Irán a juicio por asaltar a un jubilado y su esposa
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/07/Asalto.jpg)
Se trata de Julio Miño y los hermanos Walter y José Coronel, acusados de participar en un violento robo en junio del 2016
Tres jóvenes afrontarán un juicio oral por estar acusados de cometer una «entradera” en la vivienda de un jubilado que en ese momento se hallaba junto a su esposa en el domicilio de calle 69 al 500, de nuestra ciudad.
Julio Miño y los hermanos Walter y José Coronel están acusados del delito de «robo agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y banda”. Serán juzgados a partir del 17 de noviembre, según informaron fuentes del Tribunal Criminal Nº 1.
Para la Justicia, participaron en el violento robo cometido en la casa del vecino Carlos Boullosa y su esposa.
Del citado inmueble, los individuos se llevaron objetos de electrónica, alhajas de oro y alrededor de $ 3.000 en efectivo. Parte del botín sustraído fue recuperado por el personal policial del interior de una finca situada en calle 18 entre 69 y 71, a pocos metros del escenario del atraco.
Precisamente, los investigadores estiman que los autores del ilícito usaron los fondos de viviendas linderas para llegar hasta el domicilio de la familia Boullosa y sorprender al matrimonio.
En un predio donde se existe una obra en construcción abandonada, los efectivos policiales detuvieron a tres sospechosos que ahora serán llevados a debate oral por la Fiscalía que instruyó el caso.
Una «entradera”
El hombre que durante años trabajó en la Central Termoeléctrica de Necochea y su señora esposa fueron privados de la libertad durante un tiempo bastante prolongado, además de ser atados de pies y manos.
El violento atraco se produjo en horas de la noche del 16 de junio del año pasado y horas después tres individuos fueron atrapados por efectivos policiales en las cercanías al escenario del robo.
Las víctimas fueron amenazadas de forma permanente por los asaltantes, ya que uno de ellos portaba un arma de fuego en su poder. Boullosa y su esposa fueron ubicados en distintas habitaciones de la vivienda, mientras los asaltantes revolvían los ambientes en búsqueda de dinero y otros valores.
Después de semejante pesadilla vivida en el inmueble de calle 69 al 500, el jubilado de 72 años debió recibir asistencia médica por las heridas cortantes sufridas como consecuencia de la inusitada violencia de parte de los integrantes de la banda.
Precisamente, Carlos Boullosa fue atacado por los individuos cuando ingresaba su camioneta al garaje, y en ese momento comenzaron a golpearlo en la cabeza y otras partes del cuerpo.