La “avenida del medio” y los “mutis por el foro”
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Nunca es fácil ser oficialismo, aunque siempre la oposición da una cierta comodidad, especialmente cuando aquel transita caminos sinuosos o no logra satisfacer las demandas ciudadanas.
El viejo teorema del ex diputado nacional de la UCR, Raúl Baglini adquiere plena vigencia “cuando más lejos se está del poder, más irresponsables son los anunciados políticos, cuanto más cerca más sensatos y razonables se vuelven”.
La mega corrupción que supura en la actualidad y la llamada “avenida del medio”, en alusión a quienes no están en una vereda u otra, es la postal que está a la vista hoy.
Esto es cada vez más difícil de defender, dicen muchos que durante el reciente pasado levantaron las banderas «nacionales y populares», como solían autodenominar, situando a los demás, en la antítesis de esas frases grandilocuentes de una época ya terminada.
En realidad la corrupción es infinita en disfraces. Puede un día tener careta de derechos humanos, otra de unidad latinoamericana para la liberación, por la mañana el relato puede ser todos unidos triunfaremos y por la noche en el nombre de lo absurdo hacerte cometer las atrocidades más dañinas. Hay gobiernos que no combaten la corrupción, porque la corrupción es el propio gobierno. Y cuando el deber de la juventud es pelear con rebeldía contra este flagelo, una parte avala, descree, casi un cuerpo enfermo obnubilado y aislado de la realidad inocultable.
Este pasado reciente imposible de ser futuro, debería darse “un mutis por el foro”, ese saludable silencio que debería guardar la ex presidenta para no quedar más expuesta ante la contundente evidencia que la golpea.
En nuestra ciudad algunos lo intentan, otros en la desesperación replican como boxeador dañado que espera la cuenta pero sigue tirando trompadas al aire desafiando a un destino inexorable, esperando la campana indicando la caída final.
¿El PJ local arriesga un daño colateral?
El partido Justicialista de Necochea con intención de buscar representación realizará en días más un congreso con diferentes invitados de la provincia de Buenos Aires y de otros lugares del país, esperándose la llegada de su actual presidente, carente de poder real, el sanjuanino José Luis Gioja.
La conformación «pejotista» es muy heterodoxa, desde seguidores «K», a anti «K», mayoría ligados al actual intendente Facundo López, y una conducción que hace malabares con la palabra unidad, que a veces termina siendo amontonamiento circunstancial.
Este congreso a realizarse en el camping de camioneros de Hugo Moyano y familia puede resultar beneficioso intra muros, o para posicionamiento de dirigentes locales, sin embargo esa falta de “mutis por el foro” y de manejo de espacio o tiempo puede terminar siendo, ante la sociedad, muy perjudicial, máxime en estas horas que se viven.
Primero porque habrá fotos en blanco y negro, segundo porque tendrá definiciones de ese pasado en donde quedarán involucrados los del presente y tercero porque repetir viejos conceptos en nuevos tiempos puede ser un regocijo personal sin construcción colectiva sólida.
“La avenida del medio”
La presidencia «pejotista» aspira a contar con la presencia del intendente Facundo López, quien, de no cambiar su agenda, estará en esa fecha, el 1º de septiembre, a unos cuantos kilómetros de la ciudad lo que no significa que como buen caballero político, pueda enviar a algún representante de su entorno a la cita «pejotista».
El intendente en momentos en que la grieta era clara «macrismo-kirchnerismo», optó por “la avenida del medio”, sabedor que era imposible cambiar esa dicotomía.
Hoy, cuando parece ser la más transitada no va a irse a la banquina, porque los que lo hacen siguen alimentando grietas defendiendo posiciones sectarias mientras la sociedad transita otros carriles.
El intendente afirma en voz baja ante su mesa chica “el partido Justicialista no debe ser ni «cristinista» ni «macrista», tiene que tener su identidad peronista construyendo lo superador».
Facundo López mira desde la azotea los acontecimientos, digiriendo una corrupción cada vez más evidente y comprometedora a diestra y siniestra
Sabe que gestionar es lo más importante, también esperar o aprovechar el momento justo, que es clave en política.
El momento justo no es el actual, hay mucho camino por andar y esperar a que las aguas retornen a su nivel.
Cambiemos desensilla hasta que aclare
Los principales dirigentes locales de Cambiemos están preocupados, ellos sienten los justos reclamos de los vecinos, por eso optan por el silencio “stampa” como dirían los italianos, hasta mejores momentos. El «macrismo» provoca menos protestas cuando la gente echa un vistazo al pasado. La diferencia existente en que la economía puede despegar y la corrupción ya no tiene posibilidades de marcha atrás El radicalismo dentro de la alianza Cambiemos es quien expone con mayor realidad diferentes críticas sin sacar los pies del plato.
El partido Fe está entretenido en la posibilidad de una posible intervención, a lo que el presidente Antonio Vilchez ha replicado diciendo “no se por qué motivos” exigiendo una asamblea abierta con adherentes, mientras se produce la decidida avanzada con el objetivo de quedarse con un sello a la hora de sentarse a la mesa final, con un sello que no tiene el valor de otrora.
El Pro, de Martín Domínguez Yelpo tiene un estilo particular, alejado de cualquier crítica nacional o provincial, como si aquí no pasara nada, a diferencia del radicalismo, sin problemas internos, trabajando para la futura instalación de sus candidatos,
Para muchos macristas y kirchneristas lo mejor será permanecer callados antes que exponerse socialmente, algo que parece ser entendido por la mayoría. Quedando los elencos estables del fundamentalismo defendiendo lo que sea, aún a veces cayendo en el ridículo del que nunca se vuelve
La gran pregunta es si realmente habrá lugar para que esa “avenida del medio” sea transitada con posibilidades para todos, porque tiene una sola mano. Mientras abundan tantos “mutis por el foro”, los que esperan que aparezca el sol, y un intendente que contempla el panorama esperando la fecha del almanaque para jugar su propio partido.