“La ciudadanía ignora la realidad ambiental”
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Federico García Canales dijo que la ciudad “es un desastre” en ese aspecto y mostró su preocupación principalmente por el manejo de la basura. Se quejó de que muchas decisiones se toman “sin fundamento científico”
Julieta Moreno
de la redacción
“Desde el punto de vista ambiental, la ciudad es un desastre”, remarcó Federico García Canales, y enumeró el manejo de la basura, los desechos cloacales, la contaminación de plásticos en la playa, entre otros problemas que no se resuelven. “La ciudadanía ignora la realidad ambiental”, se quejó y dijo que, desde la política, “se usa el tema como elemento de campaña, pero cuando llegan al gobierno, sorprende la inacción”.
Federico García Canales nació en Quequén y vivió su infancia en una antigua casona frente al Banco Provincia. Luego, su familia se mudó a Necochea, al barrio Luz y Fuerza, y cursó el secundario en el ex Colegio Nacional. Estudió Educación Física en el Instituto de Formación Docente N° 31, aunque terminó la carrera en Mar del Plata. Hizo el curso de guardavidas y se formó como entrenador de triatlón en la Federación Argentina. Tras recibirse, comenzó a incursionar en la docencia en varios establecimientos educativos y, al mismo tiempo, empezó a entrenar grupos para competir en triatlón. A partir de esta actividad, le surgió la posibilidad de trabajar en el exterior, en Italia y en varias ciudades de Ecuador con las selecciones provinciales y nacionales. Además, entrenaba deportistas para correr maratones o hacer la prueba Ironman y, al mismo tiempo, él mismo entrenaba y competía. Después de nueve años, se volvió a vivir a Necochea y se insertó nuevamente en el sistema de educativo y armó varios grupos de entrenamiento. Actualmente dicta clases en la Escuela N° 28 y en el CEF, es guardavidas y dirige grupos de natación, running y triatlón. Además, nunca dejó de entrenar en lo personal y de competir, aunque reconoce que lo hace en forma más tranquila que hace unos años atrás. En el último tiempo, cursó una carrera universitaria en la Unicén y se recibió de Técnico en Gestión Ambiental, con la intención de formarse sobre un tema que siempre le interesó.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Se mostró preocupado por los problemas ambientales, pero también por el estado de las rutas de acceso y por la falta de industrias que impulsen la producción local. También mencionó que desde los gobiernos se toman decisiones sin fundamento científico y dio como ejemplo algunas ordenanzas y el manejo del Parque.
Sin industrias
Al pensar cómo está la ciudad actualmente, lo primero que se le vino a la memoria fueron sus años de infancia en Quequén y, en este sentido, remarcó todas las industrias que se han perdido. “Yo iba caminando y me encontraba con la fábrica de Huemul, Sasetru, la industria de la pesca, el ferrocarril y desde la ventana de mi casa, veía el mar”, recordó. Sin embargo, hoy esas fábricas no existen y desde la ventana de lo que fue su casa materna, se ve un silo. “La ciudad se volcó al campo y, en este proceso, hubo gente que se adaptó y le fue mejor y otros que perdieron”, se lamentó.
La falta de industrias, que generen producción local y puestos de trabajo, es uno de los temas que más le preocupan. En este sentido, contó que siempre hablaba con sus alumnos de Construcción de la Ciudadanía que, en algún momento, deberíamos tener un puerto de contenedores, pero si así fuera “¿qué pondríamos en los contenedores?”, les preguntaba. Para él, es una pregunta que, al día de hoy, no tiene respuestas.
Para dar cuenta de la falta de industrialización y, por ende, producción, se refirió al sector industrial planificado y dijo que “no tiene las condiciones técnicas para funcionar porque no hay energía eléctrica para una industria y lo mismo sucede con el gas”.
El problema ambiental
“Desde el punto de vista ambiental, la ciudad es un desastre”, manifestó, al tiempo, que mencionó las problemáticas más urgentes en la que hay que trabajar.
Para él, la ciudadanía ignora la realidad ambiental y se quejó que, desde la política, “se usa el tema como elemento de campaña, pero cuando llegan al gobierno, me sorprende la inacción”.
Como uno de los temas más preocupantes, mencionó el manejo de la basura, que arrastra –según él- varios problemas en uno.
Señaló que “cada 10 años está región se inunda y el basural está ubicado en una cuenca y el escurrimiento superficial tiende a ir a la ciudad”, lo que significa que “todo el lixiviado, que son los líquidos de los residuos, vienen entonces para la ciudad y escurren hacia las napas de agua”.
