La Biblioteca Andrés Ferreyra presentó un protocolo de apertura
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Espera la autorización del municipio para volver a atender al público. El funcionamiento de la Biblioteca de Quequén
El Centro Cultural de Necochea y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra presentó ante el municipio local un protocolo para la prevención del contagio de coronavirus, con vistas a la reapertura de la institución en la que estipula las medidas a implementar para su funcionamiento.
Cabe mencionar que recientemente, se autorizó, el préstamo de libros por el sistema de “delivery” y ahora se busca la autorización para la reapertura de las bibliotecas públicas del distrito de Necochea.
Por su parte, el lunes pasado comenzó a trabajar, la Biblioteca Popular Quequén, exclusivamente con préstamos de libros, de 9.30 a 13.
A tal efecto, los interesados deben comunicarse telefónicamente para pedir el libro y se le asigna un turno para retirarlo, porque no puede haber más de dos personas en sala, con tapaboca y distanciamiento.
La institución está ubicada en 519 Nº 2245 y los socios pueden comunicarse al 451221 para hacer su pedido. Se entregan varios libros en préstamo por un mes y al devolverlo quedarán en una mesa dispuesta para que cumplan los 14 días de aislamiento.
Mientras que el pedido del Centro Cultural de Necochea indica que se seguirían las normas de seguridad e higiene recomendadas por el Ministerio de Salud y el Protocolo de actuaciones basadas en las “Recomendaciones para Bibliotecas Populares en tiempos de pandemia”, elaborado por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip)
El protocolo tiene por objetivo resguardar la salud de las personas y el mejor manejo del material bibliográfico.
Medidas
Con el personal de la biblioteca, se adoptarán las medidas sanitarias aconsejadas por el Ministerio de Salud de la Nación y autoridades sanitarias locales, como aseo de manos al ingreso a la institución con agua y jabón; utilización de mascarilla tapabocas y el distanciamiento entre trabajadores y socios o usuarios.
La cantidad de personal será acorde a la superficie y se procurará que no haya más de dos personas del plantel en los diferentes espacios.
Por su parte, el material bibliográfico de la institución se tratará como contaminado, ante la imposibilidad de determinar lo contrario. Se seguirán los siguientes pasos: los asociados depositarán los libros en préstamo en una mesa, separada del espacio de guardado y esos libros están en aislamiento por un plazo de 14 días, con un cartel indicando la fecha de ingreso. Posteriormente serán llevados a la biblioteca y no serán desinfectados con ningún producto para evitar su deterioro.
Además, cuando se entregue un libro en préstamo se brindará una recomendación escrita sobre los cuidados para prevenir el contagio y, también se ampliará el número de libros y el plazo del préstamo para que se reduzca el movimiento de personas y la circulación del material.
En la nota presentada en el transcurso de esta semana también se refiere al aseo y desinfección del edificio y equipamiento tecnológico, siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación.
Folletería
En particular, se estipula que se asearán las superficies de trabajo de manera permanente y según protocolo. Se limpiarán periódicamente pisos, pasamanos, accesos al edificio y picaportes; y en la medida que el estado del tiempo lo permita, se ventilarán los espacios.
También se propone colocar carteles y folletería informativa sobre el protocolo sanitario y recomendaciones de higiene en los principales accesos y de circulación del edificio.
Como parte del protocolo, y mientras duren las restricciones sanitarias, la institución funcionaría en un horario reducido de atención; no podrán consultarse colecciones de revistas ni enciclopedias como tampoco la hemeroteca y solo los bibliotecarios podrán acceder al espacio de guardado de libros.
Otro punto a destacar es que se difundirá la disponibilidad del catálogo del repertorio en línea para agilizar la selección y se procuraría digitalizar el registro del préstamo para evitar el uso de papel, entre otros puntos que contemplan el distanciamiento social y las medidas de higiene.
Por el momento, la biblioteca de Quequén cumple con el protocolo de seguridad, hay dos auxiliares para atender al público y socios que se acerquen a pagar su cuota y ha incorporado a su catálogo cerca de 150 títulos, entre novelas y libros para niños y jóvenes, adquiridos en la Feria del Libro.///