Buscan solución por falta de agua
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En los últimos días se han multiplicado los problemas en edificios y viviendas de la Villa Díaz Vélez. Por la insuficiente presión, no se recargan los tanques. Quejas dirigidas a la línea 147 y Obras Sanitarias
La falta de agua potable sigue siendo un verdadero suplicio para numerosos frentistas de distintos barrios y un talón de Aquiles para la gestión municipal, que no logra enderezar una cuestión que viene de años y se agudiza cada vez más.
En las últimas jornadas la problemática se ha centrado en numerosos edificios y viviendas de la Villa Díaz Vélez, que sufren la carencia del líquido, en algunos casos en forma total.
A tal efecto y en busca de paliar la problemática el municipio está haciendo un nuevo pozo en 36 y 101. En la actualidad se trabaja en la obra civil de la fosa donde estará colocada la bomba, como así la cabina donde va a estar el tablero y el cableado.
Asimismo en las últimas horas se reconectó a la red el pozo 11, ubicado en calle 86 casi avenida 59, prometiendo el titular de Obras Sanitarias que “abastecerá y mejorará la presión de agua en la zona céntrica y también en la Villa”.
Lugares afectados
En la mañana de ayer, por caso, en dos edificios de calle 4, entre 81 y 83 no hubo “una gota de agua”, lo que generó un caos, pues en plena temporada están habitados la mayoría de los departamentos.
Oscar Geis mostró su enojo ante Ecos Diarios, al decir que “nos cansamos de llamar a la línea 147, Obras Sanitarias y hasta la Secretaría de Gobierno, sin respuestas, con alguna mala atención y sin soluciones…”
En tanto, Alicia Dimitri, quien reside en la zona de 83 y 22 reiteró que, como viene ocurriendo desde fines del año pasado en esa zona “no hay agua y estamos hartos de que no nos den una solución”, a la vez que también se sumaron reclamos en domicilios de la Diagonal San Martín.
El problema se ha agudizado en la zona del Barrio Parque y aledaños, donde varios residentes reportaron que no tienen presión en las cañerías de agua de sus domicilios, lo que hace que no se recarguen los tanques y eso deriva en diversos trastornos a la hora de bañarse, lavar la ropa (los lavarropas no cuentan con agua) y limpiar la vajilla de uso diario. Una situación que se agudiza cuando hay niños o personas la tercera.
Una inversión millonaria
Acorralada por las demandas constantes que surgen de distintos barrios y en todo momento del año, la gestión municipal actual debe dar la cara a la inacción de anteriores administraciones y por ende el constante avance del deterioro de la red.
Y responde construyendo nuevos pozos (ya hay 46), cuando la raíz del problema es que el 70% de la red está destruida, casi colapsada. Tal reparación demandaría una inversión millonaria que será imposible si no surge ayuda desde la Provincia o la Nación.
Expertos en el tema explicaron a Ecos Diarios que el sumar nuevas perforaciones ayuda en el lapso corto, pero son tantas las pérdidas de la red, conexiones clandestinas a través de mangueras, bombas “chupadoras” y el derroche, que el recurso siempre es insuficiente.
Uno de los sectores de la ciudad en el que más está impactando la falta de agua, es desde avenida 91 hacia el Oeste, la de más crecimiento en las últimas dos décadas y con constante avance. Todos los servicios han estado desfasados con ese crecimiento, pero en el que más se nota hoy en día es en el agua.
En otro orden, la repetida quema de bombas de distintos pozos, ante algún desperfecto en el fluido eléctrico ha sido un repetido problema extra de los últimos meses. Los pozos salen de servicio y la detección del inconveniente demora a veces días porque no se logra automatizar a los mismos, lo que demanda una cuantiosa inversión.
Soluciones ante la desesperación
La desesperación de no tener agua hace que muchos frentistas coloquen las prohibidas bombas “chupadoras”, que al ponerse en funcionamiento dejan sin agua a gran parte del vecindario.
Controlar estas instalaciones no es tarea fácil para los inspectores municipales, pues se las dispone dentro de los domicilios.
La ubicación de cisternas, para alimentar los desagotados tanques en las casas de dos pisos ha pasado a ser uno de los “negocios del momento” y al colocación es las mismas (comprenden un tanque a ras del piso y cañerías para alimentar al tanque superior) cuesta de $20.000 para arriba. “Es como el precio del gel en la época de la gripe A, el precio aumentó un 500% ante la demanda…” comparó un residente más que preocupado.