Jóvenes misioneros organizan juegos en la Escuela de Artes
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Pertenecen a la Parroquia San Benito, de Palermo. Visitan las viviendas del barrio y comparten su experiencia de fe
Un grupo de jóvenes misioneros de San Benito, de la Ciudad Autónoma, se encuentra en nuestra ciudad donde lleva adelante actividades recreativas con niños y adultos del sector cercano a la Escuela Municipal de Artes.
El contingente integrado por diez jóvenes está acompañado por el sacerdote Tomás Pinto, perteneciente a la Parroquia San Benito Abad, de Belgrano.
Arribaron a nuestro medio el jueves pasado y desde entonces han realizado una intensa actividad compartiendo momentos con la comunidad y misionando por el barrio divididos en grupos.
Vale destacar que el cronograma de actividades se lleva adelante en el predio de la Escuela Municipal de Arte, de 62 entre 43 y 47 y comprende con jornadas con niños de 6 a 12 años; con adolescentes de 13 años en adelante y con adultos, siempre de 17 a 19.
Por su parte, a las 19.30 se celebran misa en la galería del establecimiento y a las 18.30, se realizan confesiones.
El grupo está integrado por Belén Sola y Paz; Ignacio Mendizábal; Belén Palma; Ignacio Spadaro; Ana Luisa Freitas Martínez, Tomás Pintos; Joaquín Escobar; Juan Fernández, Justina Kleine y Víctor Grinenco.
La coordinadora, Belén Palma, indicó que “es la primera misión de este grupo que se formó el año pasado”.
Los jóvenes permanecerán hasta mañana en nuestra ciudad y entre las 9.30 y las 12 visitarán las viviendas del barrio, “haciendo algunas bendiciones de los hogares y acompañando a la gente”.
Invitación
Durante su recorrida van invitando a participar del programa de actividades que se realizan por la tarde y terminan el día con una misa “la armamos y juntos celebramos la Eucaristía”, enfatizó Palma.
Los misioneros están viviendo una linda experiencia y en ese sentido dijeron que “la comunidad es hermosa y el barrio nos abrió las puertas de los hogares para compartir esta experiencia de fe, tanto con católicos como con familias de otra religión”.
En la Parroquia San Benito Abad hay numerosos grupos pero este misionero se formó en 2019, la mayor parte de los integrantes tiene experiencia misionera por haber estado en otras parroquias o colegios y tienen previsto continuar unos años más.
Este es su primer viaje y para concretarlo debieron reunir fondos por lo que vendieron empanadas, hicieron velas artesanales pero, se destacó la colaboración de la comunidad de San Benito “que nos ayudó mucho desde lo material y con la oración”.
Durante su estadía en Necochea concentraron sus actividades en el barrio aledaño a la ex estación del ferrocarril y la elección fue una iniciativa del padre Fernando Mendoza, párroco de San María del Carmen.///
San Benito nació en Nursia (región de Umbria), recibiendo de chico una muy buena educación.
A los 15 años Benito fue a Roma a estudiar pero no se sintió a gusto por el ambiente que allí había y se fue a una aldea cercana, Enfide, donde pronto decidió dedicar su vida a Dios.
Cada 11 de julio, se celebra la Solemnidad, que recuerda el traslado de las reliquias de San Benito desde Montecassino hasta el monasterio de Fleury, en Francia, fecha elegida por el Papa Pablo VI para conmemorar a San Benito como Patrono de Europa.
En tanto que, la medalla de San Benito es una medalla sacramental cristiana que contiene iconografía relacionada con san Benito de Nursia.
Según se pudo establecer, entre 1914 y 1915 llegan seis benedictinos a Buenos Aires que formaban parte de la Abadía Castellana de Santo Domingo, de Silos, Burgos (España) y entre ellos viene fray Andrés Azcárete, que ya en Buenos Aires se ordena sacerdote.
Van primero a la provincia, a Carlos Casares, y al año siguiente se instalan en nuestra ciudad pasando por distintos barrios, instalándose finalmente en la zona de Belgrano/Palermo.
Casi con seguridad se instalan en el sector donde luego se levantó la Abadía de San Benito de Buenos Aires y en 1919 consiguen un oratorio con casa anexa ubicado en Olleros 2342, propiedad de los descendientes de Don Ernesto Tornquist, en el que desarrollaban su misión sacerdotal y como monjes benedictinos, pero no vivían allí.///