“La calidad de vida de la gente es lo que hay que cuidar”
Laura Zabala se refirió a las dificultades sociales que atraviesan muchos vecinos y advirtió que “hay que preocuparse por todos”. Consideró que es necesario articular un “trabajo en equipo” entre las organizaciones y el Estado
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JULIETA MORENO | Redacción
"Una sociedad no crece solo por tener mejor infraestructura o calles limpias; mejora realmente por la calidad de vida de cada persona que la habita", expresó Laura Zabala, al pensar la situación actual de Necochea. En este sentido, detalló las dificultades sociales y económicas que atraviesan muchas familias y advirtió que “hay que preocuparse por todos”.
En diálogo con Ecos Diarios, la referente de Cáritas de la parroquia Santa María del Carmen describió una ciudad con riquezas naturales, pero habló también de una creciente vulnerabilidad social. Se refirió a la importancia de trabajar en redes institucionales y priorizar la primera infancia para abordar una realidad social cada vez más compleja. También reflexionó sobre la necesidad de mayor infraestructura urbana en los barrios y resaltó la solidaridad y compromiso de los ciudadanos para trabajar por la comunidad.
En situación de calle
“Yo amo Necochea, me encanta vivir acá y tenemos una riqueza natural que no sé cuántas otras ciudades tienen”, fue lo primero que dijo Laura Zabala, al analizar la situación que atraviesa el distrito. Sin embargo, advirtió que la ve “un poco abandonada” y con falta de espacios accesibles para todos. En ese sentido, mencionó las dificultades para peatones y ciclistas, el estado de las calles, las veredas y los accesos a la ciudad.
“No digo que sea algo que dependa solamente del Estado, todos somos parte y todos podemos aportar ideas y nuestro compromiso para vivir en una mejor ciudad. Cada uno, desde su lugar, puede hacer algo”, sostuvo.
Para la referente social, Necochea tiene “gente bárbara” y solidaria, algo que observa cotidianamente desde su trabajo en Cáritas, aunque consideró que todavía falta una mayor articulación entre las distintas instituciones.
“Hay un montón de organizaciones que trabajan por el bien de la ciudad. Por ahí lo que faltaría es que trabajemos más en equipo”, planteó. Y agregó: “Cada organización sola puede lograr mucho menos que si trabajara con otras”.
Entre sus preocupaciones, mencionó las personas en situación de calle. Según relató, es una realidad que ha crecido en los últimos tiempos y que desde Cáritas y la parroquia observan con especial atención. “Son personas jóvenes, entre 20 y 30 años, la mayoría hombres, aunque hay mujeres también”, explicó.
Zabala describió una realidad marcada por el desamparo y la falta de un lugar donde permanecer. “No está permitido quedarse en el espacio público, entonces caminan toda la noche, están circulando porque no pueden apoyarse en ningún lado”, señaló.
Desde la parroquia se brinda un desayuno los viernes por la mañana, al que concurren entre 40 y 50 personas, además de ofrecer un servicio de ducha y un desayuno. Los martes y jueves, en la sede de Cáritas, también se realizan meriendas y se acompaña a las personas con ropa.
Pero para Zabala, la asistencia es apenas una parte de la respuesta. “Un acompañamiento no puede ser asistencial solamente. Tiene que ser integral”, remarcó. En ese sentido, consideró fundamental escuchar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. “Cada persona de esas son historias de vida, con sufrimientos, con tristeza, con vínculos rotos, con adicciones, con problemas de salud mental”, sostuvo.
Por eso, planteó la necesidad de que las organizaciones que trabajan sobre estas problemáticas puedan coordinar acciones entre sí y con el Estado. En ese sentido, anticipó que después de las vacaciones desde la Parroquia se está pensando qué hacer y dijo que quizás podría pensarse en una mesa de trabajo que permita avanzar en esa articulación.
La falta de vivienda y los barrios
Al ampliar su mirada sobre la realidad social de Necochea, Zabala señaló como una de sus principales preocupaciones la falta de vivienda. También mencionó las dificultades que existen en distintos barrios para acceder al transporte público y a los servicios básicos.
