Jueves 16 de febrero de 1995
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La paz se alteraba en el Cementerio local
Destrozos y robos por el accionar vandálico. Esfuerzos del personal para controlar la situación planteada
Flores que desaparecían, destrozos de vidrios, sustracciones de elementos de nichos y plantas quebradas, eran algunos de los inconvenientes que se registraba en el Cementerio de Necochea.
Esto motivaba la preocupación constante del responsable del lugar, así como familiares de los difuntos.
Pero la situación se agravaba en los últimos meses, con la reiteración de los hechos señalados, coincidiéndose en la necesidad de establecer mayores controles.
La voluntad que ponía cotidianamente el encargado, Manuel Alberto Cayetano, se veía desbordada por el accionar desaprensivo de un grupo de menores -dos de ellos adolescentes- que vivían por esa zona y que se dedicaban a cuidar los automóviles que estacionaban en el Cementerio.
"El problema se había generado hacía unos cinco meses y se agudizó este último tiempo, pese a que yo me encargué personalmente de hablar con los padres de estos chicos y también vino una asistente social", manifestaba el empleado municipal, que desde 1980 ocupa esta función.
Entendía que se estaba en presencia de una "cuestión de fondo" y afirmaba que nunca se habían producido inconvenientes de este tenor.
Cayetano, que llegó a ser amenazado por un menor con un ladrillo, reconoció que los chicos "faltan el respeto" a las mujeres que estacionaban sus autos allí y comentaba que uno de los pequeños tenía por costumbre tirarse al suelo delante de los vehículos cuando no le dejaban una propina.
También lamentaba que otro de los chicos quebrara el tallo de cuatro árboles plantados recientemente en el frente.
En el interior había permanentes destrozos de vidrios, en los baños y era una constante que desaparecieran las fotos y las flores.
"Si estamos cortando el pasto aquí no podemos ver lo que está pasando en el Cementerio Jardín", dijo Aníbal Márquez, uno de los dos empleados que trabaja por la tarde. Por la mañana cumplen labores seis operarios.
Junto a otro compañero de actividad, coincidía en que "el problema son los chicos", agregando que “hacen todo tipo de destrozos a los piedrazos". Expresaba que “a una señora le tiraron una piedra y poco faltó para que la lastimaran”.
Cayetano también consideraba que "mucha gente grande que viene es responsable" de hechos que ocurrían, como sacarle la tierra a la sepultura de su familiar y arrojarla a otra cercana”.
Además, dijo que es común que algunos floreros livianos se volaran los días de fuerte viento en el Cementerio Jardín y se pensara que habían sido hurtados, o que las jardineras se despegaran.
“A estos elementos nosotros los recogemos y los conservamos, pero recomendamos que las personas no se los compren a los chicos, por más baratos que los ofrezcan", añadía. La falta de medios se advertía en el lugar. Por ejemplo, en la oficina del encargado había un solo empleado administrativo -que estaba de vacaciones-, por lo que Cayetano debía atender más de 50 personas por día por los nichos vencidos.
"También nos faltarían tres bordeadoras más para agregar a las dos que tenemos", agregaba.
La señora Luz del Rey de Giordano concurría habitualmente al Cementerio y aseguraba que observaba cómo se destruyen los frascos o se hurtan las flores. "Son chicos los que hacen ésto y pienso que tendrían que ser controlados".
Mencionaba que "vengo siempre y lamento mucho esto que ocurre, porque la atención de la gente del Cementerio es muy buena". El interior de la necrópolis se encontraba prolijamente conservado, aunque se observaban vidrios rotos en la capilla, mientras que en el Cementerio Jardín no resultaba extraño que ingresaran caballos a pastar, dado que en más de una ocasión se destruía el alambrado.
Jakob, de licencia
El presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Carlos Jakob, manifestaba que se encontraba en período de licencia al frente de la repartición, solicitud planteada en su momento en la visita a nuestra ciudad, del director provincial de Puertos, doctor Roberto Cichero. En diálogo con "Ecos Diarios", Jakob comentaba que "me encuentro en período de licencia, por 30 días, tal cual lo permite el estatuto de creación del ente administrador".
El pedido lo concretaba ante el Estado bonaerense, habida cuenta que Jakob ejerce la titularidad del Consorcio de Gestión, en representación de la Provincia.
Desechaba los comentarios que hacían referencia a su posible alejamiento del cargo, al señalar que "es una especulación, de la cual no quiero realizar comentarios".
Puente Colgante: nueva iluminación
La Municipalidad de Necochea anunciaba que el sábado 18 de febrero de 1995, a las 20,30, se realizaría el acto de inauguración del nuevo sistema de iluminación del Puente Colgante "Hipólito Yrigoyen", que une nuestra ciudad y Quequén.
"Este emprendimiento se concretó merced al aporte de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, ESEBA, La Usina Popular Cooperativa "Sebastián de María", el Colegio de Profesionales de la Ingeniería, la empresa Proyectos y Servicios SRL, y la comuna local", indicaba el secretario de Obras y Servicios Públicos, Roberto González Mendizábal.///
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