“La acusación al padre Alejandro es un planteo de orden mediático”
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Afirmó el obispo Gabriel Mestre, quien avaló “plenamente” la labor que afrontará al frente de la parroquia de Lourdes. Pidió a la comunidad que “se quede tranquila” y “lo conozcan”
En respuesta a una grave imputación al padre Félix Alejandro Martínez, quien es el nuevo párroco de Nuestra Señora de Lourdes y de manera de desalentar dudas, el obispo Gabriel Mestre sostuvo: “La acusación al padre Alejandro es un planteo de orden mediático, que no se ajusta a la realidad”.
En un mano a mano con Ecos Diarios, la máxima autoridad de la Diócesis de Mar del Plata agregó sobre el tema qu “sobre los hechos de abuso u otras faltas morales que algunos pequeños grupos de manera mediática le implican, el padre Alejandro nunca estuvo imputado. Sí lo estuvo en su momento el profesor Melo Pacheco, del Colegio Nuestra Señora del Huerto de Mar del Plata, pero éste fue considerado por la Justicia en un primer juicio y luego en Casación, donde por unanimidad fue considerado libre de todo tipo de culpa”.
“Quien tenga alguna duda puede ir al Obispado o Juzgado para de manera totalmente libre pedir información y les será brindada la información del juicio al profesor que se desempeñaba en el colegio del cual el padre Alejandro era el capellán”.
“Que participen libremente”
Mestre dijo desconocer el móvil de las acusaciones, y dijo que “se trata de algo persecutorio. Se puede entender que haya existió una situación de abuso en otro marco, pero no se puede imputar a quien no cometió ese delito y así lo estableció la Justicia Civil argentina en dos instancias”.
Luego dejó en claro que “si existiese una situación así o una sospecha que está siendo investigada, las normas actuales de la Iglesia Católica son muy precisas, y el obispo no podría nombrar a un sacerdote en un lugar, es más se le quitaría el ministerio. El padre Alejandro está absolutamente libre de toda culpa y puede asumir cualquier responsabilidad”.
Al ser consultado sobre la incidencia que han tenido en la ciudadanía los casos de abusos sexuales que han existido en la Iglesia Católica y que ayudarían a abonar este tipo de acusaciones o sospechas, el obispo admitió que “obviamente pesan estas cosas, pero cuando hubo situaciones graves la Iglesia actuó en consecuencia separando a quienes cometieron graves faltas. De todas formas siempre digo que la calumnia es como abrir una almohada de plumas en una loma, con viento. Una vez que se volaron no podrás rearmar la almohada nuevamente”.
“Lo que le pido a cualquier persona de Necochea, en especial a quienes sean cristianos católicos de la parroquia de Lourdes, que se quede tranquila y participe libremente, de ésta y otras parroquias de esta ciudad y Quequén, donde todos los sacerdotes están perfectamente habilitados para llevar adelante la tarea pastoral”, resaltó monseñor Mestre y acotó que “el buen número de creyentes de Madariaga y Mar del Plata, anteriores asientos del padre Alejandro Martínez, vinieron el domingo a su acusación, pueden dar testimonio de su integridad”.
“Testimonio del día a día”
Ya en el plano personal el obispo reveló que “el padre Alejandro se siente destratado en forma injusta” y sobre la forma en que deberá superar la situación, puntualizó que “saldrá adelante con el testimonio del día a día. Lo importante es acercarse a la comunidad, que quienes van a Lourdes lo conozcan y se darán cuenta de qué tipo de persona es. Asimismo hay que leer lo que aparece en los medios y redes sociales con una actitud positivamente crítica, que es lo que nos falta para éste y otros temas”.
Al ser consultado acerca de si había aconsejado al sacerdote Martínez en esta instancia, Mestre sentenció: “No hace falta un consejo especial, solo que cuide su comunidad, como se lo pido a cualquier párroco. No necesita un aval mayor de mi parte pues está en plenas condiciones de desempeñarse bien”.
Preocupado por el avance de la droga
En los meses que lleva al frente de la Diócesis de Mar del Plata, Gabriel Mestre ha llevado adelante una marcada impronta de viajes a las distintas ciudades que la integran, entre ellas varias visitas a Necochea.
Sobre los temas que le preocupan en el orden social, el monseñor hizo foco en la pobreza, la desocupación y el tema del narcotráfico, que en los últimos 15 años ha degradado en demasía el tejido social. Cuando voy a la cárcel de Batán veo que hay presos que eran “dealers” del barrio y ahora su mujer heredó esa labor porque tiene cuatro o más hijos y debe parar la olla, como se dice. Es un tema complejo, difícil y que hay que enfrentar con fe”.
Luego destacó el “fuerte tejido social que tiene la Iglesia en esta zona, de manera de asistir y ayudar a que el prójimo se capacite y no se quede solo en recibir comida y ropa”.
Llegar a los jóvenes
Desde el punto de vista religioso, el obispo apuntó a “la falta de formación hacia el cristiano católico medio, adecuando una catequesis que esté adecuado a estos tiempos. No se trata de aprender verdades abstractas, sino las verdades de Dios que impactan en la vida”, y agregó que “cada cristiano católico debe poder darse una respuesta saludable y convencida de varios temas, como el del aborto, que hoy está en agenda. Es por ello que la fe debe dar un mayor servicio y respuesta”.
Mestre señaló que “debemos a gente que descubra que seguir a Cristo vale la pena en cualquier circunstancia, cuando se está bien y mal en la vida” y abogó “por el gran desafío que los jóvenes de hoy se den cuenta que la fe es significativa. El mensaje de Jesús no cambia, pero si la forma de presentarlo a las nuevas generaciones y debemos aprender el lenguaje para llegar a ellos”.///