En particular, se refirió al Barrio Terminal, donde Cáritas desarrolla parte de su trabajo. “La verdad que no tienen, por ejemplo, luz y la gente te dice: ‘Yo quiero tener mi pilar de luz’. No es que quiero estar colgado de la red, pero no tienen cómo acceder”, relató.
Según explicó, se trata de un barrio que ha crecido y donde muchas personas tienen trabajo, aunque considera que necesita acompañamiento para avanzar en su urbanización. Y aclaró que las dificultades no se limitan a ese sector de la ciudad.
“La calidad de vida de la gente es lo que hay que cuidar. Que tengamos acceso a una rampa, a una vereda que esté en condiciones, a las calles en buen estado”, sostuvo. También reclamó infraestructura para los ciclistas y llamó la atención sobre el crecimiento del tránsito y los accidentes protagonizados por motociclistas.
Para Zabala, otro de los problemas que atraviesa a la ciudad es la precariedad laboral. En su experiencia cotidiana, observa que muchas de las personas que concurren a Cáritas tienen algún tipo de trabajo, pero se trata de empleos informales que no garantizan ingresos estables.
A esto se suman, según describió, las dificultades habitacionales, los problemas de salud y los vínculos familiares y sociales quebrados. “Es toda una situación que complica”, resumió.
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Conservación con
intervenciones
Al referirse al Parque Miguel Lillo, Zabala habló de la importancia de conservarlo y, al mismo tiempo, encontrar una manera de compatibilizar la preservación con determinadas intervenciones.
“Yo al parque lo amo y pienso que es algo que hay que conservarlo”, afirmó. Sin embargo, consideró que “se pueden unir las dos cosas” y recordó que en distintos lugares del mundo se han realizado intervenciones sobre espacios naturales que lograron convivir con su preservación.
Sobre la situación del Casino, indicó: “Me dio un poco de pena que se venda. Obviamente que así no podía seguir como estaba, pero tengo la sensación de que se dejó estar mucho tiempo hasta que se hizo algo”.
Con esperanza
Consultada por la gestión del intendente Arturo Rojas, Zabala fue crítica. Consideró que Necochea está “muy muy venida abajo”, especialmente desde el punto de vista social, aunque también cuestionó la falta de respuestas en otras áreas. No obstante, aclaró que no conoce en profundidad los números municipales y estimó que el Hospital debe llevar gran parte de los recursos.
“No debe ser sencillo. Pero hay muchas cosas para hacer, como por ejemplo avanzar con el reciclado de la basura”, opinó.
A pesar de los desafíos pendientes, Zabala tiene una visión esperanzadora. Esa esperanza, explicó, se sostiene en la solidaridad de los vecinos y en el trabajo cotidiano de quienes dedican tiempo y esfuerzo a acompañar a otros, pero también en el agradecimiento de aquellas personas que son acompañadas en momentos complejos.
“Ver tanta gente que está trabajando, preocupada por otros, eso es re lindo”, expresó.
Y desde su fe, expresó: “Yo, como creyente, no voy a perder la esperanza nunca. La esperanza en Dios siempre nos acompaña y nos sostiene”.///
Con un fuerte compromiso social
Laura Zabala es oriunda de Necochea y formó parte de la primera promoción de profesores de Educación Física del Instituto de Formación Docente Nº 31. Durante su carrera profesional, que se extendió por 30 años, trabajó principalmente en escuelas secundarias, sobre todo en Quequén. A pesar de que le ofrecieron cargos directivos en diversas ocasiones, siempre prefirió mantenerse en "el patio" para conservar el contacto directo con los jóvenes, desempeñándose en instituciones como el CEF y la Secundaria Nº 3 hasta su jubilación hace cuatro años.
Su compromiso comunitario comenzó desde la adolescencia en el Interact del Rotary Club y se consolidó en 2004 cuando fundó –junto a María Canales- la Asociación Yipuy, organización que dirigió durante 20 años enfocándose en el acompañamiento de madres adolescentes y la estimulación de la primera infancia. Tras su paso por Yipuy, se volcó de lleno a Cáritas Santa María del Carmen, donde comenzó como voluntaria y actualmente se desempeña como directora.///
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