La Biblia y el calefón
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/09/justicia.jpg)
Hay una serie de hechos delictivos que, en ocasiones, resulta incómoda su publicación porque su investigación y resultado luego de la actuación de la Policía y la Justicia merecen todo tipo de suspicacias para el común de la gente. Son varios los hechos que son sospechados una vez dados a luz y los ejemplos los tenemos a diario.
En tal caso, podríamos citar que el robo de automotores es, uno de ellos, y un delito común o al que más está expuesta gran parte de la sociedad. Sin embargo, poco se sabe de qué hay detrás del robo de un auto o camioneta, que desde hace años se transformó en un negocio redondo para ciertos individuos y que, además, no está bien tipificado en el Código Penal bonaerense.
Es que las estadísticas marcaron que una gran parte de los robos de vehículos están dirigidos a la venta de autopartes de la cual se obtienen, tal vez, muy buenos dividendos y se suman a los valores del auto.
De las “investigaciones” que realizan efectivos policiales, se desprende que hay “organizaciones” para cometer este tipo de modalidad delictiva y se observa que están muy bien “aceitadas”.
Hay ladrones “enganchados” con individuos que se dedican al desarme de los vehículos que se roban en la vía pública. Por ejemplo, el ladrón que “levanta” el rodado de la calle se lo vende luego al que lo desguaza para apropiarse de las piezas y accesorios.
Posteriormente, aparece el “mercado negro” o ilegal que ofrece a costos menores la venta de esas autopartes que, en realidad, son de procedencia dudosa.
El reciente robo del Fiat Uno del sacerdote Justino Fernández de la puerta de la Parroquia de la Medalla Milagrosa es una prueba de la “banda mafiosa” que opera en la ciudad, que se mueve con total impunidad.
Este caso se parece mucho al ocurrido el 24 de julio del año pasado, cuando delincuentes se apoderaron de la camioneta de la firma comercial “Todo Campo”, la cual fue robada en calle 6 casi avenida 79.
Y apareció desarmada totalmente en un campo sobre la ruta 86, debajo de un monte, como también ocurrió con el auto del presbítero, que fue hallado 16 horas después con varios faltantes.
Un lista extensa
Pero podríamos agregar otros casos recientes de ciudadanos que han sufrido la sustracción de sus vehículos, lo que confirma una extensa lista de damnificados en los últimos meses.
El exfutbolista de Mataderos, Jorge Goyenetche, resultó perjudicado por la “organización”, ya que su camioneta Ford F-100 que hacía una semana había adquirido, fue encontrada desmantelada en el interior de otro campo.
Al productor agrario Esteban Wagner también le “levantaron” su camioneta de la puerta de su casa, en calle 60 casi 71, y horas después fue encontrada con faltantes en un descampado cercano al río Quequén, sobre la margen de esa ciudad.
Otro caso que llamó la atención fue el de la vecina Marina Freiz, a quien le robaron un automóvil Peugeot 205, que su hijo que estudia en horario nocturno, dejó estacionado sobre la calle 57, frente a la Plaza Dardo Rocha.
El rodado “se esfumó” de pleno centro en virtud de la audacia de los ladrones y fue hallado desarmado en su totalidad en otro establecimiento agrario ubicado sobre el camino viejo a La Dulce, aunque esta vez, para evitar rastros, fue incendiado.
Por todos estos casos narrados, no hay detenidos y muchos menos imputados en la Justicia. Son grupos de malvivientes que continúan con su accionar como si nada ocurriese y, si alguna vez caen presos, en realidad, son acusados de “encubrimiento”, un delito excarcelable.
Robo de hacienda
“Nos tienen en jaque en Juan N. Fernández, no sabemos cómo protegernos, en pocos días nos robaron 22 animales y ya tengo cuatro denuncias realizadas”, expresó el productor agropecuario Jorge Arocena, víctima del accionar de cuatreros.
Al chacarero le sustrajeron once animales de su campo sobre la ruta 86, entre los kilómetros 65 al 93, donde se han producido los mayores ataques por quienes se dedican al abigeato en el distrito local.
Y a Luis Dubois, otro productor, le ocurrió lo mismo. Pero en otras estancias también sustrajeron vacas, terceros medianos y otras categorías de animales vacunos.
La policía reconoció que no puede cumplir con los operativos de prevención por cuestiones de infraestructura de servicio y los casos se repiten en diferentes sectores, lo que puso en alerta a los hombres de campo.
Después de las últimas denuncias de Arocena, Dubois, Teresa Méndez, entre otros productores, no hubo todavía detenidos, aunque en julio pasado se desbarataron bandas que cometían robos de animales en lotes de Necochea y Lobería.
Podríamos indicar que al igual que con los vehículos, el abigeato se mantiene firme y deja buenos dividendos para los cuatreros que recorren los predios rurales en horas de la noche, especialmente, en los fines de semana, según lo manifestaron los propios damnificados.
Como corolario del panorama de inseguridad que atraviesa la sociedad, es loable indicar que en el tema de robos de autos y ganado vacuno, hay una “asociación ilícita” que lleva adelante un buen negocio y goza de buena salud.
No hay nadie preso y menos que haya recibido alguna condena. Quienes están imputados de “encubrimiento” o de “infracción a la Ley de Desarmaderos”, habrá que esperar si llegan a tener algún castigo por el accionar ilegal.
“El robo, la falsificación de autos y el contrabando de autopartes están en su apogeo”, aseguró un representante de una agencia de seguros que recibió denuncias de clientes que resultaron víctimas de esta modalidad delictiva.
Para no creer
Por otro lado, en los últimos días se efectuó un amplio despliegue operativo que llevó a secuestrar dinero en efectivo (pesos, dólares, reales, entre otras monedas) de una agencia de turismo en pleno centro y reconocida por gran parte de los vecinos de Necochea y la zona.
La “investigación” la llevó adelante la Justicia Federal, pero no hubo detenidos y el local, curiosamente, permaneció abierto al público al día siguiente del allanamiento y jornadas posteriores.
Los efectivos policiales incautaron monedas extranjeras y habrá que ver en qué termina esta “pesquisa” sobre una agencia que desde hace años se dedica a la comercialización de viajes de turismo y cambio de divisas.
Resulta cómico que se haya dicho que “luego de una investigación” se procedió, antes del cepo, al allanamiento el que, por sus características cinematográficas generó las más variadas ocurrentes e irónicas opiniones en las redes sociales hacia la Policía y la Justicia. Luego se verá si hubo infracción en el marco de la ley. No olvidemos que el presidente Macri, al inicio de su mandato dijo metafóricamente, que los dólares se podrán vender y comprar hasta en los kioscos.
Esto es parte de la realidad que vivimos los ciudadanos de esta tierra, ni más ni menos. Usted, amigo lector, saque sus propias conclusiones. ////