Investigan enfermedades en poblaciones antiguas y cómo han evolucionado hasta hoy
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Jorge Suby, integra un grupo de investigación en bioarqueología, donde lleva a cabo distintos proyectos. Se radicó en nuestra ciudad en 2009
Jorge Suby es licenciado y doctor en ciencias biológicas de la Universidad de Mar del Plata, e integra un grupo de investigación en bioarqueología, donde estudian los restos humanos, pero personalmente se centra en un aspecto muy puntual como es la paleopatologia, el estudio de las enfermedades.
Los proyectos de investigación están enfocados al estudio de enfermedades en poblaciones antiguas, lo que permite conocer cómo vivían, cuáles eran las enfermedades que sufrían y cómo es la evolución de las mismas, ya que la gran mayoría de ellas nos afectan hoy en día.
Suby empezó a trabajar en esta temática en 2003, se doctoró en 2007 y en 2009 se radicó en Necochea y ese año ingresó a la carrera de investigador de Conicet y está en planta estable hace 10 años.
El científico forma parte del equipo de investigación en bioarqueología y participa en varios proyectos. Uno es financiado por la Agencia de Promoción Científica y Técnica da la Nación, orientada al estudio de distintos tipos de enfermedades antiguas en esqueletos humanos de la Patagonia.
Suby a lo largo de varios años ha tenido la posibilidad de viajar a Ushuaia, para estudiar los restos humanos que están en el museo y próximamente participará de una nueva campaña.
“Somos varias personas trabajando en distintas ciudades de forma mancomunada, es decir, hay investigadores en Portugal, Brasil, Mendoza y trabajamos regularmente en conjunto con una dinámica virtual”, expresó.
Por otro lado, detalló que tiene otra investigación financiada por el Conicet con la cual estudian los restos humanos del centro norte de Mendoza, y ambos proyectos están articulados entre sí, realizando investigaciones en conjunto.
Los huesos responden a algunas enfermedades, pudiendo interpretar en cada individuo y luego en su conjunto la dinámica de esas poblaciones.
Con respecto a la investigación explicó que eran cazadores recolectores, por lo tanto cazaban y caminaban todo el tiempo, estando expuestos a golpes y traumas.
“Estudiamos la forma en que estas personas vivían en relación a su actividad física, en relación a las infecciones o a los traumas. En el caso de las enfermedades que tienen que ver con la actividad física en general los resultados que encontramos son un alto desarrollo de artrosis o enfermedades articulares, que en las poblaciones actuales se ven en los adultos mayores o en deportistas de elite”.
Asimismo, encontraron enfermedades articulares en el codo o en el hombro, que actualidad solo se desarrollan en aquellas poblaciones de jugadores de beisbol o tenistas.
Al mismo tiempo detalló que “hallamos diferencias a favor en estas poblaciones en cuanto a las enfermedades bucales, ya que no consumían hidratos de carbono por lo tanto tenían pocas caries y pocas pérdidas de dientes. Ellos comían carne y tenían desgaste en las piezas por la dieta abrasiva”.
Los restos que estudia en general tienen una antigüedad máxima de 5 o 6 mil años, en Chubut y sur de Patagonia y en Mendoza en general, los restos tienen entre 2 o 3 mil años máximo, pero son poblaciones de hace 10 mil años.
Enfermedades
El científico puntualizó que trabaja con distintos tipos de enfermedades: infecciosas, traumáticas, degenerativas, articulares, que normalmente vemos en la actualidad.
“Las enfermedades infecciosas son más complejas de evidenciar. Suponemos que en el pasado eran más importantes porque no había tratamientos, pero al haber pocas evidencias, puede ocurrir que fueran muy agudas y producían una muerte rápida en el individuo y no dejaran lesiones en los huesos o si eran leves y el individuo tenía una buena respuesta inmunológica, lo superaba fácil y tampoco dejaba lesiones”, explicó.
Suby y el resto del equipo de investigación no hacen trabajo de campo, no excavan, sino que trabajan con restos que están resguardados en instituciones de investigación y museos, solicitando autorización para poder ingresar a estudiar los restos.
Por este motivo se trasladan a Mendoza, Chubut, Puerto Madryn y Ushuaia, aunque el territorio de la Patagonia austral es una región mucho más amplia, sumando toda la zona sur de la provincia de Santa Cruz, parte de la región de Magallanes en Chile y norte y sur de Tierra del Fuego.
Suby afirmó que normalmente el viaje de una campaña incluye una semana o diez días y por lo general ven los mismos restos dos veces para volver a estudiarlos. No se quedan con el resultado del primer análisis.
Por último, indicó que su grupo de investigación está interesado en investigar cómo se dispersó en el mundo la tuberculosis y cómo llegó a Sudamérica.
“Queremos tratar de identificar evidencias de tuberculosis, porque existe la posibilidad de que haya ingresado en América no por medio del hombre sino a través de animales marinos como focas o lobos, que luego de tener contacto con las personas les trasmitieron esa enfermedad”, finalizó.//