Celebración del Domingo de Ramos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/03/ramoscarmen26.jpg)
Apertura de la Semana Santa con numerosa presencia juvenil en los templos católicos
Con la tradicional celebración del Domingo de Ramos, se puso en marcha en la jornada de ayer la Semana Santa en las distintas parroquias y capillas de Necochea y Quequén.
Similar a lo ocurrido el año anterior, la lluvia complicó en la mañana de la víspera la actividad de la parroquia Santa María del Carmen, obligando a suspender dicho acto frente a las instalaciones del Colegio Nacional y posterior marcha, para llevar a cabo el mismo en el propio templo.
La bendición de los ramos y posterior misa estuvo a cargo del nuevo cura párroco, Fernando Mendoza, y sorprendió la presencia de una numerosa cantidad de niños y jóvenes, portando en varios casos pancartas con leyendas resaltando la importancia de la vida.
En la oportunidad hubo cánticos y rezos para testimoniar el recuerdo a la entrada de Jesucristo en Jerusalén, para consumar la entrega de su vida por amor a su pueblo.
En la jornada de ayer también hubo celebraciones similares en la capilla Nuestra Señora de Luján y parroquia Nuestra Señora de la Merced, en Quequén; y en el caso de Necochea en la capilla Inmaculada Concepción; parroquias Santa Teresita y Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya, así como también en Nuestra Señora de Lourdes, en la Villa Díaz Vélez y la Medalla Milagrosa, e la zona portuaria de la ciudad.
Confesiones y rezos
Entre hoy y el venidero miércoles tendrán lugar confesiones y misas en los distintos centros católicos, mientras el jueves se pondrá en marcha la actividad central de la Semana Santa, que desembocará en el Domingo de Pascua.
El Jueves Santo (29 de marzo) es el día de la eucaristía, instituida en la Última Cena, como así también del sacerdocio y del mandamiento del amor, expresado en el signo del lavatorio de los pies, realizado por Jesús con sus discípulos, signo que tiene lugar actualmente en la liturgia católica.
Luego de la Misa vespertina, las Iglesias permanecen abiertas habitualmente hasta la medianoche, y se adora a Jesucristo, presente en el sacramento de la eucaristía.
El Viernes Santo (30 de marzo) es el día de la muerte de Jesucristo, el hijo de Dios que siendo inocente dio su vida en la cruz por los pecadores. Es por ello que para los católicos es día de ayuno y abstinencia.
La celebración litúrgica de este día no es una misa, sino una celebración de la palabra en la que se lee la Pasión del Señor, se rezan oraciones por diversas necesidades del mundo, se adora la santa Cruz y se distribuye la Sagrada Comunión. La colecta que tiene lugar en todas las parroquias y capillas del mundo, se destina a sostener a las comunidades cristianas de Tierra Santa.
La Vigilia Pascual se conmemorará el venidero sábado, siendo la noche en la que la Iglesia celebra a Jesús resucitado. La liturgia inicia con la bendición del fuego nuevo y el ingreso por el templo a oscuras del cirio pascual, que representa la luz de Cristo que ilumina nuestras tinieblas. Luego se proclama la alegría de la Pascua con el canto del “pregón pascual” y se proclaman numerosas lecturas que resumen la historia de la salvación. Luego tiene lugar la liturgia Bautismal y la eucaristía.
Por su parte el Domingo de Pascua es la jornada de resurrección de Jesucristo, motivo de alegre festejo en los distintos templos.
“Pasión Viviente”
Para el venidero Viernes Santo a las 19.30, en el sector de calles 517 y 556 de Quequén (camino ribereño), está prevista una nueva edición de la “Pasión Viviente de Jesús”, que un grupo de vecinos actores lleva adelante bajo la organización de la parroquia Nuestra Señora de la Merced de Quequén.
En la ocasión volverá a recrearse la llegada de Jesús a Jerusalén, la última cena, el camino hacia la muerte con la traición de Judas, la negación de Pedro, la aparición de Poncio Pilatos, la crucifixión y la alegría de la Resurrección, con el Domingo de Pascua.///