La construcción empieza a mostrar signos de recuperación
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Prevalecen la continuidad o finalización de obras que estaban en marcha antes de la cuarentena. Incentivos de la Municipalidad para ayudar al sector
Está más que claro que el obligado aislamiento preventivo, social y obligatorio afectó seriamente a todas las actividades, que de un día para otro y sin prevención alguna quedaron paralizadas.
El rubro de la construcción, que ocupa a una cuantiosa mano de obra en Necochea, fue uno de los más perjudicados, determinado un notable derrumbe laboral. Sin embargo, en el mes que transitamos y tras la apertura laboral, empiezan a aparecer mejores noticias para las obras privadas.
Hasta el pasado viernes la dirección municipal que atiende la cuestión contaba con 35 permisos en el mes de junio, no tan lejanos a los 50 otorgados en el mismo mes de 2019, cuando no siquiera se mencionaba la palabra coronavirus.
Esta incipiente reactivación aparece como un aliciente, si se tiene en cuenta que entre el 20 de marzo y mediados de mayo la actividad estuvo totalmente paralizada, aunque aún es engorrosa la tramitación para la inscripción y autorización de las nuevas obras, ya que varios organismos siguen cerrados en sus sedes provinciales, caso la oficina del Registro de la Propiedad o ARBA, al contarse con personal reducido.
Si bien se observa un pequeño repunte, los profesionales consultados dieron cuenta que “más que nada se continúan o terminan obras que ya estaban en marcha antes de la cuarentena; y casi nadie quiere o puede encarar algo nuevo ya que no se toman créditos. Prefieren esperar, no menos hasta septiembre para ver si mejora el panorama. Y eso hace que haya mano de obra ociosa”.
Una rebaja en el arancel
Las estadísticas de Obras Privadas del municipio en este complicado año cuentan que entre enero y mayo fueron tramitados y aprobados 127 permisos, por 10.742,80 metros cuadrados. Muy escasos si se los compara con el mismo periodo del año pasado, cuando hubo 222 permisos y 18.746,22 metros respectivamente.
En este primer semestre mayo fue el peor mes, con 8 permisos otorgados, y 884 metros cuadrados concretados.
Consciente de la situación, el Ejecutivo ha dado la orden de brindar ayudas a quienes desean construir en estos difíciles momentos, como ser ampliando los plazos para las tramitaciones de obras, o el pago de las infracciones que se están realizando por incumplimientos.
En tanto el área que encabeza la arquitecta Leandra Grassi trabaja en la redacción de un proyecto de ordenanza, para rebajar el arancel de las incorporaciones al 1% del monto de la obra (ahora es del 2%). Y se lo piensa presentar a la brevedad para su aprobación en el Concejo Deliberante y puesta en vigencia. “La idea es ayudar a que los vecinos puedan regularizar su situación”, afirmó la funcionaria.
Otras ideas que se proyectan para un futuro cercano es la unificación de parcelas en otras que superan superficies individuales donde se ha construido; y la ayuda a las entidades deportivas, para que regularicen la situación en cuanto a cuestiones edilicias.
En tanto a partir de hoy y entre lunes y sábados se ampliará en una hora el tiempo de trabajo en obras privadas, que ha pasado a ser de 8 a 17.
Ajustándose a los protocolos
Debido a la pandemia, la actividad de la construcción privada debió hacer diversos ajustes y adaptarse a los protocolos preventivos, que a veces complican las labores.
Una de las exigencias, a partir del pasado 6 de abril, fue la de inscribirse en un registro municipal y así lograr los respectivos permisos de trabajo, en el cual hoy figuran 600 personas de los diversos rubros que componen la rama de la construcción.
Asimismo el propietario de la obra en ejecución debe firmar una declaración jurada, por la que se hace responsable de suministrar los elementos de higiene y cuidado de los operarios, donde el no poder compartir las tradicionales rondas de mate de los descansos es una de las exigencias que más “padecen” los trabajadores del sector.
Si bien los tiempos de intenso movimiento ya se extrañaban antes de aparecer en el escenario el Covid-19, en la actualidad hay algunas obras de mención en ejecución, entre ellas edificios en 89 entre 6 y 8; en 81 entre 2 y 4; y 83 entre 6 y 8.
En tanto otros proyectos quedaron “freezados” por la pandemia, entre ellos una transformación de lo que fuera el ex cine Gran Sud, en calle 64 entre 57 y 59.///