Intimaciones por mal estado de frentes
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Amenazante situación en un inmueble de 62 entre 63 y 65, en el cual el propietario no hace el vallado solicitado. Precario encintado que no evita el paso de peatones
El estado de algunas fachadas de antiguos edificios o que sin serlo no han recibido mantenimiento alguno en largo tiempo, suele inquietar al observador que camina por la ciudad.
Respondiendo a las quejas de algunos de esos transeúntes o por la labor de sus inspectores en la verificación de los inmuebles, el área de Obras Privadas del municipio ha comenzado a hacer intimaciones a los propietarios de inmuebles en los cuales se detectan posibles derrumbes o ya ha habido desprendimiento de material, con el peligro que eso significa si cae sobre la humanidad de alguien.
Este último es el caso de la fachada del viejo edificio de calle 62 entre 63 y 65, al lado del banco Credicoop, donde en lejanas épocas funcionara el bar “Danés”, de cuyo deteriorado frente ya cayó material a la vereda el pasado 27 de febrero.
Precario encintado
Desde Obras Privadas se informó que ya se han efectuado dos intimaciones al dueño del inmueble, para que construya un vallado en la vereda, que evite el paso de caminantes.
“No hemos tenido respuesta, y seguramente optaremos por la solución de que la comuna haga el vallado y luego lo cobre al frentista”, adelantó Leandra Grassi, titular del área, y recordó que “tras el desprendimiento y caída de material a la vereda, que por suerte no hirió a nadie, Defensa Civil procedió a colocar un encintado, que rodea al frente del edificio, de manera de advertir a los peatones”.
La funcionaria precisó que “ya intimamos dos veces al dueño, para que coloque en forma urgente un vallado y demuela, porque a simple vista se nota que habrá más desprendimientos de molduras, pero no ha dado respuestas…”
Sin embargo el mencionado “sistema” no evita que la gente siga pasando por la vereda, incluso rompiendo la cinta para hacerlo. Un comportamiento entre infantil y riesgoso, que se debería evitar.
En el sector del microcentro una situación similar acontece con el edificio donde funcionara el cine Gran Sud, en 64 entre 57 y 59, donde ante la advertencia por el peligro de derrumbes, el propietario si ha procedido a empezar a armar un vallado, aunque el mismo por ahora consiste en palos unidos por cinta y en los laterales una malla pequeña de material plástico.
El respectivo expediente municipal exige la construcción del vallado, dejando sobre la parte que da al cordón una pasarela de 1,20 metros de ancho, incluyendo una baranda. Asimismo se ha sugerido que una vez colocado tal protección, se demuela la marquesina.
Retiros de marquesinas
Aunque no son frecuentes los derrumbes –se recuerda como uno de los últimos el de la pared de una casa en calle 64 entre 69 y 71- y por fortuna no se han registrado heridos, el municipio ha decidido “apretar el acelerador” en los controles e intimaciones por riesgos en la vía pública, solicitando el retiro de marquesinas y estructuras en peligro de caer.
El tal sentido han surgido respuestas positivas por parte de los titulares de la abandonada edificación de calle 519 y calle de las Torres, en Quequén, donde se sacó una estructura oxidada.
Otro tanto ocurrió con un local de Diagonal San Martín, a la altura de calle 34, el ex hotel de 4 entre 79 y 81.
En contrapartida no se ha cumplimentado el retiro de una marquesina de un ex comercio ubicado en calle 60, entre 61 y 63, frente al Colegio Pío XII, procediéndose a labrar una infracción a su propietario.
Como en otros aspectos, en esta cuestión se trata de prevenir para luego no tener que lamentarse. Aunque es necesario que los dueños de los inmuebles sean los primeros en tomar conciencia y mantener el frente de sus propiedades en las debidas condiciones.