsabilidad como secretario de Salud y dijo que se trató de un “error que se subsanó” y destacó que pese a que no existía un convenio homologado, se benefició a once personas con las operaciones.
Ya en el final y ante la consulta de uno de los ediles, Alvarez dijo que no había hablado con el intendente Facundo López, pero afirmó que “todos los funcionarios somos fusibles” y “si él me pide la renuncia, está a su disposición”.