La anunciada venta del predio del Casino dará inicio a la “Nueva Necochea”
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«No seré producto
de mis circunstancias,
seré producto de
mis decisiones »
Stephen Covery.
Ocurrió lo que indudablemente iba a ocurrir, y el fuego se devoró el auditórium del ex complejo, Un sector abandonado a su suerte, casi destruido, acostumbrado al olvido solo abrazado por Hefesto en la gélida tarde del domingo 16, pero el incendio (metafóricamente hablando) fue como el Infierno de Dante, donde el célebre Alighieri describe en su primer canto el viaje a la ultratumba; todo ese infierno narrado, no es sobre exageración, el ex complejo descendió al infierno hace años.
La realidad es que hace años venimos escribiendo, una repetición permanente que puede mover al hartazgo, convencidos de una manera de aportar lo que creemos mejor por Necochea, en el convencimiento de estar en el camino correcto, sin más interés que avance una ciudad que nunca termina de despegar.
La síntesis de lo expuesto, en el párrafo anterior, está en los archivos de Ecos Diarios tan sólo por citar datos de lo que ha sido la constante y el punto central del enfoque podemos recordar que titulábamos el 24 de junio de 2018 “Hacer lo que se debe hacer», 17 de marzo de 2019 «Complejo Casino, sobran palabras faltan acciones», 26 de enero de 2020 «El edificio del casino ! chau…no va más», 15 de marzo de 2020 «Que el árbol no nos tape el casino «, 26 de abril de 2020 «Que el Covid 19 sea un punto de inflexión». Anteriormente otros columnistas también tuvieron la misma visión, la que hoy podríamos resumir en la tapa del lunes 17 de agosto » Producto de la inoperancia y no saber qué hacer por años». Se ha reflejado esta historia de dejadez, desidia, no querer, no poder, no intentar, la que viene de décadas agregando que, cuando la culpa es un poco de todos termina siendo de nadie.
El Intendente, tal cual lo había dicho en campaña y lo anunció en el comienzo del año de sesiones del Concejo Deliberante finalmente luego del siniestro y todavía estando el auditórium humeando se decidió a poner en venta las tierras del complejo. El tema no daba para más dilaciones y lo hizo público el miércoles pasado recibiendo la aprobación de profesionales y empresarios antes quienes definió la idea de un futuro proyecto en el predio que será puesto a la venta; olvidando una vez por todas el fracaso de las reiteradas intenciones de concesionar el perimido edifico del cual en tiempos pasados pudimos sentirnos orgullos por su particular arquitectura. Dentro de este marco, algo que no puede demorar un instante, es la anunciada demolición del ex balneario del Automóvil Club Argentino, para dar una visión más natural, alejando de tanto ladrillo, dejando claramente la vista al mar, como lo hacen los centros turísticos a orillas del mar, más importantes del mundo.
El Concejo Deliberante deberá estar a la altura de las circunstancias
No hay más tiempo que perder, el reloj apura y si hay algo que no se puede detener es el tiempo. Los concejales que lo pretendan no los podrán hacer, ni siquiera, esconder bajo la alfombra, sus intenciones. Ha llegado la hora de las decisiones irrevocables, se acabaron los tiempos del dislate y las demoras, en “beneplácitos con agrado”. Esto no equivale decir que se levante la mano sin analizar o corregir e incluso la posibilidad de agregar cosas positivas dejando al costado el deporte de la obstrucción permanente con esa política del “pase a comisión” que tantas veces ha paralizado la acción, ya que en días más estarán bajando las bases del concurso de proyecto a desarrollar en el área.
Es de esperar de los veinte concejales, discusión para engrandecerlo como también la seriedad del Departamento Ejecutivo, en la inmediatez de su presentación ante el cuerpo. Para que el capital privado lleve a cabo la realización de emprendimientos urbanísticos con la mira puesta en el futuro desarrollo de Necochea. Sería bueno que nuestros ediles no repitan vetustos planteos, más cercanos a la antigua retórica que acondicionados a los nuevos tiempos, que despejen todas las dudas, las que por cierto hay muchas, aclaren ideas, argumenten; lo que si se volvería intolerable a esta altura que el trascendental tema no se trate rápidamente y que, por h o por b duerma el sueño eterno, porque de una rápida resolución favorable depende el despegue de Necochea. A meses del verano lamentablemente tendremos que seguir girando la vista para otro lado, para no ver el ícono del abandono e incapacidad de quienes les gusta jugar a ser políticos.
