“La casa está en orden”
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«El triunfo depende de la preparación
previa, y si no te preparas lo suficiente
no te sorprendas por el fracaso»
Confucio
«La casa está en orden» se escuchó decir, hace 14 días, en el comando electoral de Nueva Necochea parafraseando a Raúl Alfonsín recordando aquella ya mítica frase que acuñó en los convulsionados días de la Semana Santa de 1987.
Con esa tranquilidad que genera afianzarse políticamente luego de un resultado favorable el llamado al diálogo a los concejales electos que asumirán en diciembre resulta positivo y surge de las expresiones de Gonzalo Diez quien dijo «Es lo que debió hacerse»; “disposición para el diálogo» afirmó Andrea Cáceres; “reunión súper provechosa” dejó como testimonio Juan Arabarco; todo indicaría que se puede avanzar en un buen camino o serán frases clisé “pour la galerie”, lo que resulta una manera formal para quedar bien con el auditorio del momento.
Dejando a un lado el protocolo pos electoral y pasando al trabajo para los cuales los concejales han sido elegidos clave estará en la aprobación de la ordenanza Fiscal Impositiva, la norma que regula los tributos municipales, incluyendo aumento de tasas, concesiones y el sempiterno tema de la deuda por la recolección de residuos. Es muy particular esta instancia, diferente al momento de la última aprobación de tasas que superaron el doscientos por ciento anual al comienzo de la gestión de Rojas; no hay voluntad que sea un símil, como tampoco pasar al otro extremo cuando llegue la hora de la negociación pero habrá que tener en cuenta un aumento acorde al contexto actual. Aquella vez el Ejecutivo, por mayoría en el Concejo, requirió un esfuerzo de los contribuyentes que tuvo sus frutos; además de otra moratoria que como siempre genera dinero fresco a las arcas del municipio.
Estamos a un paso de ingresar en un nuevo año donde habrá incremento de salarios producto de una realdad evidente que hace detrás de la inflación, ese mal endémico que azota al país desde hace más de siete décadas, cuando nuestra moneda empezó a perder valor año tras año.
Son 2.300 empleados, un compromiso a hoy de 1.768.000 millones de pesos anuales que se verán incrementados al igual que los gastos por insumos, algunos en valor dólar, que se adquieren diariamente para atender la salud y la marcha operativa en su conjunto del aparato municipal.
Sería interesante analizar y podrían evitarse discusiones cada inicio de año, si se tomará un índice de ajuste por ejemplo los aumentos salariales o alguna otra fórmula alternativa. Buscar un mecanismo para evitar el deterioro de las finanzas del Estado municipal, una aspiración que, por ahora parecería imposible; esa «clausula» ajustaría el valor de las tasas con un índice acordado que no sólo se aplicaría en ésta administración sino que debería proyectarse en el tiempo. Resulta obvio agregar que una ordenanza se deroga o se modifica de acuerdo a los tiempos y a la verosimilitud de su aplicación.
¿Puede Necochea desideologizar algunos temas y colocarlos en un paraguas protector como cuestión de Estado? No sólo puede, debería hacerlo, ya no por convicción sino por necesidad. Cuando elogiamos distritos vecinos de continuidad exitosa debemos observar no sólo quién gobierna sino quienes son los opositores, la responsabilidad es conjunta en determinadas cuestiones aunque la mayor es la de quien conduce. Hoy el vecino y, queda palmariamente demostrado elección tras elección que no está desentendido de la cosa pública, tiene muy en claro en su gran mayoría el acontecer diario político y a la hora de votar, allí está la respuesta.
El «cachetazo» de las PASO dejó al desnudo lo qué el gobierno debe hacer
Si el 29.81 por ciento de las elecciones generales Nueva Necochea lo hubiese sacado en las PASO, la visión del Intendente hubiera sido diferente, sin embargo, aquel lúgubre 16,17 por ciento que en las primeras horas le hizo avizorar un panorama sombrío, le valió a la larga para su consolidación en este mes de noviembre, abrazando aquel viejo adagio que reza: “no hay mal que por bien no venga”.
El Intendente aprobó el examen, no es el abanderado con sus escoltas pero paso de grado, un empujón anímico que lejos de dejar sentados en una reposera a los protagonistas estos deberán repetir día a día lo que hicieron en esos 60 entre las PASO y las elecciones generales; producir algunos cambios internos es bueno de vez en cuando oxigenar un equipo y obligar de esa manera a un aporte mayor a aquellos que suelen dormirse alguna siesta santiagueña.
Hay que capitalizar el triunfo mostrándose firme ante el gobierno de la provincia de Buenos Aires y de ser necesario, también en el de la Nación; sin relegar una moneda en el caso de la coparticipación para que llegue en tiempo y forma porque a veces por no coincidir políticamente con los poderes centrales hay vericuetos que sortear aquí es donde hay que llevar la impronta de un gobierno ganador, dialogando con altura y reclamando lo propio.
El año 2022 par y sin elecciones, será una fantástica oportunidad de avanzar en serio en la nueva Necochea. No como título de una línea política sino lograr esa auténticamente nueva Necochea la que se viene amagando hace muchísimo tiempo. El distrito de las asignaturas pendientes no puede esperar más, para ello se necesita decisión política de oficialistas y responsabilidad de la oposición, olvidándose en algunas cuestiones del “bendito costo político” con un detalle además de la participación activa de todos los sectores sociales, culturales, empresariales, comerciales para que el ruido de las minorías no supere al silencio de las mayorías. La salida está mirando hacia el oeste.
La nueva Secretaría de Gobierno
Con la templanza que da el correr de los días luego de soportar la adrenalina que provoca una elección, Rojas ha decidido conformar con gente propia ese núcleo importante que significa el Departamento Ejecutivo con la vista puesta en los dos años que tiene por delante en su gestión.
Como su nombre lo indica la Secretaría de Gobierno es la mano derecha que tiene para gobernar el Intendente. Carne y uña en el pensamiento y obra del Ejecutivo. Rojas entendió que Gabriela Góngora sería la persona indicada dentro de sus allegados más cercanos para hacerse cargo de tal compromiso. El tiempo dirá si estuvo acertado en tan difícil designación.
La nueva Secretaria, quien asumió el viernes pasado al mediodía en el estratégico puesto del Departamento Ejecutivo es peronista de base. Se acunó bajo la estructura que lideraba Venegas junto a aquellos jóvenes que lo acompañaban iniciando su carrera política en 2007. De allí » Gaby», como se la conoce por su apodo familiar, empezó a afirmarse en un trabajo de asistencia barrial en Quequén. Ganando un lugar como concejala en 2009, siendo reelecta en 2017. En esta última ocasión tuvo un apoyo muy fuerte para lograr ese objetivo de su compañero de bancada, el actual Intendente. Hoy Góngora, tal vez, juegue su apuesta más fuerte al haber aceptado el cargo, teniendo en cuenta que sus antecedentes están vinculados directamente a lo social y por su despacho no pasaran necesariamente mujeres con niños en brazos sino las cuestiones más ríspidas de la gestión municipal.
Se barajaron varios nombres para ese lugar y no hay dudas que la decisión final, como es lógico de suponer, la tomó el Intendente en todo el sentido de la palabra. Ha privilegiado esa línea de militancia conjunta que tiene desde hace años con una dirigente de su extrema confianza, lo cual marca un rango distintivo de suma generosidad política.///