Una especie poco habitual
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La noticia de la visita de una ballena al Puerto fue una nota de color en esta misma sección de Ecos Diarios. Sin embargo, el animal sería protagonista de un hecho de aun más relevancia: un grupo de vecinos de nuestra ciudad la había rescatado en la madrugada tras haber quedado encallada.
Indagando acerca de este tema, la licenciada en biología marina, Gisela Giardino, explicó que se trató una ballena jorobada, también conocida como ballena yubarta o ballena alada, justamente por el gran tamaño de sus aletas pectorales.
Esta especie es conocida por sus canciones, el macho canta en época reproductiva para atraer a la hembra. Se reproducen en Abrolhos- Brasil y luego migran a alimentarse cerca de la Antártida. Pueden alcanzar los 18 metros de largo y, si bien no es la especie que solemos observar en nuestra costa frecuentemente (la ballena franca austral), esporádicamente aparece algún ejemplar.
La bióloga señaló que, cuando aparecen estas especies, es recomendable no acercarse con kayaks ya que puede ser peligroso, porque el animal sin querer podría tumbarlos.
El rescate
La ballena se varó a la altura del Club Náutico. Ahí, gracias a la rapidez de todos, se pudo coordinar con Prefectura Naval Argentina, el Consorcio de Puerto Quequén (Martin Bruno) los guardavidas, Martin Tripano, Gabriel López, Augusto Fulton, Germías, Andres Jaureguiberry (Surfider), los alumnos de natación de Federico García Canales (equipo del club Huracán), Luciano Valenzuela, algunos vecinos, Juan Carlos Santoro, el joven Martín Rodríguez y telefónicamente con los expertos de la Fundación Mundo Marino, Sergio Morón y Sergio Rodríguez Heredia (especialista en rescate de fauna marina).
Luego de tres intentos y tres horas en el agua durante la noche, con el Guardacostas ayudando a generar una ola, las quince personas que empujaban al animal lograron hacer que vuelva a sumergirse en el agua para salir nadando.
Sin dudas, un acto heroico ya que, de no haberse llevado a cabo, tal vez habría significado la muerte para la ballena ya que el animal no es capaz de soportar su propio peso fuera del agua y que sus órganos pueden aplastarse hasta matarla. Por suerte, salió ilesa. Se alejó y le perdieron el rastro; eso significa que entró nuevamente a lo profundo del mar.///
