La comisaría de Quequén sin mejoras
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/06/comisariaqq25.jpg)
Distintos sectores de la dependencia continúan clausurados y la atención a los ciudadanos que realizan denuncias es a través de un contenedor, que el año pasado aportó el municipio
El edificio de la Comisaría Segunda de Quequén permanece a la espera de mejoras estructurales, sumamente necesarias ante la complicada realidad que atraviesa desde principios del año pasado.
En esa ocasión, funcionarios del área de infraestructura del Ministerio de Seguridad bonaerense hicieron una revisión de la dependencia y decidieron clausurar diferentes sectores.
Por ejemplo, las oficinas del titular y del segundo de la Comisaría, también la zona donde se recibían las denuncias de los ciudadanos, en la que trabajaba el oficial de servicio y sus colaboradores.
Asimismo, otras dependencias quedaron eliminadas para la presencia de personas por cuestiones de seguridad. Y solamente en el edificio principal, quedaron disponibles para su utilización las celdas en las que pueden alojarse hasta ocho presos.
Por otro lado, la realidad indica que dichos calabozos están superpoblados de detenidos y, todo se complica durante los fines de semana, cuando el personal de la Seccional y del Comando de Patrullas, aprehenden a distintos individuos.
En la actualidad hay diez presos que conviven en la comisaría y se encuentran por diferentes circunstancias a disposición de la Justicia de nuestra ciudad.
Cámaras en un sector
Mientras se aguarda un trabajo profundo de mejoras en las instalaciones de la añeja estructura de calle 527 entre 550 y 552, las autoridades policiales impulsaron la colocación de cámaras de filmación en el sector de los calabozos y adyacencias.
Se avanzó en ese sistema que permite un control más exhaustivo de los detenidos, a través de imágenes que llegan directamente a los encargados de la vigilancia de los presos.
Pero el edificio necesita una reconstrucción general, teniendo en cuenta además que se trata de una estructura de más de 110 años de existencia y, lógicamente, tuvo un marcado deterioro con el paso del tiempo.
Aporte de la comuna
De modo de conseguir una salida presurosa ante la complicada situación que presenta la comisaría, el municipio dispuso el año pasado del aporte de un contenedor, que sirve para la atención del público en general.
Al mismo tiempo, la comuna brindó mobiliario y otros materiales para llevar adelante mejoras precarias en las instalaciones oficiales que continúan en muy malas condiciones de servicio.
La realidad indica que la Seccional Segunda sigue a la deriva y no hay ninguna fecha cierta del proyecto de mejoras de infraestructura que prometió el año pasado el propio ministro de Seguridad provincial, Cristian Ritondo, quien habló de llevar a cabo mejoras en varias dependencias.
El problema sigue siendo grave, como ocurrirá con otros edificios policiales, pero el personal a cargo y los subordinados continúan adelante con los elementos que tienen a la vista.
A un año de la fuga de un preso
Se cumplió un año de la fuga de José Eduardo Amézcua, alias “El Bebe”, que logró vulnerar los candados de una celda y escapó de la Seccional Segunda.
El individuo en ese momento estaba a disposición del Juzgado Federal de nuestra ciudad y por solicitud de funcionarios federales, se hallaba alojado temporariamente en la dependencia de Quequén.
Cabe indicar que esta evasión de un preso de las antiguas instalaciones oficiales no es la primera, al contrario, en varias ocasiones se produjeron episodios de similares características y por diferentes circunstancias.
A principio de setiembre de 2012, un detenido de apellido Benítez junto a otro individuo, que luego fue identificado como Germán Rivero, se fugaron de la Comisaría Segunda de Quequén.
Y años más atrás, también hubo otras huidas de presos que vulneraron las condiciones de seguridad en el establecimiento policial ubicado en calle 527 entre 550 y 552, de la vecina ciudad.
Mejoras a nuevo
Los calabozos de la Comisaría quequenense fueron acondicionados a nuevo en 2008, tras una labor de infraestructura realizada por el Ministerio de Seguridad bonaerense.
Luego, en 2015, los detenidos en ese momento provocaron daños en los barrotes de las celdas, situación que fue advertida a tiempo por parte de las autoridades policiales de la dependencia y la Departamental.
De inmediato, se combino con la Fiscalía y el Juzgado de Garantías tomar intervención y se distribuyeron a los presos hacia las Comisarías de Lobería y San Cayetano, donde fueron alojados momentáneamente.
Pero en la Seccional Segunda hubo en distintos momentos situaciones de quema de colchones, peleas entre los internos y daños en las instalaciones, que llevaron a las autoridades policiales y judiciales accionar al respecto.
La alcaidía
Para la cantidad de detenidos en las comisarías locales y el estado de la infraestructura de los calabozos, desde la Justicia local se consideró importante la realización de una alcaidía como estuvo proyecto en la zona de avenida 98 entre calles 37 y 39, en cercanías a donde funciona el Comando de Patrullas y el Comando de Prevención Rural.
Desde la Provincia se anunció en reiteradas ocasiones la realización del edificio con una construcción rápida y sencilla, pero en realidad, todo quedó en promesas incumplidas del entonces ministro de Justicia, Ricardo Casal. ///