La concejala Eugenia Vallota (Pro) ha sido contundente en su apoyo, sin cortapisas, como debe ser, es importante que su palabra tenga eco, fuera de todo lo que significa oficialismo el que por supuesto estará acompañando. El Concejo no debe ser ni convidado de piedra ni piedra en el camino, es de esperar pocas especulaciones y un pronto despacho favorable de los diferentes bloques.
En momentos especiales como vivimos por la pandemia y su pertinaz cuarentena en un país que venía de meses de recesión, inflación, aumento del desempleo, falta de certezas en el presente y futuro, comercios que cierran sus puertas, Pymes que apenas pueden mantenerse, cada vez más grande la demanda al Estado y menos la generación de empleo privado, bajo estas condiciones se haya logrado con esta buena nueva que empresarios se muestren interesados en apostar al desarrollo necochense, en tal razón, tendrían que llamarse a silencio aquellos que siempre pretenden encontrar un pelo al huevo.
Para el Concejo Deliberante, con justicia o injusticia nunca demasiado bien ponderado por el común de la gente, podrá ser una manera de acercar confiabilidad de la sociedad, sin politiquería se logrará un consenso para avanzar sin anteponer cuestiones particulares o ideológicas de rechazo, esto le dará más fuerza y vigor al nacimiento de un nuevo lugar , emplazado en las tierras de mayor valor de la ciudad, 30.000 metros cuadrados frente al mar, tomando en cuenta el valor promedio estimado de 400 dólares por metro cuadrado, no hay que ser economista para darse cuenta del enorme capital que se tiene en las manos de imponderable dimensión turística, pudiendo dar el puntapié definitivo para el avance de una «Nueva Necochea», porque a partir de esta iniciativa se dará paso a otras que la urgencia de la hora demanda y que aún siguen siendo solamente ideas.
Con las expectativas de aquel 1973
Muchos vivieron aquel 1973, se levantaba uno de los mejores complejos casinos de Sudamérica, obra del gobierno nacional en manos de la dictadura militar. Aquel 9 de febrero, cinco mil personas asistieron a la inauguración del complejo turístico, salas de juego, piscina, baños sauna, restaurante, confiterías, boîte, cine, teatro capacidad para 700 personas, moderna galería comercial, hoy han pasado 47 años, pocas para la vida de una ciudad, muchos para una construcción frente al mar dejada a su libre albedrío.
Aquellas expectativas de tantos que la disfrutaron debe ser una vitamina que renueve el presente, no adherimos a la nostalgia ni al recuerdo sensiblero, al concepto de todo pasado fue mejor, tampoco entender porque el pasado siempre tiene que ser más importante que el futuro, por eso sería bueno revivir las expectativas del 73, más que acordarse de las frustraciones que nos acompañaron por años ¿por qué no proponernos todos los necochenses avivar expectativas, animarnos al elogió y a creer que en poco tiempo podemos recuperar el lugar, modernizarlo, darle una dinámica acorde a la importancia de una ciudad frente al mar, volver a ser la postal, en colores, de nuestra expresión playera y centró de atención de muchos argentinos que podrán encontrar un lugar no sólo de veraneo sino con posibilidades de convertirlo en atracción para invertir, esto estará dado en la calidad y originalidad de lo que se haga. Imaginemos lo que puede significar hotelería de nivel en la costa, seductores edificios de departamentos, centro comercial y gastronómico, amplios estacionamientos, todo enmarcado en el verde del aledaño parque Miguel Lillo. Debemos ser optimistas, moderados pero atosigadores para que se cumplan los objetivos en tiempo y forma, el rol de la comunidad será importante con una lupa en el cumplimiento diario del de las promesas, hasta ahora incumplidas.
Se ha dado un paso importante, positivo, esperado por la sociedad, llevó mucho tiempo, demasiado, pero se dio, es un avance que servirá de impulso para atrevernos a más, está a la espera toda la apertura del frente costero, el Jardín de Rocas para seguir pensando en grande, discutir seriamente intervenciones en el parque sin desvirtuar el marco natural-ecológico, se ha dado el puntapié inicial la gran pregunta es ¿nos quedamos sólo en este paso o se sigue caminando para el desarrollo potencial de toda esa zona?