“La ciudad tiene un crecimiento desordenado”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2023/01/kristiansen.jpg)
Julián Kristiansen se refirió a la falta de planificación y remarcó como consecuencias la falta de presión de agua, un basural abierto que crece y los desechos que se arrojan al mar sin tratamiento
Julieta Moreno
de la redacción
“Si el crecimiento no está acompañado de una planificación, se está generando un problema de desarrollo”, opinó Julián Kristiansen sobre la expansión que se está produciendo en lo urbanístico en determinados sectores de la cuidad, pero sin la extensión de los servicios básicos. “La ciudad tiene un crecimiento desordenado y muy desigual”.
Julián Kristiansen nació en Necochea y cursó la primaria y la secundaria en el ex Colegio Nacional. Al terminar la escuela, se fue a vivir a Ciudad de Buenos Aires para estudiar Odontología en la UBA. Terminó la carrera y empezó a cursar una especialidad en cirugía y, al mismo tiempo, ingresó en un hospital en Moreno y se desempeñó en varias clínicas. A través de una materia de la facultad, empezó a viajar al interior a hacer trabajo social y comunitario a través de la odontología. Pero durante la crisis de 2001, la situación estaba muy complicada en Capital Federal y decidió volverse a Necochea. A su regreso a nuestra ciudad, a través de su padre que era transportista, el Sindicato de Choferes de Camiones le ofreció atender como odontólogo en la sede gremial. Allí se desempeñó durante 15 años, hasta que abrió su propio consultorio con el apoyo también del sindicato que lo ayudó para iniciarse en la actividad privada. En el medio de su actividad, trabajó también ad honorem en el hospital “Néstor Catttoni” de Juan N. Fernandez y formó parte, a través de una ONG, de Médicos Sin Fronteras, realizando asistencia odontológica en distintos lugares del país y también en Bolivia y Perú.
En los últimos años, buscó continuar su vocación por el trabajo social a través de la política y en 2019 ingresó a la agrupación peronista “La Casa de Todos”, que está dentro del Frente de Todos. Después de esta experiencia, fue convocado nuevamente por el gremio de camioneros, que había creado un partido (Cultura, Educación y Trabajo), para ser candidato a concejal y, así fue como integró la lista del Frente de Todos en cuarto lugar en las elecciones de 2021, en el marco de un acuerdo entre todos los sectores.
Actualmente está al frente de su propio consultorio odontológico y cada vez más involucrado en la política con la intención de trabajar a nivel local.
Julián Kristiansen dio su punto de vista de la ciudad para Ecos Diarios. Se mostró preocupado por la falta de planificación y sus consecuencias, entre ellas, la falta de agua, el basural a cielo abierto y los desechos cloacales que se arrojan al mar. Insistió en que “la política es la herramienta para construir
la ciudad que queremos”, pero con la participación de todos los sectores políticos e intermedios.
Sin planificación
“Es una ciudad que amo y que me encanta como ciudadano”, fue lo primero que dijo Julián Kristiansen y remarcó que nació acá, se formó afuera, pero decidió volver.
Sin embargo, para él, ha habido un retroceso en algunos aspectos. Recordó que cuando era chico, en lo que respecta a lo turístico, “la temporada veraniega iba de diciembre a marzo con la peatonal abarrotada de gente, hoteles llenos y espectáculos por todos lados”. En tanto que, con relación a la salud, “estaban los hospitales y había clínicas por todos lados”.
En este sentido, cree que “la ciudad ha retrocedido porque en salud estábamos muy bien, en turismo lo mismo y en industrias y comercio, también estábamos muy bien”.
A esto se suma, según explicó, que “la ciudad tiene un crecimiento desordenado y muy desigual”. Para él, “si uno piensa la cuestión urbana, el crecimiento se está dando hacia Villa Zabala, hacia el sur, pero no está acompañado de cloacas, de agua…”.
“Si el crecimiento no está acompañado de una planificación se está generando un problema de desarrollo”, opinó y dijo que pasa lo mismo en Quequén.
“Hay que tener un proyecto urbanístico y ponerlo en discusión a través de todos los sectores políticos, pero también comercial, industrial, social. Hay que ponerlo sobre la mesa y abrir la discusión para que la ciudad tenga un crecimiento ordenado”.
El otro problema, a su entender, es que hay tres polos que impulsan a la ciudad desde hace muchos años: la industria turística, un sector comercial e industrial autóctono y el sector agroexportador. Pero, en este caso, “hay un crecimiento exponencial y desigual porque el sector que más creció en Necochea es el agroexportador”.
