“La Boheme”, de Puccini con el cantante Luciano Pavarotti
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Se proyecta este jueves en el ciclo Encuentro Musical, conducido por Ana Gabino
Este jueves, a las 18 se realiza un nuevo Encuentro Musical en el Auditórium del Centro Musical de Necochea, calle 54 N° 3062, conducido por la profesora Ana Gabino. Luego de haber disfrutado el jueves pasado del arte incomparable de Luciano Pavarotti con la proyección del extraordinario documental sobre su vida, surgió el deseo de seguir escuchando al inolvidable tenor italiano.
En esta ocasión podrá disfrutarse nuevamente su maravillosa voz en la ópera “La Boheme” de Puccini, una obra que tuvo gran importancia y éxito en la carrera de Pavarotti desde sus comienzos. Es importante recordar que este irreemplazable cantante incluyó en su repertorio cientos de óperas y su actividad musical se desplegó en una enorme cantidad de representaciones. En cuanto a “La Boheme”, puede asegurarse que las versiones de Pavarotti son sublimes. En la que se verá en esta ocasión, encarna a Rodolfo (un poeta) junto a un elenco estelar de excelencia, en la función filmada en vivo el 15 de marzo de 1977 en el Metropolitan, de Nueva York, escenario privilegiado que contó con Pavarotti en 383 extraordinarias funciones durante su carrera, entre 1968 y 2004. Lo acompaña la famosa soprano italiana Renata Scotto como Mimí, la joven artesana de flores de papel.
Argumento
El argumento está inspirado en la novela” Escenas de la vida bohemia” del escritor francés Henri Murger. Se desarrolla en París, en la primera mitad del siglo XIX. Cuatro amigos comparten una modesta buhardilla. El grupo lo forman el poeta Rodolfo, el artista Marcelo, un músico alegre llamado Schaunard y el filósofo desprendido y un poco gruñón Colline. Los cuatro son bohemios y pobres pero llenos de pasión y con muchas ganas de vivir. Mimí, la joven vecina, protagoniza un romántico y trágico amor con Rodolfo. El libreto fue elaborado por Giuseppe Giacosa y Luigi Illica. Puccini abordó con entusiasmo esta obra de exquisitas melodías y refinada orquestación, tan próxima al mundo francés del impresionismo. El estreno tuvo lugar el 1° de febrero de 1896 en el Teatro Regio de Turín, bajo la batuta de Arturo Toscanini. “La Boheme” es la cuarta del total de 12 óperas compuestas por Giacomo Puccini (1858-1924), considerada por muchos analistas como su obra maestra, aunque también lo son “Madame Butterfly”, “Manon Lescaut”, “Tosca” y “Turandot”, entre otras.
Puccini en
Buenos Aires
La Argentina de 1905 se encontraba entre los países que más habían crecido en las últimas décadas y entre los de mayor pujanza económica del mundo. Culturalmente seguía los dictados de las tendencias europeas y en la faz musical la actividad era intensísima, con predominancia de la ópera y, dentro de ésta, de la lírica italiana.
En el período que va desde el cierre del antiguo Teatro Colón en 1888 y la inauguración del actual el 25 de mayo de 1908, el escenario lírico de mayor importancia de Buenos Aires, y por ende de la Argentina, era el Teatro de la Ópera. Con él rivalizaba el Politeama y, en un rango inferior, encontramos también temporadas líricas en los Teatros San Martín, Odeon, Nacional y Victoria. En el campo de la ópera popular reinaba el Marconi en el barrio del Once.
En lo musical llegaron Pietro Mascagni en 1911, para efectuar el estreno mundial de Isabeau, Camille Saint-Saëns al menos en tres ocasiones y Richard Strauss en 1920. Y también Giacomo Puccini.
Invitación
En 1905 el periódico argentino La Prensa, de propiedad de la familia Gainza Paz, invitó a Puccini a pasar una temporada en Buenos Aires. Se le ofrecieron cincuenta mil francos de honorarios, pasajes y alojamiento para él y su esposa. Por su parte, la Empresa Nardi y Bonetti contactó al maestro para que participara de la temporada lírica en el Teatro de la Ópera, donde se ofrecerían sus óperas Manon Lescaut, La Bohème, Tosca, Madama Butterfly, solicitándole que asistiera a la preparación del estreno local de Edgar, acontecimiento para el cual Puccini revisa la partitura y produce lo que sería, en definitiva, la versión definitiva de la obra.
Su estada de cuarenta y siete días en Buenos Aires fue eminentemente turística y La Prensa del 25 de junio de 1905 deja sentado que Puccini «no habría de tomar la dirección de ninguna de sus obras en la Ópera (…) su visita responde simplemente a un viaje de placer y al deseo de conocer esta tierra en que su música ha hecho tanto camino; no piensa dar ningún concierto ni trabajar mientras dure su estadía en ésta». Su única misión musical era la de presentar y presenciar su versión definitiva de la ópera Edgar.
Además, incluyó agasajos por parte de la comunidad en grandioso estilo y conoció desde personalidades como el Presidente de la República (Manuel Quintana) hasta reclusos de la Penitenciaría Nacional. Visita el Jardín Zoológico, el Departamento de Policía, el Cuartel de Bomberos y asistió a un partido de fútbol en la Sociedad Hípica Argentina. La numerosa colectividad italiana y los amantes de la ópera festejaron con entusiasmo al gran compositor.