La bikini: de la liberación femenina a ícono de la moda
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Una prenda siempre vigente, que nació de forma escandalosa
Al creador de la bikini, el ingeniero francés Louis Réard, no le importó lo arriesgado que podía ser para la época. La prenda resultaba demasiado transgresora y ninguna modelo tradicional se animó a llevarla. En cambio, Micheline Bernardini, una bailarina de 19 años, striper de un casino de París, aceptó de inmediato esta “propuesta indecente”.
El 5 de julio de 1946, en el famoso complejo de piscinas Molitor de París, Bernardini fue la primera en desfilar en bikini.
A partir de esa presentación, los sectores más conservadores, con una visión estereotipada de la mujer, se escandalizaron y vieron en esta prenda el despertar de otras libertades femeninas. El Vaticano lo consideró pecaminoso y en países como Bélgica, España, Italia fue censurado, y fue prohibido en los certámenes de Miss Mundo después de la primera edición en 1951.
Revolucionario
Este modelo no fue sólo revolucionario por sus dos piezas, sino porque dejaba el ombligo al descubierto, algo que era tabú en la época y que ninguna mujer se había atrevido a mostrar.
Había pasado, en ese momento, más de un siglo desde el primer baño oficial de una mujer en el mar, cuando la duquesa de Berry, en 1822, se sumergió totalmente vestida, en Dieppe, Francia.
Mientras que en la segunda mitad del siglo XIX, se creó el primer traje de baño, formado por una camisola, pantalón y medias.
Mucho más tarde, recién en los años veinte llegan los primeros bañadores femeninos, de una sola pieza, con algo de escote y la parte inferior hasta la mitad de los muslos.
Estos diseños seguían siendo conservadores, aunque ya mostraban parte de los brazos y las piernas. De a poco, y sobre todo a partir de 1930, con materiales más versátiles como los elásticos y el satinado, se ajustaron y fueron mostrando cada vez más el cuerpo, con la condición de respetar a rajatabla las normas para vestirlos. Tan es así que la policía era responsable de medir el largo permitido para evitar conflictos.
Influencias
Las actrices de la época fueron de gran influencia y animaron a las mujeres a usar bikini sin miedo al qué dirán. Algunas de ellas: la bellísima Brigitte Bardot, en las playas de Saint Tropez, primero, y después, en el cine con la película «Y Dios creó a la mujer» (1957); Ursula Andress en «007 contra el Doctor No»; o Raquel Welch en «Hace un millón de años».
En la década del sesenta, con el aire de libertad propio de la época, el bikini, se consolidó como un ícono de la liberación femenina.
La emancipación del traje de baño siempre se relacionó con la emancipación de la mujer.
Hoy, ver mujeres en bikini no resulta para nada escandaloso y la prenda es de las más elegidas, pero para llegar a este punto, se debió derribar tabúes y aniquilar prejuicios.///