“El poder está en el Puerto, que está inmerso dentro de la ciudad y se está expandiendo y la ciudad en vez de crecer a la par de ese polo, que concentra tanto poder, no crece en forma igualitaria”.
Para cambiar el rumbo de muchas de estas cuestiones, advirtió que la forma es integrar espacios de consenso y remarcó que “la herramienta siempre es la política, más allá de uno pertenezca a un montón de asociaciones”.
En su caso, dijo que no pierde las esperanzas y contó que hay espacios que se están juntando y están pensando estas cuestiones, pero consideró que debería hacerse con la participación de todos y de todas las fuerzas políticas. “Se debería convocar desde el Estado, pero si no lo hace por lo menos se debe empezar desde las bases”, opinó.
Agua y problemas ambientales
En relación a sus preocupaciones, planteó que la falta de planificación trae consecuencias y, en este aspecto, mencionó la falta de presión de agua y los problemas ambientales.
Por un lado, dijo que “no hay una estructura hídrica acorde al crecimiento de la ciudad y viene el turismo y no se le puede dar un servicio coherente”.
Por otra parte, se refirió al basural a cielo abierto como “un problema gravísimo” y señaló que “la discusión se focalizó en resolver el problema de la deuda del municipio con la empresa, pero se preguntó: “¿Realmente se plantearon qué vamos a hacer con el basural a cielo abierto? ¿se planteó una planta de separación de residuos acorde para solucionar el problema de la basura que va a seguir creciendo con los años y contaminando las napas?”.
Siguiendo con el tema ambiental. Se refirió a la necesidad de contar con una planta de tratamiento de efluentes cloacales. “Tenemos un caño emisor corto que está emitiendo desechos al mar, generando una contaminación importante”.
En este sentido, también contó que desde su espacio político están yendo al Enhosa (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento) y haciendo gestiones con la diputada Natalia Sánchez Jáuregui y con otros concejales. “Hay que seguir insistiendo, no hay que tomarlo como un problema utópico. Hay que ir a pedir la planta hasta que se concrete”.
“Un proyecto superador”
Al pensar en el complejo casino, dio a entender que todas las discusiones son válidas y cada uno tiene sus argumentos en relación a la venta. No obstante, para él, “en Necochea se está perdiendo mucho espacio público”.
“Tendría que haber un proyecto superador que no pierda la estructura, que genere fuentes de trabajo y que sea un lugar que el necochense pueda seguir utilizando”, opinó, remarcando que el edificio debe seguir siendo público.
Sobre cómo dar un nuevo impulso a la estructura, dijo que el privado puede invertir, quizás haciendo un mix público-privado. También señaló que se le podría hacer una propuesta al Estado provincial o nacional para hacer, por ejemplo, un polo judicial con el traslado de los juzgados al complejo o una universidad. “Si al Estado no le propones nada, no va a venir a golpear la puerta para invertir”.
También se refirió a las discusiones que giran en torno al parque Miguel Lillo. Al respecto, aclaró que “los extremos son malos”, pero advirtió que “hay puntos intermedios que pueden servir para ofrecer oferta turística y laboral”. Como ejemplo, mencionó los campings que se desarrollaron durante la gestión de Daniel Molina, donde –según el – “no tocaron ni un árbol y hay tres o cuatro campings que brindan una oferta turística para la ciudad”.
“Si buscamos no perder el espacio público, pero a su vez lo transformamos para que pueda generar empleo y oferta turística, me parece que está bien”, explicó.
“Esperaba más”
Con respecto a la administración de Arturo Rojas, opinó que “es una gestión mejor que las que estuvieron, pero esperaba más” y agregó que “es un gran conductor, pero no veo una gran transformación”.
“Suplió un montón problemas que teníamos, pero esa ‘nueva Necochea’ no la veo”, remarcó.
“Veo la misma Necochea de siempre y no veo que se tomen los problemas de raíz. Hay paliativos o parches en muchos temas, pero una transformación”.
Para terminar, aseguró que no pierde las esperanzas de que “la política esté a la altura para generar la transformación que queremos”. Y en este sentido, se mostró optimista porque “hay empresarios, dirigentes, vecinos de los barrios que quieren eso. Lo veo en la rebeldía del propio ciudadano que cree que se pueden cambiar las cosas”.///