La chatarra tecnológica no tiene un destino, pese a la contaminación que genera
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Como ocurre con toda la demás basura, sigue sin haber un tratamiento y la gente no sabe dónde depositarla
Hoy es el Día Mundial de la Preservación Digital, porque los materiales digitales son hoy en día un producto básico para la industria, el comercio, el gobierno, la investigación, el derecho, la medicina, las industrias creativas, el patrimonio cultural y los medios de comunicación. Además, las familias y los amigos extienden y mantienen sus relaciones a través de las interacciones digitales. Sin embargo, la tecnología avanza y los elementos que utilizamos van cambiando, se van rompiendo o van quedando obsoletos con rapidez, por lo que es necesario pensar en un destino final para los mismos, algo que no ocurre en Necochea. Al menos no de manera pública y conocida.
Hasta hace dos años, se venían llevando adelante campañas de recolección de residuos tecnológicos impulsadas por la Municipalidad, mediante las cuales se juntaron varias toneladas de chatarra, entre los que había CPUs, notebooks, faxs, televisores, cámaras fotográficas, videocámaras, parlantes, teclados, mouses, impresoras, calculadoras, teléfonos fijos, radios, monitores, consolas de videojuegos y electrodomésticos de cocina, hogar y cuidado personal. Sin embargo, en los últimos meses de la gestión de Facundo López ya no se hizo más y la actual tampoco hizo difusión de nuevas campañas.
Tratamiento
La necesidad de dar un correcto y controlado tratamiento a estos elementos tiene que ver principalmente con que contienen sustancias peligrosas, como el cadmio, el plomo o el mercurio; y gases como los clorofluorocarburos. Además, de esta manera se evitaría que se arrojen a cavas y microbasurales que hay esparcidos por distintos puntos de la ciudad.
Por otra parte, es importante mencionar que aquella campaña, que tuvo 13 ediciones, tampoco era totalmente eficiente, ya que no incluía la recolección de pilas, ni baterías, ni tonners de impresora. Estos elementos son los más contaminantes de toda la chatarra electrónica y, a pesar de que cada año hay más cantidad por el incremento del uso de la tecnología, no se ha pensado en ninguna solución real a lo largo de todas las gestiones municipales que han pasado.
En el 2020 se inauguró la Planta de Tratamiento de residuos electrónicos de la Unidad Penitenciaria Nº15 de Batan, donde reciben toda la chatarra, por lo que quizá podría darse una solución por ese lado si se tuviese la intención desde el área de Gestión Ambiental.
Algo similar a lo que ocurre con los residuos tecnológicos, y principalmente con las pilas y baterías, es lo que pasa con los neumáticos, que son muy contaminantes pero que a nivel nacional e incluso mundial tampoco se ha encontrado la forma de darles un destino final o menos invasivo para la naturaleza que quemarlos o arrojarlos a un pozo.