La Justicia y la Policía «inoperantes» ante robos
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No hay rastros de los integrantes de la denominada “banda de los precintos”, pero tampoco nada se sabe de los boqueteros y asaltantes que han cometido cuantiosos robos de dinero
Son varios los episodios de robos que no pudieron esclarecerse y tampoco se sabe sobre el avance de las investigaciones judiciales y policiales.
Los casos más recientes ocurrieron en la vivienda de un empresario de Tandil que tiene negocios en Necochea, a quien delincuentes lo ataron con precintos de plásticos para sustraerle un importante monto de dinero en efectivo.
El atraco se produjo el 25 de febrero pasado en horas de la noche en un domicilio de calle 49 entre 52 y 54, y la denominada “banda de los precintos” no pudo ser desbaratada por ahora.
Pero a este hecho podríamos agregarle que nada se supo de los ladrones que perpetraron con “precisión y audacia” el robo de una caja fuerte de una oficina administrativa de un hotel del gremio de los peones rurales.
Los individuos accedieron al edificio de calle 83 y avenida 10 por un inmueble vecino, y desde un patio exterior ingresaron al lugar donde estaba empotrado en la pared el depósito de valores y se lo llevaron sin que el sereno advirtiera la maniobra.
En pleno centro de nuestro medio, una comerciante fue despojada de la recaudación de su local de venta de calzados en momentos en que trabajaba en la atención al público.
El hecho ocurrió en calle 64 entre avenida 59 y calle 61, y el ladrón solitario no pudo ser atrapado por la policía.
Robos en distribuidoras
Nada se supo tampoco de los robos a las distribuidoras de mercaderías de nuestra ciudad. Uno de los atracos ocurrió mediante la modalidad de boqueteros, en el negocio de calle 55 entre 24 y 26, de la zona portuaria.
De ese lugar, los ladrones se alzaron con casi un millón de pesos y la investigación nunca tuvo sus avances, ya que no se detuvo a ningún individuo y mucho menos se pudo recuperar algo de lo sustraído.
Por otro lado, el propietario de la distribuidora de calle 61 entre 26 y 28, fue atacado por un ladrón armado que lo golpeó en la cabeza para sustraerle una fuerte suma de dinero en efectivo que llevaba a las entidades bancarias para hacer los respectivos depósitos.
La víctima fue interceptada minutos después de las 10 de la mañana y ya pasó un año sin que se sepa de los asaltantes que se movilizaban en una camioneta, la cual abandonaron en calles 71 y 30, y en ese sitio se habrían subido a otro rodado.
A esto hay que sumarle otros episodios como el robo en la distribuidora de bebidas gaseosas de avenida de Circunvalación, en Quequén, de donde un grupo de individuos se apoderó de otra fuerte suma de dinero en efectivo.
Tampoco hubo novedades de los malvivientes que sorprendieron a la esposa e hija de un abogado en pleno centro de nuestra ciudad. Los ladrones accedieron a la casa de las víctimas por el techo, las sorprendieron cuando descansaban y se apoderaron de dinero en efectivo.
Atracos en empresas
Vecinos y comerciantes de ruta nacional 228 entre avenidas 59 y 43, a mitad del año pasado, fueron víctimas de diferentes episodios de robos en instalaciones comerciales y algunas viviendas particulares de los alrededores.
Por estos casos denunciados, personal policial realizó allanamientos y se demoró a algunos sospechosos, pero en realidad, no hubo pruebas suficientes como para imputarles los ilícitos.
Una cooperativa de trabajadores de la pesca de Quequén fue damnificada por el robo de una fuerte suma de dinero y los delincuentes no pudieron ser encontrados. Este hecho se produjo en la madrugada del 18 de noviembre pasado.