La “contribución” de los peatones multiplica el desorden en las calles
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No existe la costumbre de hacer uso de las sendas peatonales
Cuando uno ve personalmente, en videos, o hasta en películas cómo es el desenvolvimiento de los peatones en otros países más desarrollados y ordenados como China o Alemania, se puede pensar que estamos a años luz de manejarnos en Necochea de esa manera.
No es necesario tampoco irse a mirar el funcionamiento Europa o Asia para encontrar estos ejemplos. En el centro porteño, donde el tránsito vehicular es sumamente abundante, los peatones están obligados a circular por la senda peatonal, respetando los semáforos.
Sin embargo, en Necochea cuesta ver que los peatones crucen por las esquinas, haciendo uso de las sendas peatonales como se podría esperar en cualquier ciudad ordenada.
Es normal ver cualquier día de la semana que la gente pone como excusa el apuro para cruzar la calle por mitad de la cuadra e incluso más de uno lo hace hablando por celular o escribiendo mensajes de texto, disminuyendo la atención y la visibilidad e incrementando el riesgo de accidentes.
Por otro lado, para quien conduce un vehículo y debe concentrarse en el tránsito, resulta más difícil ver si una persona sale de entre los autos estacionados en la vereda, en cualquier parte de la cuadra, para cruzar la calle.
Si a esto se suma que los peatones no suelen respetar siempre los semáforos, el panorama se complica aún más.
Poco considerados
A favor de los peatones, se puede decir que los conductores de automóviles y motocicletas que circulan por Necochea no parecen conocer sobre la amabilidad de dejar pasar primero al peatón. Ni siquiera cuando llueve, y es la persona que camina la única que se moja mientras el automovilista disfruta de andar seco teniendo más posibilidades de esperar.
Respecto a los días de lluvia, se puede ver que la gente que se traslada en vehículos pareciera circular con mayor velocidad, sin tener en cuenta que puede salpicar con los charcos a quien anda caminando.
También es cierto que muy pocos automovilistas hacen uso de las luces de giro y mucho menos con anticipación. Entonces, un peatón suele quedarse esperando a que los autos pasen, para no cruzarse en su camino, y al llegar a la esquina doblan sin poner guiños, haciendo perder tiempo de gusto a la persona que anda caminando.
Otro tema con respecto a las faltas de consideración entre automovilistas y peatones es que muchos vehículos paran en los semáforos sobre la senda peatonal, lo cual no está permitido por las normas de tránsito porque entorpece lo que debería ser el único paso para la gente que anda caminando.
El tema de las bicicletas
Cuando se conoció días atrás la noticia de que un ciclista había fallecido luego de ser atropellado en nuestra ciudad, los comentarios en las redes sociales de Ecos Diarios fueron muchos y casi todos hacían alusión a la responsabilidad del conductor de la camioneta por ser quien tenía el vehículo de mayor porte.
No obstante, si bien no trascendieron las causas de ese hecho puntual, también hay que tener en cunta que los ciclistas tampoco cumplen con las normas de tránsito más básicas.
Se los suele ver en contramano; manejando agarrando el manubrio con una sola mano mientras con la otra usan el celular; pedaleando sin tomar el manubrio; escuchando música con auriculares que no permiten escuchar lo que ocurre alrededor y, principalmente, pasando semáforos en rojo.
Por eso, la responsabilidad de mantener un orden en el tránsito para evitar accidentes es responsabilidad de todos los actores que se encuentran en la vía pública.
En todo este esquema de incorrecciones queda explícito que la mayoría de los residentes carece de educación vial, o por lo menos no la ejerce.