Atender prioridades
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La realidad actual hace necesario el desarrollo de trabajos de infraestructura, más que grandes proyectos
La obra pública es sinónimo de desarrollo, de crecimiento, de futuro, de buena gestión y siempre es un anhelo de la autoridad municipal de turno como así también es algo quiere escuchar y ver el vecino.
Es más, en muchos casos una gestión – en este caso hablando de las municipales- se define para el ciudadano si fue buena, regular o mala por la cantidad de trabajos y obras públicas desarrolladas a los largo del distrito durante su mandato, más si esta obra está a la vista.
Estas afirmaciones se pueden utilizar para cualquier gobierno, en cualquier geografía y Necochea no escapa de eso.
Ahora es necesario entrar en profundidad y analizar que es necesario hoy y también que es lo que se está exigiendo en tal o cual del barrio.
Esto se debe a la lamentable deuda en infraestructura que hay la cual llega a niveles alarmante dado que para que se instale una fábrica primero debe saber si va a poder contar con la necesaria potencia eléctrica para funcionar en forma correcta. Si, hasta este nivel ha se caído. Hoy no sólo un inversor debe tener interés y ganas de venir a instalar un emprendimiento, sino que además debe esperar para ver si podrá tener la energía suficiente para que su fábrica trabaje.
A esto hay que sumarle que hay varios barrios de Necochea y Quequén sin cloacas y en algunos tampoco llega la red de agua.
Igualmente el asfalto es, sin duda, la principal deuda de obra pública dado que, desde hace mucho tiempo, no se lleva adelante un plan integral para que se pueda pavimentar una importante cantidad de cuadras en diferentes zonas de nuestra ciudad y también avenidas claves para el crecimiento de Necochea como la avenida 42, la 58, la 91, entre otras.
Chicas
Por esto hoy es necesario que en nuestra ciudad se lleven adelante las obras públicas denominadas chicas o que se pueden realizar desde la Municipalidad de Necochea.
Es más, cuando se realizan reuniones en los barrios entre vecinos y funcionarios los reclamos no son grandes cosas u obras faraónicas, sino todo lo contrario, se pide asfalto o que se realice el repaso en las calles de tierra para circular en forma más tranquila. También se solicita cordón cuneta, bacheo, que no haya perdidas y que se garantice la presión de agua, la extensión de las redes de cloacas y limpieza, en algunos casos de terrenos baldíos, en otras de la propia vía pública. Y no olvidar también el necesario mejoramiento y modernización de la red de iluminación de la vía pública.
Esos son los pedidos más comunes y más necesarios para una ciudad a la que le falta de todo en todos lados. Por eso cuando se escuchan los anuncios de las mega obras, ya el vecino las mira de costado debido a dos cuestiones. Primero a que es tal la necesidad de tener una infraestructura de ciudad en buenas condiciones que hace secundario cualquier gran obra. Y la otra es que en los últimas dos décadas fueron muchos los anuncios de grandes emprendimientos en nuestra ciudad que hoy nadie cree que se puedan concretar.
No olvidemos que todavía se espera el nuevo puente que una Necochea y Quequén, la renovación del frente costero, ya sea para el lado de la escollera desde la avenida 75 como para el sector de la zona denominada Neptuno, la nueva terminal, la concreción de viviendas sociales, el techado del anfiteatro, la planta de efluentes cloacales, las subasta del Complejo Casino, la nueva 83, la peatonal en el centro, entre otras.
Todos fueron anuncios, algunos se firmaron y ninguno se concretó, por eso hoy más allá de las grandes promesas, Necochea necesita pequeñas concreciones.