Además, indicó que cuando se firmó el contrato con la actual empresa concesionaria de la recolección, “ya desde el día 1 era impagable y entonces se empezó a generar una deuda financiera que es lo que vamos a heredar los ciudadanos”.
A esta situación, -agregó- se suma que no se hace la gestión integral de residuos sólidos urbanos, que significaría el tratamiento de la basura, “porque la empresa dice que la Municipalidad no le paga”. En resumen, indicó que “seguimos sin clasificar y sin tratar la basura y vamos a heredar una deuda millonaria, más todo el problema ambiental”.
Otro de los problemas ambientales que mencionó es la necesidad de contar con una planta de tratamiento de efluentes cloacales, teniendo en cuenta que hoy se arrojan directamente al mar en el sector de Punta Carballido. A esto, le sumó que el caño cloacal que atraviesa el río está roto, algo que afecta al río y también a los nadadores. Asimismo, aseguró que hay una cloaca que está conectada al pluvial de la avenida 74.
Se lamentó también por la “contaminación de plásticos” en la playa y remarcó que “si se siguen vendiendo botellas de plástico y latas, es lo que vamos a encontrar día a día; no se evoluciona en ese sentido”. También al referirse a la playa, se quejó de que demolieron en el refugio de los guardavidas porque “molestaba visualmente a una futura concesión”.
Rutas, ordenanzas
y la política
Por otra parte, se refirió al mal estado de las rutas de acceso y advirtió que “están rotas por el peso de los camiones”. Como ejemplo, indicó que “la ruta que va a Benito Juárez tiene los mismos pozos que venimos esquivando hace 30 años”, haciendo referencia a sus entrenamientos en bicicleta.
“Si el gobierno nacional y provincial recibe un ingreso a través de las retenciones por la venta del cereal, deberían arreglar las rutas”, reclamó.
Un tema que le causó sorpresa y que planteó con preocupación es una ordenanza que regula las actividades pedestres. “Es una ordenanza que prohíbe las competencias pedestres en el distrito durante la temporada entre las 10 y 16 horas”, explicó. Para él, si es por el calor, “lo lógico es establecer un parámetro de temperatura y con una fundamentación”. Sin embargo, dijo que se hacen las normas y “no convocan a ningún organizador de eventos deportivos, a ningún cardiólogo ni a nadie que dé un aval científico para tomar esas decisiones”.
Para él, si se quiere estimular el deporte y el turismo, con este tipo de ordenanzas no se estimulan. Además, dijo que tiene todo tipo de errores técnicos.
Sobre el rol del ciudadano, consideró que “debe empezar a tener participación mucho más activa en instituciones intermedias porque si esperamos que los políticos nos resuelvan los problemas, no creo que vaya por ahí”.
Se quejó del accionar de gran parte de los políticos y, en muchos casos, cree que buscan beneficiarse en lo personal y no piensan en la ciudad en sí. “No hay una relación del beneficio de la ciudad del sistema administrativo político con el beneficio personal de los que se meten en política”.
Consultar a especialistas
Al referirse al casino, señaló que “si continuaran las concesiones, por lo menos funcionaría” y lamentó el estado actual del edificio. Sobre qué hacer, dijo que este tema debe ser estudiado por especialistas y dar posibles opciones.
Con respecto al parque Miguel Lillo, insistió en que “hay que respetar a quienes estudiaron sobre el tema porque tienen un fundamento científico”. En este aspecto, recordó el estudio del Lisea y dijo que allí se marcaron las pautas sobre cuáles son las medidas que hay que tomar y cuáles no. Sin embargo, para García Canales, “cada gobierno hace licitaciones y tala árboles”, sin tener en cuenta los estudios previos.
“Las intervenciones tienen que estar fundamentadas”, insistió, haciendo referencia a la necesidad de escuchar a quienes saben. Si bien aseguró que le encanta el deporte, se mostró en desacuerdo con las canchas de tenis que están proyectadas en un club deportivo en el Parque y denunció que tomarán “tierras del vivero para hacerlas”.
No se mostró optimista sobre el futuro de la ciudad ni del país. “Si tuviera hijos, les diría que se vayan. Es un momento para irse”, señaló y recordó cuando él se fue en una época también de crisis en el país.
No obstante, habló de lo que más le gusta de Necochea. “Lo que me enamora es la no ciudad. Si yo tuviera que hacer un slogan, diría ‘Disfrute de la no ciudad’, que es la playa, el río, lo natural”, insistió, pero, mismo tiempo, se preguntó: ¿Qué hacemos con la ciudad?.///