La caja de resonancia barrial
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/06/villa-deportista.jpg)
La reciente renovación de las autoridades de la junta vecinal del barrio Villa del Deportista, para continuar bregando por demandas incumplidas que vienen de mucho tiempo, se replica en algunos sectores de la comunidad de Necochea y Quequén, aunque sin la fuerza de décadas pasadas.
Si bien son varias de las falencias que permanecen y hasta aparecen nuevas exigencias, se percibe claramente que se han ido desvaneciendo las juntas o asociaciones vecinales, y con ello la oportunidad de reclamar con mayor presencia ante las distintas autoridades que deben dar respuestas.
A la hora de intentar explicaciones a esta virtual desaparición de los centros barriales, lo primero que surge es el cambio generacional, desprendiéndose del compromiso que los vecinos de mayor edad tuvieran en su momento para con el lugar en el que residían.
Bajo esa realidad varias de estas agrupaciones han desaparecido y hasta la entidad que las nucleaba siguió el mismo camino.
Podrá argumentarse que el ritmo de vida ha generado falta de tiempo para poner el grano de arena en las necesidades comunitarias para que un barrio progrese; pero lo cierto es que la identidad barrial luce desdibujada.
En el marco actual, la actitud de colaboración y trabajo conjunto de los residentes en la zona de la ribera del río Quequén, a la que han transformado en poco tiempo, aparece como cuota de esperanza.
En estos tiempos recortados, el único motivo que une a los vecinos es el espanto que les genera la falta de seguridad y los embates de la delincuencia en todos los barrios. Y bajo esa preocupación las nuevas relaciones e intercomunicaciones surgen a través de los grupos de WahtSapp, para cuidarse el uno al otro.
Por caso, la inseguridad también es materia de mancomunión vecinal en otras barriadas, ya sea con la instalación de cámaras, o la conformación de mapas del delito, como ocurre en el sector de las Aguas Corrientes, para ofrecerle herramientas a quien deben bregar por la tranquilidad: la Policía.
Volviendo al caso específico de Villa del Deportista permanecen vigentes reclamos históricos como la solución a la deficiencia en el servicio de energía eléctrica; la necesidad de contar con una posta sanitaria en el sector de la ciudad que más ha crecido en los últimos tiempos, máxime si se tiene en cuenta que no existen centros asistenciales en la Villa Díaz Vélez ; y obviamente la falta de seguridad, ya que esta zona en la que viven unas 450 familias es azotada con frecuencia por los robos. Todas demandas que se reproducen en otros barrios de Necochea y Quequén.
Está comprobado que quienes tienen el rol de bregar por la tranquilidad de una comunidad, llámese integrantes del gobierno, fuerzas policiales e integrantes de la Justicia, se ven más obligados cuando los reclamos son conjuntos.
Generalmente no surgen efecto las demandas individuales que, en el caso de los políticos, reciben en los distintos barrios cuando van a «timbrear» en busca del voto para una elección. Se esfuman rápidamente.
Bajo esta realidad y como forma de apuntalar el crecimiento de un barrio y hacerse oír y exigir con mayor potencia, es necesario que se empiecen a reflotar las asociaciones vecinales y resurja el espíritu barrial, como ocurre en Villa del Deportista. Es que como bien dice el dicho: la unión hace la fuerza.///