La construcción recuperó su ritmo tras un año de parálisis
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En positivo. Luego de la cuarentena la actividad transita su mejor momento desde Inversores, disponibilidad de materiales y mano de obra de bajo costo
Tras el azote que provocó la pandemia-cuarentena, el rubro de la construcción se ha recuperado plenamente y vive su mejor año desde 2016 a la fecha.
El auge se manifiesta en las estadísticas de la Dirección de Obras Privadas del municipio: en los primeros ocho meses de este año se autorizaron 56.726 metros cuadrados, a través de 433 permisos para obras de diverso tipo, reparaciones e incorporaciones.
Profesionales de la actividad argumentaron como razones de este auge al rédito que otorga construir para quienes tienen dinero para invertir; a la aparición de algunos créditos, que aún a tasa alta son aprovechados y una mano de obra aún barata, ante la necesidad de muchas personas de trabajar, tras el parálisis de varios meses al que los sometió la cuarentena dispuesta por el Gobierno el año pasado.
Desarrolladores en marcha
“El año pasado no se puede considerar como parámetro, pero si tomamos en cuenta el 2019, en todo el año se otorgaron 561 permisos y ahora, cuando faltan cuatro meses ya otorgamos 433. Todo indica que se va a superar”, expresó la titular de Obras Privadas, Leandra Grassi.
Al recorrer distintos barrios se pueden observar obras de diverso tipo, fundamentalmente en la villa Díaz Vélez y desde la avenida 91 hacia el Oeste. A su vez el asfaltado de esta arteria y la avenida 42 han producido una expansión notoria en lo que hace a la construcción de locales, muchos levantándose en la actualidad.
En el presente panorama siguen las construcciones de complejos de cuatro o cinco departamentos en uno o dos niveles, que ejecutan unos cinco desarrolladores que hay en la ciudad para este nicho comercial. La demanda sigue siendo interesante y se mueve la rueda comercial, con departamentos a estrenar cuyos precios van de 60.000 dólares en adelante para los de un dormitorio y en el caso de un dos ambientes de 85.000 dólares hacia arriba. El material que se usa en su construcción es el que abarata los costos o no.
En cuanto a los proyectos de nuevos edificios, hay en carpeta obras en la avenida 10, uno en 8 y 89 y otras en Quequén, respectivamente.
Actores de la construcción señalaron que hay muchas personas que optan por iniciar las obras sin planos y recién ir a declararlas al municipio cuando culminen. En cuanto al ingreso de dinero a la Municipalidad por derecho de construcción, en lo que va del año ha sido de $13.101.716.
En cualquier construcción que se emprenda, el costo comprende un 60% de mano de obra y el restante 40% de materiales. “La mano de obra se cotiza a un dólar de alrededor de $120 aunque se cobra en pesos, y no al de $180 que hoy regula a los materiales”, especificó un ingeniero.
Un aspecto ligado al cambio de escenario que produjo la cuarentena es que al perder su trabajo, muchas personas se incorporaron a la actividad, aún sin estar totalmente capacitadas. Y los dolores de cabeza suelen ser el derivado de contratarlos.
Stock de materiales
Durante la pandemia, al surgir la reclusión total dejó de producirse materiales, lo que derivó en faltantes de diverso tipo como ser ladrillos cerámicos, hierro y alambre, entre otros. Sin embargo poco a poco el mercado se ha ido encarrilando –solo existen altibajos la entrega de hierro, láminas y chapas-, y hoy no hay inconvenientes para conseguir materiales en los comercios de la ciudad.
De todas maneras, la inflación no se ha detenido y los precios reflejan desde inicios de este año una suba promedio del 25%.///