Jueves 31 de agosto de 1995
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Inquietaba el destino de la Escuela Nº 50
Concluía a fin de año la cesión del espacio que ocupaba en el Hogar Raimondi
Existía inquietud en la comunidad educativa de la Escuela Nº 50 acerca del destino de la Escuela Nº 50. Esto ocurría porque en diciembre de 1995 vencía la cesión de las instalaciones del Hogar Raimondi donde funcionaba la escuela desde su creación y, si bien estaba aprobada la construcción de un edificio, no existía certeza de que la obra hubiera sido incluida en el presupuesto del gobierno provincial.
Pero aún si la obra hubiera sido incluida en el presupuesto, resultaba prácticamente imposible que en los meses que restaban hasta marzo de 1996 se pudiera construir el edificio, para el cual se contaba con un predio en el barrio Luz y Fuerza. Era por eso que el Consejo Escolar de Necochea había solicitado a la Subsecretaría de Acción Social de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires —de quien dependía el Hogar Raimondi— que se extendiera por dos años más la cesión de parte de las instalaciones del antiguo edificio ubicado en la villa balnearia.
La nota a través de la cual se requería la prolongación del “comodato” de un sector del inmueble ya había sido elevada, según confirmaba la presidenta del Consejo Escolar de Necochea, Carla Stancovich.
También lo corroboraba Rina Foglino, a cargo de la dirección del Hogar Raimondi, quien acotaba que aún se aguardaba una respuesta de la Subsecretaría de Acción Social de la comuna porteña.
Foglino señalaba que el funcionamiento de la Escuela Nº 50 en el Hogar Raimondi "no afecta en este momento" el desarrollo de las actividades de los ancianos que residían en ese establecimiento, que sumaban 266, aunque la cifra se superaba en forma permanente, debido a "la derivación de personas mayores de Necochea".
No obstante, advertía que "no se sabe qué planes tiene la Subsecretaría de Acción Social respecto de la cantidad de ancianos a albergar", interpretando que de ello dependería si la comuna porteña daba su aprobación para que la Escuela Nº 50 siguiera funcionando allí o no.
Por su parte, Carla Stancovich reconocía que "existe inquietud acerca del futuro de la escuela". Acotaba que ya se contaba con el terreno (en calle 8 entre 67 y 69) y con los planos aprobados, que habían sido elaborados por profesionales de la Municipalidad de Necochea y presentados ante la Dirección de Infraestructura de la Dirección General de Escuelas bonaerense.
La clave para que la obra se realizara era que se incluyera en el presupuesto del año 1996 de este último organismo. Para solicitar esto, directivos del Consejo Escolar viajaban a Balcarce con la intención de entrevistarse con la directora general de Escuelas, Graciela Giannettasio.
Stancovich recordaba que meses atrás Giannettasio había recibido en Necochea a miembros de la Escuela Nº 50 y de la Escuela Técnica de la villa balnearia, quienes reclamaban fondos para la construcción de sendos establecimientos.
En cuanto al funcionamiento de la Escuela Nº 50, enfatizaba la titular del Consejo Escolar que "no afecta a los abuelos" que residían en el Hogar Raimondi. Asimismo, indicaba que en los meses de verano, en que llegaban contingentes de PAMI, se desalojaban por completo las aulas depositando todo el mobiliario en forma temporaria en la Escuela Nº 28. Era por eso que Stancovich confiaba en que la comuna porteña accediera a extender el plazo de cesión, centrando sus esfuerzos el Consejo Escolar en lograr que se incluyera la construcción del nuevo edificio en el presupuesto provincial.
Lucha contra las plagas
La Comisión de Lucha contra las Plagas del distrito de Necochea iba a quedar constituida una vez que las entidades vinculadas al quehacer agropecuario terminaran confirmando quienes serían sus representantes. El primer encuentro a estos efectos había tenido lugar la semana anterior con la presencia de los ingenieros agrónomos Raúl Bottessi y José Luis Plano, de Sanidad Vegetal de la Provincia.
Habían estado presentes ingenieros agrónomos, dirigentes de entidades vinculadas a la agroganadería, productores rurales y el director de la Casa de Campo de Necochea, Ing. Haroldo L. Herrera.
Según datos no actualizados, la cotorra provocaba pérdidas estimadas en un 10% de la producción de maíz y girasol en el distrito.
Transporte aéreo
Desde el viernes 1º de septiembre, el servicio de transporte aéreo de pasajeros que prestaba la empresa Líneas Aéreas Privadas Argentinas (LAPA), uniendo Necochea con Buenos Aires, lo hacía entre el Aeródromo local y el aeropuerto de El Palomar.
La medida se debía a que el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery quedaba cerrado a la actividad comercial aérea hasta el 15 de octubre, por reparaciones en la pista. Los vuelos de cabotaje entre la Capital Federal y el interior del país se distribuían, a partir de este acontecimiento, entre diferentes terminales del Gran Buenos Aires.
Junto a LAPA, operaban desde El Palomar —sito en el Partido bonaerense de 3 de Febrero— las firmas LAER, LADE, Sapse y CATA.
Vale señalar que la empresa LAPA había dispuesto el traslado de sus pasajeros a través de micros, uniendo el Aeroparque Newbery con El Palomar, debiéndose presentar los viajeros 1,45 hora antes de la salida de cada vuelo.///
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