“La actividad artesanal siempre la consideré como un recreo”
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Graciela Chico. Fue asistente social en el Tribunal de Menores y en los últimos años descubrió su pasión por la pintura
Alejandra Fernández
Redacción
Casi de manera casual, Graciela Chico, comenzó diciendo “para mí siempre la actividad manual o artesanal fue como un recreo, algo que esperaba hacer cuando me sentía agobiada por otras cosas”.
De esta forma, y en una sola frase, sintetizó su aprendizaje del bordado cuando era chica, pasando por otras labores. Luego se dedicó a hacer objetos de decoración y adornos para Navidad hasta que hace unos pocos años se abocó a la pintura.
Su pasión por lo artesanal la llevó a hacer bijou, pintura en yeso y en madera. Además, esta habilidad natural le permitió ponerle una impronta personal a la decoración de su casa, “tener un proyecto siempre te salva porque uno tiene ocupada la mente desde que lo programa y lo hace, hasta la satisfacción de verlo terminado”.
Para Graciela ha sido de gran ayuda contar con este recurso, “porque a veces se necesita un escape y estoy rodeada de cosas que me gustan”.
Disfrute
Así fue recorriendo su camino hasta que se dio cuenta que quería pintar en tela y encontró su lugar en el taller de Yanina Orcoyen y desde 2014, luego de unos años de jubilada, se dedicó a la pintura, “Lo disfruto mucho, pinto dos o tres cuadros por año porque necesito disponer de un espacio y un entorno adecuado”, expresó.
Cabe destacar que Graciela Chico cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio de Hermanas. Se recibió de maestra normal nacional y después estudió libre en Bahía Blanca para asistente educacional aunque nunca ejerció.
Es integrante de la primera promoción de asistentes sociales del Instituto Superior de Formación Docente Nº 31 y desde el año 70 trabajó en Dirección de Psicología y contó que “cuando se creó el Departamento Judicial comencé a desempeñarme como asistente social del Tribunal de Menores”.
Su trabajo requirió de mucho compromiso y en lo personal cumplió con sus metas aunque entiende que “a veces tuve que afrontar problemáticas complejas y agobiantes”.
Nació en Necochea y proviene de una familia de clase media, su padre era tenedor de libros. Está casada desde 1972, tiene dos hijas gemelas y es abuela de cinco nietos.
Trabajó durante 18 años en la Justicia y está jubilada desde hace varios, este tiempo lo dedica a realizar actividades artesanales, disfrutar del tiempo libre y comparte con su esposo numerosos proyectos en común.
En ese sentido dijo que “cada uno tiene lo suyo, él escribe y a mí me gusta pintar pero después compartimos muchas cosas”.
La importancia
de tener proyectos
En lo referido a la pintura, en sus primeras obras la temática preferida fueron los animales, luego incursionó en paisajes y flores. Aunque maneja varias técnicas, su predilecta es el óleo.
Chico participa desde hace cuatro años en las muestras anuales que organiza el taller donde toma clases donde cada alumna trabaja su propio proyecto, “a veces no resulta fácil elegir el tema porque por ahí no era lo que uno quería”, explicó.
Para Graciela las manualidades en todas sus ramas, sea crochet, bordado o pintura decorativa es una forma de expresarse y consultada respecto a su labor profesional dijo que “me gustó mucho el trabajo en la Dirección de Psicología pero la tarea en el tribunal de Menores fue mucho más comprometida y atrapante, fue un lindo desafío, aunque bastante cansador porque teníamos que viajar por todo el departamento judicial haciendo la parte asistencial y penal”, finalizó diciendo.